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| Sección dedicada a recordar los eventos más importantes
de la historia relacionados con la ópera. Cualquier duda o sugerencia
enviar mensaje a: webmaster@weblaopera.com
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Sección
coordinada por Verónica Noemí Gombach |
| DICIEMBRE
DEL 1 AL 15 /
DEL 16 AL 31
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1
de Diciembre |
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1º de diciembre
de 1823 - Nació en Marsella (Francia) el compositor ERNEST REYER.
De formación autodidacta, apoyó a Berlioz y Wagner en sus escritos
periodísticos, pero la influencia de estos músicos está extrañamente
ausente en las obras de Reyer. Al igual que sus dos primeras óperas cómicas
y la ópera seria Erostrate (1862), obtuvo gran suceso con Sigurd, basado
en la mitología nórdica (1884) y con la grandiosa Salammbô
(1890), basada en la versión teatral de la novela de Flaubert. Reyer falleció
en Le Lavandou, cerca de Hyères, el 15 de enero de 1909. FUENTE:
"THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 1º
de diciembre de 1937 - Estreno en el Royal College of Music de Londres
de la ópera en un acto "RIDERS TO THE SEA" de Ralph Vaughan
Williams; con libretto basado en la obra de John Millington Synge. Intérpretes
de la premiére: Hall, Smith-Miller, Stevenson, Coad, dirigidos por Sargent.
FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" -
David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 1º
de diciembre de 1951 - Estreno en el Covent Garden de Londres de la ópera
en dos (originalmente cuatro) actos y un epílogo "BILLY BUDD"
de Benjamin Britten; con libretto de E.M. Forster y Eric Crozier, basado en la
novela de Herman Melville. Intérpretes de la premiére: Pears,
Uppman, Dalberg, dirigidos por Benjamin Britten. FUENTE:
"THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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2
de Diciembre |
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2 de diciembre de
1840 - Estreno en la Opera de París de la ópera en cuatro
actos "LA FAVORITE" de Gaetano Donizetti; con libretto de Alphonse
Royer y Gustave Väez, con agregados de Scribe, basado en parte de su libretto
para L' Ange de Nisida de Donizetti. Intérpretes de la premiére:
Stolz, Duprez, Barroilhet, Levasseur, dirigidos por Habeneck.
FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon
and Schuster 
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| 2
de diciembre de 1877 - Estreno en Weimar (en idioma alemán) de
la ópera en tres actos "SAMSON ET DALILA" de Camille Saint-Saëns;
con libretto de Lemaire, basado en el Antiguo Testamento. Intérpretes
de la premiére: von Müller, Ferenczy, Milde, dirigidos por Lassen.
FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" -
David Hamilton - Simon and Schuster 
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3
de Diciembre |
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3 de diciembre de
1820 - Estreno en el teatro San Carlo de Nápoles de la ópera
en dos actos "MAOMETTO II" de Gioacchino Rossini; con libretto
de Cesare della Valle, basado en la obra Anna Erizo. La ópera revisada
se presentó en París como Le Siège de Corinthe. Intérpretes
de la premiére: Colbran, Comelli, Nozzari, Galli. FUENTE:
"THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 3
de diciembre de 1911 - Nació en Milán (Italia) el compositor
NINO ROTA. Estudió con Pizzetti y Casella en Roma y Scalero en el
Instituto Curtis. Sus óperas, popularmente orientadas en la dirección
de sus temas y situaciones, incluyen Il Capello di Paglia di Firenze (1955), basado
en el vaudeville de Labiche y La Visita Meravigliosa (1970), basado en H.G. Wells.
Escribió la música de varios filmes, en especial para Federico Fellini.
Nino Rota falleció en Roma, el 10 de abril de 1979. FUENTE:
"THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 3
de diciembre de 1954 - Estreno en el Covent Garden de Londres de la ópera
en tres actos "TROILUS AND CRESSIDA" de William Walton; con libretto
de Christopher Hassall, basado en el poema de Chaucer. Intérpretes
de la premiére: László, Lewis, Pears, Kraus, dirigidos por
Sargent. FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA"
- David Hamilton - Simon and Schuster 
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4 de Diciembre |
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4 de diciembre de
1693 - Estreno en la Opera de París de la ópera en un prólogo
y cinco actos "MÉDÉE" de Marc-Antoine Charpentier;
con libretto de Thomas Corneille. Intérpretes de la premiére:
Le Rochois, Moreau, Dun, Dumesny. FUENTE: "THE METROPOLITAN
OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster

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| 4
de diciembre de 1816 - Estreno en el Teatro Fondo de Nápoles de
la ópera en tres actos "OTELLO" de Gioacchino Rossini;
con libretto de Francesco Berio di Salsa, basado en el drama de Shakespeare.
