| argumento - personajes - discografía - anecdotario
|
|
TANNHÄUSER (Tannhäuser y el concurso poético de cantores del Wartburg)
|
|
R. Wagner (1813 - 1883) |
|
Música
y letra de Wagner. Opera romántica en tres actos. . Estreno de la primera versión: Dresde, 19 de octubre de 1845 segunda versión: París, 13 de marzo de 1861.
|
|
Lugar de la
acción: Alemania.
|
|
|
Acto
I. Cuadro I.
Interior del Venusberg. Las sirenas, náyades, sátiros y amorcillos
juegan y bailan para distraer a Venus y a Tannhäuser, el que hace tiempo
vive seducido por la diosa (Ballet y
Cr.: Naht euch dlem Strande!: ¡Acercaos a la playa... !) Esta se da
cuenta de que el caballero ya no se siente tan feliz como antes (D.:
Geliebter, sag: Dime, amado.) Al interrogarle., Tannhäuser le dice
que le gustaría volver al mundo. La diosa trata de apartarlo de estas
ideas y le pide que cante. El trovador ensalza el amor carnal, aunque echa
de menos el que sienten los demás mortales (S.:
Die Töne lob (La3): ¡Canto tu elogio!) Venus intenta convencerlo
para que se quede a su lado, pero nada consigue (S.:
Geliebter, Komm!: ¡Acércate, amado!) Cuando le deja ir le vaticina
que un día se acordará de ella. Entonces estará dispuesta a perdonarle
(S.: Wie hatt'ich das erworben: ¿Cómo puedo merecer esto?) Cuadro
II.
Un valle cercano al Wartburg. Un pastorcillo vigila a las ovejas mientras
canta (Frau Holda: Señora Holda).
Se acercan los peregrinos que se encaminan a Roma. Tannhäuser, cae
arrodillado a su lado y quiere unirse al grupo (,Cr.:
Zur dir wall ich Hacia ti voy), cuando de repente entra una partida de
cazadores presidida por el landgrave, el que reconoce al trovador y le da
la bienvenida. Tannhäuser no dice de donde viene cuando le preguntan y
sigue con su idea de ir a Roma (Cn.:
Oh, bleib!: ¡Oh, quédate'), hasta que Wolfram le cuenta que
Elisabeth está muy triste desde su partida (S.:
Als du kühnen Sange: Cuando en los conventos). El trovador al oír el
nombre de su amada, decide regresar al Wartburg (Cn.:
O Kehr zurück!: ¡Vuelve con nosotros!; Der
Himmel: El cielo). Acto
II.
Salón del concurso en el castillo de Wartburg. Elisabeth elogia el lugar
que tan grandes competiciones ha visto, el cual volverá a recuperar su
brillo con el regreso de Tannhäuser (A.:
Dich, teure Halle: Salve, noble salón) (Si4). El trovador por fin se
encuentra con la dama, la que llena de discreta alegría le da la
bienvenida (D.: O Fürstin !: ¡Oh,
princesa!; Ich preise dieses Wunder:
Bendito este milagro; D.: Gepriesen sei die Stunde: Celebro esta hora). Se acerca el
landgrave y, al contemplar la alegría de su sobrina, le p s de ea que se
cumplan todos sus anhelos (Noch
bleide denn unausgesprochen: Que durante cierto tiempo). Llegan los
nobles preparados para asistir al concurso (Cr..‑
Freudig begrüsen wir: alegres saludamos este salón). El landgrave
recuerda la brillante historia del sitio y promete que la mano de su
sobrina será el premio para el ganador del concurso (S.:
Gar viel und schön: Muchas veces y bellamente). Se inicia la
competición. Wolfram entona la alabanza del amor místico
(S.: Blick ich umber: Cuando mi vista). Tannhäuser le dice que el
amor es la pasión de dos cuerpos enlazados (S.:
O Wolfram). Biterolf le responde que el amor es el sentimiento heroico
que defiende la virtud (S.: Heraus
zum Kampfe mit uns allen!: ¡Te desafiamos a combate singular!)
Wolfram invoca al Altísimo para que le inspire (S.:
O Himmel: ¡Oh, cielo!), Tannhäuser exasperado, entona el elogio del
amor carnal y afirma haber estado en el Venusberg (S.: Dir Göttin der Liebe (La,): A tí, diosa del amor). Todos,
sobrecogidos, te acusan de blasfemo (Cn.: Ihr habt's gehort !: ¡Lo babéis
escuchado!) Cuando los caballeros se disponen a acribillarlo con sus
espadas, Elisabeth se interpone y pide clemencia pues confía que Tannhäuser
volverá a Dios (S. y C.: Der
Unglucksel'ge: El desdichado;
Ein angel: Un ángel El landgrave afirma que sólo puede hallar el
perdón acompañando a los peregrinos a Roma
(S.: Ein furchtbares Verbrechen: su crimen horrible; Cn.:
Mit ihnen sollst du wallen: En peregrinación con ellos.) De pronto se
escucha el coro de peregrinos que pasa cerca del castillo. Tannhäuser
corre a unírsele (Cr.: Am bohen
Fest: Oh, días de fiesta.) (Intermedio: Peregrinación de Tannhäuser). Acto
III.
El mismo valle del cuadro II del acto I. Wolfram contempla a Elisabeth que
reza a la virgen (S.: Wohl wüsst Ích hier sie im Gebet zu finden: Sabia que aquí la
encontraría orando.) Se acerca un grupo de peregrinos (Cr..Beglückt darf nun dich: Feliz puedo volverte a ver), pero
entre éstos la joven no ve a su amado. Tristemente se resigna a morir
pide perdón por sus pecados (S.:
All mächt'ge Jungfrau: Virgen santa.) Cae la noche. Cuando la joven
se marcha, Wolfram, quien siempre la ha querido, canta al lucero
vespertino para que la acompañe en su subida a los cielos
(R.: Wie Todesahnung: Como un
presentimiento de muerte; A.: O du mein Holder Abenstern: Oh tú, dulce estrella de la
noche). De pronto se acerca un hombre cubierto de harapos. Es Tannhäuser).
al que su amigo no reconoce. Cuando por fin se da cuenta, le pregunta si
ha conseguido el perdón (D.: Ich hörte
Harfenschlag. He escuchado el sonido de su arpa). El trovador,
agresivo, le responde que el papa se lo ha denegado de igual forma que un
báculo no puede florecer (Narración: Inbrust
im Herzem (La'3: El corazón ardiendo); sólo desea regresar a los
brazos de Venus. De pronto aparece la diosa y Tannhäuser corre hacia
ella, mientras su amigo trata de salvarle. Cuando éste pronuncia el
nombre de Elisabeth, Venus desaparece con todo su cortejo (Willkommen,
ungetreuer Mann: Bien venido, hombre infiel). En la oscuridad se
acerca una procesión de antorchas que portan el ataúd de la joven. Tannhäuser.
al verlo, lé pide a la muerta que rece por é y fallece sobre el mismo.
En este momento se aproxima un grupo de jóvenes peregrinos que levan un báculo
cubierto de flores, símbolo del perdón del papa a Tannhäuser. (Cn.:
Ich ward der Engel sel'ger Lohn: De los ángeles santos ha recibido).
|
|
Conde
Hermann,
landgrave de Turingla, bajo;
|
|
|
|