Beniamino Gigli (1890-1957)

Considerado unánimemente sucesor del gran Enrico Caruso, durante las décadas de los veinte y los treinta no tuvo rivales entre los grandes tenores italianos. Había nacido en Roma, y su carrera comenzó con su triunfo en una prestigiosa competición internacional que se realizó en Parma en 1914. Tenía un sonido de tenor agudo y sobresalía en las partes de lírico y spinto. Incorporó numerosos papeles protagonistas, de los que los más memorables fueron su interpretación de Nemorino (L’elisir d’amore), del duque de Mantua (Rigoletto), del caballero des Grieux (Manon Lescaut) y de Mario Cavaradossi (Tosca).

 

Discografía