Intérpretes de la premiére: Colbran, Nozzari, David, Ciccimarra,
Benedetti. FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA"
- David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 4
de diciembre de 1872 - Estreno en Fantasies Parisiennes (Bruselas) de
la ópera en tres actos "LA FILLE DE MADAME ANGOT" de Charles
Lecocq; con libretto de L. Clairville, P. Siraudin y V. Koning, basado en el vaudeville
de Maillot, Madame Angot. FUENTE: "THE METROPOLITAN
OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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4 de diciembre
de 1887 - Nació en Valencia (España) la soprano LUCREZIA
BORI. Su verdadero apellido era Borja González de Riancho, pero había
preferido Bori incluso antes que el italianizado Borgia. Bori había
hecho sus primeros estudios en un convento, pero al manifestarse la vocación
por el canto tomó lecciones con Melchor Vidal. Completó su formación
vocal en Roma; debutó en el Teatro Adriano de esa ciudad como Micaela (Carmen),
en 1908. En 1910 recibió un espaldarazo definitivo al protagonizar Manon
Lescaut, acompañada por Caruso y Amato, y Madama Butterfly en el San Carlo
de Nápoles. En la temporada siguiente ya tenía su contrato con
La Scala, interpretando entre otros papeles el de Octavian en el estreno italiano
de Der Rosenkavalier, bajo la dirección de Tullio Serafin. Fue una
artista frecuentemente contratada por el Colón de Buenos Aires. Añadió
varios títulos nuevos a su repertorio: Königskinder, de Humperdinck;
Die lustigen Weiber von Windsor, de Nicolai, ambas en italiano, entre otros.
Su debut en el Metropolitan se produjo con Manon Lescaut, el 9 de junio de 1910,
durante una gira de la compañía. En esa sala desarrollaría
su actividad más importante, a pesar de una interrupción debida
a un problema vocal ocurrido entre los años 1915 y 1921. Hacia el final
de su carrera estrenó Peter Ibbetson, de Taylor. Su función de despedida
se efectuó el 29 de marzo de 1936. Allí había cantado también
L'amore medico, Il segreto di Susanna, Così fan tutte, La vida breve, La
doncella de nieve, L'Heure Espagnole y Le Preziose Ridicole, además de
los papeles típicos de su cuerda de soprano lírica. Fue un
infatigable sostén para varias instituciones musicales y una generosa consejera
para jóvenes cantantes, como Licia Albanese, gozaron de su apoyo y adhesión.
Falleció en Valencia, el 14 de mayo de 1960. Era una mujer exquisita,
de refinados modales y gran dinamismo. Luego de su retiro de la escena dio mucho
que hablar, ya que su actividad en ayuda del Metropolitan y en otros proyectos
fue espectacular. La gente la adoraba e impresionaba siempre como una persona
altamente confiable. Fue una cantante que descolló por su musicalidad,
estilo y compenetración escénica, y las características de
su órgano vocal la convirtieron en la gran soprano lírica de su
época, habiendo encarnado con solvencia a Manón, Norina, Zerlina,
Louise y Violetta. Con respecto a este último papel podemos decir que hacía
toda una creación y usaba camelias frescas para cada función. En
la escena final el Dr. Grenvil le traía algunas, y ella hacía que
Annina las colocara en un florero vacío. En el delirio final las tomaba
y arrojaba a su alrededor, muriendo en medio de ellas. Su interpretación
de Fiora, en L'amore dei tre re fue memorable, y no tuvo rivales en su tiempo,
lo mismo que su Nedda y su Mélisande. Prefirió siempre la sutileza
a la extroversión verista, manteniendo siempre una línea de canto
elegante y aristocrática. La voz en sí nunca fue mayormente atractiva,
a causa de varios factores fundamentales: falta de brillo, ausencia de suficientes
vibraciones y una emisión bastante monocorde. De todas formas, las crónicas
de la época no dan demasiada importancia a esas fallas, lo que nos da la
pauta de que el sistema de grabación no la favorecía. Como un factor
fundamental de su éxito se debe tener en cuenta su gran versatilidad, que
le permitía pasar en poco tiempo de Mélisande a Fiora, de Despina
a Juliette a la Mary de Peter Ibbetson. No tenía papeles favoritos,
pero sí cierta preferencia por La Rondine, que había estrenado en
el Met, en 1928, junto a Gigli, quien también fue su Romeo y su Rodolfo
más frecuente. FUENTE: "100 GRANDES CANTANTES
DEL PASADO" - Miguel Patrón Marchand 
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| 4
de diciembre de 1909 - Estreno en la Opera de Munich (en idioma alemán)
de la ópera en un acto "IL SEGRETO DI SUSANNA" de Ermanno
Wolf-Ferrari; con libretto de Enrico Golisciani. La premiére fue dirigida
por Felix Mottl. FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA
ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 4
de diciembre de 1913 - Estreno en Dresde (en idioma alemán) de
la ópera en dos actos "L'AMORE MEDICO" de Ermanno Wolf-Ferrari;
con libretto de Enrico Golisciani, basado en L'Amour Médecin de Molière.
FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" -
David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 4
de diciembre de 1920 - Estreno simultáneamente en Hamburgo y Colonia
de la ópera en tres actos "DIE TOTE STADT" de Erich Korngold;
con libretto de "Paul Schott" (Korngold y su hermano Julius), basado
en la novela Bruges la Morte de Georges Rodenbach. Intérpretes en Hamburgo:
Munchow, Schubert, Degler, dirigidos por Pollak. Intérpretes en Colonia:
J. Klemperer, Schröeder, Renner, dirigidos por Klemperer. FUENTE:
"THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 4
de diciembre de 1923 - Nació en Nueva York (Estados Unidos) la
soprano MARIA CALLAS. Las polémicas sobre la cantante, que aún
perduran, incluyen la incertidumbre de la fecha de nacimiento. Su pasaporte indicaba
el día 2; algunos biógrafos, el 3. Ella prefería siempre
el 4, día en que se celebra a Santa Bárbara, patrona de la artillería.
Fue inscripta algunos meses más tarde como Mary Ann Callas. Callas fue
el apellido elegido por su padre, Georgios Kalogeropoulos, al llegar como inmigrante
a los Estados Unidos. En 1927 el rebautizado George Callas abrió una
farmacia en el centro de Manhattan. Su cómoda vivienda estaba provista
de un piano al que Maria se aficionó desde su infancia. Dueña de
una musicalidad impecable, Maria asimilaba con avidez los conocimientos que le
impartían sus profesores. Su inclinación por el canto se manifestó
desde que tuvo uso de razón y al llegar a la adolescencia ya tenía
un repertorio que incluía fragmentos de Carmen, el aria de Philine de Mignon
y una media docena de canciones. Los discos de Galli-Curci, Ponselle, Caruso,
Gigli, Destinn y Melba fueron su fuente de aprendizaje y le abrieron un horizonte
maravilloso para la vocación que sentía nacer. Los ídolos
canoros de Maria estaban a su alcance a través de la radio y los discos,
pero nunca consiguió que la llevaran al Metropolitan. Maria Callas
fue una excelente estudiante y sus calificaciones siempre la colocaron en las
mejores categorías de su clase. El 28 de enero de 1937 tomó parte
en la distribución de premios de la escuela pública de la Avenida
Amsterdam y en la segunda parte cantó fragmentos de la opereta HMS Pinafore
de Sullivan. Poco después viajó a Grecia con su madre. En marzo
de 1937, Evangelia Callas desembarcó con su hija en su país natal
y pasaron luego a residir en Atenas. A los trece años Maria era una chica
muy poco agraciada, usaba gruesos anteojos, arreglaba mal sus cabellos y vestía
sin ningún gusto. Quedaba aún mucho por hacer con respecto a su
preparación musical y jamás había recibido clases de orientación
vocal. Tampoco había frecuentado una sala lírica. Se imponía
entonces un serio enfrentamiento con la realidad con el propósito de "hacer
carrera", y antes de afrontar el gran Conservatorio de Atenas Maria Callas
fue admitida en el curso de canto que dictaba Maria Trivella en el Conservatorio
Nacional. Como la edad mínima para ingresar era de dieciocho años
se falsificaron los documentos de la nueva alumna, que ya desde ese momento mostró
una voluntad de hierro y un gran sentido de la disciplina. Cumplió con
asiduidad y entusiasmo todas las asignaturas y en noviembre de 1938, poco antes
de cumplir los quince años, cantó el rol de Santuzza en Cavalleria
rusticana en un espectáculo de alumnos. El trabajo de Trivella, si
bien serio y concienzudo, debió dejar paso un año después
al que realizaría Elvira de Hidalgo, figura fundamental en el futuro progreso
de la Callas. La célebre soprano española tuvo ocasión de
escuchar a la joven Callas en diciembre de 1939, y si bien ya la habían
puesto en antecedentes del material excepcional que tendría que pulir,
quedó asombrada cuando la tímida y nerviosa joven atacó los
primeros compases del aria de Rezia del Oberon de Weber. Más tarde, de
Hidalgo diría: "se trataba de una violenta cascada de sonidos no enteramente
controlados pero dotados de emoción y fuerza dramática". Maria
Callas fue su alumna durante seis años. No sólo la admiró
como profesora sino que la quiso como amiga y madre, ya que las relaciones con
Evangelia siempre fueron conflictivas. Elvira le enseñó a cantar,
a tener buenos modales, a vestirse, a caminar, a conocer la música, la
vida y el teatro. Esa amistad perduraría durante toda la vida de Maria.
De Hidalgo murió en 1980 a los ochenta y nueve años. En 1940
cantó en un programa radial y en la primavera de ese año interpretó
el tercer acto de Un ballo in maschera y arias de Aida en el Teatro Olimpia. También
intervino en una producción integral de Suor Angelica de Puccini, un título
que no reapareció en si repertorio activo. Al descubrir el talento
de su alumna, de Hidalgo centró su enseñanza en los principales
factores que forjarían su fama futura: la intención en el decir
y la práctica del canto de coloratura. Comenzaron el trabajo con el aria
principal de Dinorah y no limitaron su campo al repertorio operístico.
Maria aprendió a interpretar a Schubert y Brahms, Purcell y Bach (la "Pasión
según San Mateo"), y Pergolesi. Estos autores, de los que se mantendría
apartada posteriormente, contribuyeron a cultivar su innata musicalidad y su exquisito
gusto interpretativo. Sin embargo, el aprendizaje se centró en el estudio
de partituras de Rossini, Bellini y Donizetti. Los primeros roles completos que
aprendió fueron Gioconda y Norma, y evidenció desde el comienzo
una pasmosa facilidad para memorizar largas óperas en tiempo record.
El debut oficial de Maria tuvo lugar el 27 de noviembre de 1940 con la opereta
Bocaccio de Suppé en la que cantó el rol de Beatriz. Poco después
reemplazó a una colega como protagonista de Tosca (cantada en griego) y
obtuvo un éxito resonante. En 1942 Maria intervino en más de diez
funciones de Tosca (esta vez en italiano) y ésta fue su primera incursión
en un idioma que se convertiría muy pronto y para siempre en el suyo propio.
En abril de 1944 cantó Tiefland de D'Albert en griego. En mayo se reencontró
con la Santuzza de Cavalleria rusticana y poco después tomó parte
en presentaciones de O Protomastoras del compositor heleno Manolis Kalomiris,
entonces director del Conservatorio. Su compromiso más importante de la
etapa de aprendizaje lo tendría en el mes de agosto de ese mismo año:
una versión de Fidelio de Beethoven con la dirección de Hans Hörner
y la puesta en escena del director de la Opera de Praga. Más de cuatro
mil espectadores colmaron la Arena Herodes Atticus y la artista conformó
sus múltiples virtudes en un rol que también abandonaría
para siempre. El 6 de septiembre de 1945 se embarcó en el "SS
Stockholm" con destino a su país natal. Elvira de Hidalgo aconsejó
a su alumna que intentara una carrera en Italia. Dos años más tarde,
el sueño se convirtió en realidad; pero mientras tanto tendría
que sufrir en su patria un período de frustraciones, incertidumbre y pesimismo.
Una vez de regreso en los Estados Unidos Maria contó con el apoyo del bajo
Nicola Moscona, quien a falta de obtenerle una audición con Toscanini pudo
hacer algo por ella en el Metropolitan. Luego de escucharla, el empresario Edward
Johnson le ofreció cantar Fidelio en inglés y Madama Butterfly.
La joven cantante rechazó la oferta por diferentes razones, lo que provocó
la marginación de esa sala por once años más. Giovanni Martinelli
le aconsejó cuidar su aspecto físico y tratar de emparejar la voz.
Lo mismo hizo Gaetano Merola, director de la Opera de San Francisco. Maria se
relacionó entonces con Louise Caselotti, casada con el empresario Richard
Bagarozy, quien emprendió la tarea de pulir la voz de Callas y convertirla
en una soprano dramática alterando el camino trazado por Elvira de Hidalgo.
Bagarozy, a su vez, decidió fundar una compañía de ópera
en Chicago y a hacer de Callas una Turandot. Varias circunstancias posteriores
convergieron en la bancarrota del empresario y Maria se quedó sin su debut
norteamericano. El bajo Nicola Rossi-Lemeni, que también participada
en la fracasada empresa, pudo aquilatar los valores de Maria y se propuso vincularla
con el tenor Giovanni Zenatello, fundador de los festivales líricos de
Verona. El anciano cantante quedó asombrado con el potencial de la joven
colega, cantó con ella y le dio un contrato para debutar en la Arena con
La Gioconda, en agosto de 1947, bajo la dirección de Tullio Serafin.
No tardaron en surgir contratos para roles wagnerianos (en italiano) con Tristan
und Isolde, Die Walküre y Parsifal, para hacer lucir la pujanza de su voz.
Tampoco demoraron los títulos pesados, como Turandot, Aida, Nabucco, Il
Trovatore. En 1948 ya fue Norma en Florencia, otra vez con Tullio Serafin, quien
poco después se atrevió a alternarla en I Puritani y Die Walküre,
lo que constituye una proeza sin precedentes. En plena juventud Callas pudo manejar
muy bien su patrimonio, pero es probable que esa prodigalidad fuese nociva para
su salud vocal. Su primer viaje al exterior tuvo lugar en 1949, luego de su
matrimonio con Giovanni Battista Meneghini, a efectos de participar en la temporada
del Teatro Colón de Buenos Aires. Allí no valoraron la personalidad
artística ya evidenciada en Callas y siguieron apegados a las modalidades
y sonidos de las divas del pasado. En la capital argentina Maria cantó
Turandot, Norma y Aida. Muy diferentes fueron las cosas en México al año
siguiente, con repeticiones en 1951 y 1952. En la capital azteca fue muy mimada,
y especialistas y público supieron inmediatamente que se encontraba ante
un elemento fuera de serie. Ese país aplaudió su único Rigoletto
y su primera Lucia di Lammermoor, en un bienvenido acercamiento al Bel canto al
que estaba llamada por condiciones naturales y una sólida preparación
técnica. Su facilidad para los sobreagudos la impulsaba también
a incluirlos en obras dramáticas como Aida. Maria Callas se acercó
por primera vez a los micrófonos en noviembre de ese mismo 1949, luego
de la decepcionante experiencia argentina. Lo hizo para la compañía
Cetra en fragmentos de Norma, Tristan und Isolde e I Puritani, en una verdadera
demostración de su carácter de diva absoluta. En ellos ya eran notorios
la acuciosidad estilística, la proyección vocal, la intensidad interpretativa
y la innata musicalidad. Meneghini abandonó sus actividades para convertirse
en el eficiente administrador de la carrera de Maria y lo hizo con esmero hasta
la separación de 1959. La gira a Brasil de 1951 no aportó nada
interesante y sí muchos disgustos e incomodidades. Allí nació
su enfrentamiento con Renata Tebaldi, cantante de dorada calidad vocal que sumaba
su limitación de agudos al parentesco con una anticuada modalidad italiana
de canto. Esa absurda situación fue utilizada por teatros y público
y la enemistad continuó por mucho tiempo. Cantó Norma en Florencia,
Buenos Aires, Venecia, Roma, México, Sâo Paulo, Río de Janeiro
y Catania. otro éxito destacable fue la primera aproximación a La
Traviata en el Comunale florentino en 1951, con motivo del cincuentenario de la
muerte de Verdi. Maria llegó a dar una interpretación definitiva
de Violetta, quizá con excepción del "Addio del passato"
que todavía es privilegiado con honores por la grabación de Claudia
Muzio. Lo cierto es que Callas, con un físico contundente, lograba dar
trazos de veracidad a sus personajes, sin falsas posturas y con gran refinamiento
expresivo. El Maggio Musicale Fiorentino el dio otras importantes ocasiones
de lucimiento: Orfeo ed Euridice de Haydn e I vespri siciliani de Verdi, en ese
mismo 1951. La Scala y su director Antonio Ghiringhelli todavía dudaban
y un año antes sólo le brindaron la oportunidad de sustituir a la
Tebaldi en un par de funciones de Aida. Pronto tendrían que rendirse a
sus innegables talentos, pero todavía no estaban dadas todas las condiciones.
Mientras tanto, otros teatros de Italia como los de Brescia, Bolonia, Catania
y Reggio de Calabria aprovechaban de la fama de la incipiente diva. Pronto tendrían
que conformarse con figuras de menor fulgor ya que comenzaría el "quinquenio
de oro" de Maria Callas. La soprano debutó oficialmente en La
Scala el 7 de diciembre de 1951 con I vespri siciliani y a partir de esa fecha
(y casi hasta el final de la década) fue la figura principal de la compañía.
Desde 1952 Maria se reafirmó a nivel mundial como estrella de primera magnitud.
Ese año cantó por última vez en México e hizo su debut
en el Covent Garden de Londres, sala que jamás le volvería la espalda
en el turbulento futuro. Con el Macbeth de La Scala de fines de 1952 comenzó
un período de gloria para la Callas, casi sin nubes y, sobre todo, sin
peripecias en su sistema de fonación. El vibrato amplio la acompañó
desde un principio, pero en ese preciso momento le dio una importante tregua.
Establecida como diva absoluta del teatro milanés, tuvo ocasión
de incursionar en un repertorio cada vez más centrado en sus reales posibilidades
vocales y se convirtió en el máximo exponente del Bel canto. El
triunfo la incentivó para mejorar su presencia y entre 1953 y 1954 adelgazó
casi treinta kilos, lo que parecía imprescindible para lograr la verosimilitud
de los personajes como Violetta, y en la inauguración de la temporada de
La Scala del último año citado apareción en La Vestale de
Spontini con una silueta estilizada que mantuvo hasta el final de sus días.
La Scala le ofreció los mejores títulos y el mayor lucimiento: Norma,
El rapto en el serrallo, Don Carlo, Lucia di Lammermoor, Fedora, Andrea Chénier,
Alceste, Il Turco in Italia, Un Ballo in Maschera, entre otros. También
pudo trabajar en estrecha colaboración con el cineasta Luchino Visconti,
que se sentía feliz con el extraordinario material que tenía entre
manos. La Traviata y La Sonnambula, ambas en 1955, fueron vehículo para
los triunfos de esta famosa dupla. También hicieron juntos Anna Bolena,
con una deslumbrante Giulietta Simionato en el elenco. A pesar de alguna borrasca
ocasional, el binomio Callas-Visconti funcionó a las mil maravillas.
Otro de los puntales de la carrera de Maria fue el contrato que firmó en
1952 con la compañía inglesa EMI y su productor Walter Legge, esposo
de la exitosa cantante Elisabeth Schwarzkopf. Legge, con conocimiento limitado
de la ópera italiana, mentalidad comercial y falta de imaginación
grabó títulos que no eran el mejor vehículo para Maria. Es
así que hubo Manon Lescaut en lugar de Anna Bolena y muchas muestras de
desaprovechamiento artístico. Maria Callas cantó mucho durante
ese período; quizá demasiado. No poseía una salud de hierro
y sólo algunos breves descansos entre funciones y sesiones de grabación
le permitían afrontar la vorágine de su actividad. Afortunadamente,
había abandonado las óperas wagnerianas, Turandot y aquellas a las
que no encontraba tanto interés en el campo interpretativo como Il Trovatore
y Aida. Callas se sentía obligada a mostrarse en las principales salas
que deliraban con su presencia, como las de su nativo Estados Unidos. Rudolf Bing
en el Metropolitan, aferrado a sus divas favoritas como Zinka Milanov, todavía
tenía dudas. Además, no simpatizaba con el aura que rodeaba a la
ya célebre diva. El debut norteamericano de Maria se produjo en Chicago,
en 1954 con Norma. Volvió al año siguiente y Bing se rindió,
ofreciéndole un contrato para cantar la misma ópera en 1956. El
debut neoyorquino de Callas se produjo el 29 de octubre. En los años siguientes
cantó allí La Traviata, Lucia di Lammermoor y Tosca, por lo general
con elencos mediocres y producciones anticuadas. La voz de Maria durante
el "quinquenio de oro" adquirió un carácter más
homogéneo. Trabajadora infatigable, trató de corregir la desigualdad
de sus registros, que era uno de los puntos que más le criticaban. Su zona
sobreaguda siguió siendo efectiva, aunque se volvió cautelosa. El
timbre, que no era del gusto de todos, se mostraba empero como un instrumento
capaz de lograr las expresiones más sutiles. Es aquí donde más
que hablar del éxito de una cantante se debe insistir en el mensaje que
dejó para las generaciones posteriores, no sólo en la obra reivindicadora
del Bel canto sino al rescatar a sus personajes del terreno de las interpretaciones
superficiales y efectistas. En 1957 la voz de Maria Callas estaba en buen
estado y aún era capaz de conmover a los públicos con proezas diversas.
Sin embargo, un período de desventuras se puso en marcha precisamente cuando
asumió una heroína de Eurípides, Ifigenia, el 1º de
junio de ese año. A partir de ese momento todos fueron problemas y su carrera
comenzó a mostrar un lento e inexorable crepúsculo. No se concretaron
los períodos de descanso y el agotamiento físico se hizo presente
con problemas cardiovasculares (que no se hicieron públicos), acortamiento
del fiato y pronunciamiento del vibrato amplio. Ese año excedió
su agenda al grabar Il Barbiere di Siviglia, La Sonnambula, Turandot, Manon Lescaut
y Medea. Además, hubo borrascas cuando canceló una función
no programada del Festival de Edimburgo para asistir a una fiesta organizada a
Elsa Maxwell, lo que hizo nacer el mito de la diva incumplidora. En 1958 las
cosas no mejoraron y el "Escándalo de Roma", que hizo correr
ríos de tinta, dio de ella una imagen aun peor ya que no le perdonaron
que hubiese abandonado la escena de Norma estando en la sala el presidente italiano
Giovanni Gronchi. Pero Callas se querelló contra el teatro y ganó
muchos años después. De todas maneras, el daño ya estaba
hecho. La política movió sus hilos y no tardaron en aparecer problemas
en La Scala, que había sido su hogar artístico durante años.
Antonio Ghiringhelli nunca la había apreciado y se aprovechó de
los acontecimientos para deshacerse de ella. La temperamental diva cantó
la última función del Il Pirata de Bellini y señaló
el palco de Ghiringhelli desde el escenario: "Là, vedete, il palco
funesto!" y rompió relaciones con La Scala. Volvió allí
para inaugurar la temporada de 1960 con Poliuto, recibió un estruendoso
recibimiento del público y exhibió un pobre estado vocal. La despedida
milanesa se produjo con funciones de Medea en 1961 y 1962, cantadas casi sin voz.
Su debut en San Francisco no se concretó por razones de salud. El empresario
Kurt Herbert Adler hizo un escándalo y necesitó el concurso de dos
grandes divas para reemplazar a Maria: Leyla Gencer y Leonie Rysanek. Tampoco
fueron posibles las presentaciones planificadas para Viena y hubo problemas en
Atenas. En medio de tantos contratiempos hubo un momento de gloria con el debut
de Maria en París con un concierto y el segundo acto de Tosca. Pero el
repunte no duró ya que en 1959 llegó a su vida Aristóteles
Onassis, que odiaba la ópera e hizo todo lo posible para alejarla de los
escenarios y estudios de grabación. En 1959 los problemas siguieron
con el Metropolitan al no aceptar cantar alternativamente Macbeth y La Traviata.
Bing hizo poco para retener a la Callas en su teatro y luego de un tormentoso
intercambio de telegramas canceló su contrato. En 1965 volvió a
esa sala para dos funciones triunfales de Tosca y recibió un impresionante
aplauso de recibimiento. Pero María tuvo aún algunas ocasiones de
fulgurar en Dallas, donde su amigo Nicola Rescigno la trató con honores
y cariño y la rodeó de buenos elencos y hermosas producciones de
La Traviata, Medea y Lucia di Lammermoor. En 1959 grabó una segunda versión
de La Gioconda, donde su voz surge sin complicaciones por última vez. El
15 de noviembre de ese año se separó legalmente de Meneghini.
En 1960 no cantó hasta julio, cuando hizo unas grabaciones que no autorizó
y que después la EMI puso a la venta. Siguieron unas representaciones de
Norma en Epidauro y el fugaz regreso a La Scala. Entre 1961 y 1962 se dedicó
mayormente a dar conciertos y fue ovacionada en Londres, Munich, Hamburgo, Nueva
York y Essen. La presencia artística y el carisma resplandecían.
Callas era una diosa, pero la voz ya no le respondía como antes. En 1963
ya estaba instalada en París y alternaba sus días entre el yate
de Onassis y esporádicas visitas a los estudios de grabación. Aparecieron
entonces sus recitales de arias francesas. En enero de 1964 renació cual
ave fénix en una serie de funciones de Tosca producidas por Franco Zeffirelli
y con Tito Gobbi como Scarpia, donde se esperó un milagro vocal que no
se produjo. Siguieron grabaciones no autorizadas y una publicitada Norma en París,
además de una extraña aproximación a Carmen para el disco.
Las dificultades del fiato y emisión estaban cada vez más presentes.
La artisticidad, en cambio, continuaba madurando. Pero Maria había perdido
el control de su órgano canoro y jamás lo recuperaría. Siguieron
luego una serie de cancelaciones, problemas de salud y, finalmente, en julio de
1965, cantó la última función operática de su vida:
Tosca en el Covent Garden. En un momento pensó abordar el repertorio
de mezzosoprano, idea que pronto abandonó. Ella sabía bien que la
ausencia de agudos no hace una mezzo de una soprano. Se habló entonces
de una Traviata para la Opera de París, Norma en Londres y quizá
nuevas presentaciones en el Festival de Epidauro; también de una película
sobre Tosca utilizando la grabación EMI que realizó en 1964 con
esa finalidad. El año 1966 pasó entre problemas de salud y contratos
sin concreción. El casamiento de Onassis con la viuda de Kennedy al año
siguiente dejó a Maria en condiciones anímicas deplorables y, volvió
a cancelar nuevas proposiciones. En el verano de 1969 Maria Callas cumplió
su sueño de filmar una película completamente hablada y cedió
a las insistencias de Pier Paolo Pasolini con el tema talismán de "Medea".
El filme se rodó en Siria, Turquía e Italia y el estreno, en enero
de 1970, no fue exitoso. Los callasianos sintieron una fuerte decepción
al verla cargada de pesadas vestiduras y con escasos diálogos, en una composición
fría y privada de vida donde lo único que se explotaba era su intensa
mirada y los gestos de sus expresivas manos. En 1970 participó como
jurado en el concurso Tchaikovsky de Moscú. Al año siguiente se
entusiasmó con hacer cursos de interpretación y quiso ser útil
a jóvenes cantantes que soñaban seguir sus pasos. El primer intento,
realizado en Filadelfia en febrero de 1971, no funcionó ya que el nivel
de los participantes era mediocre. Las cosas marcharon mejor en octubre y noviembre
en la Julliard School de Nueva York con clases magistrales que han quedado grabadas.
Callas se reencontró con Giuseppe Di Stefano y reconstruyeron la famosa
dupla como registas de I vespri siciliani en la reapertura del Teatro Regio de
Turín. Personas presentes en los ensayos opinan que era un privilegio verla
explicar los más mínimos detalles de la interpretación. Aun
así, la producción no tuvo éxito y nunca reincidió
en esa disciplina. Callas y Di Stefano trataron de retomar la senda de intérpretes
líricos pero ambos tenían muchos problemas: ella no lograba dominar
sus zonas central y aguda, y él exhibía los restos de su voz privilegiada.
Dieron recitales entre octubre de 1973 y noviembre de 1974 interpretando dúos
y, en algunos casos, arias sueltas. Escuchar esas grabaciones es un suplicio para
los callasianos. Sin embargo, los públicos que no habían tenido
oportunidad de ver a la gran artista aplaudieron hasta el delirio. Maria volvió
a pensar en una nueva carrera escénica y reemprendió el trabajo
a pesar de la fatiga que la inmovilizaba. Pensó en la Charlotte de Werther
y en Tosca, pero el destino la castigó otra vez con el asesinato de Pasolini
y la muerte de Onassis. Para colmo, fue asediada por la prensa y en 1976 le sacaron
una foto que se publicó con una leyenda lapidaria. Con ese golpe, no volvió
a pensar en cantar. El 16 de septiembre de 1977 murió en su casa de París
de un infarto de miocardio. Algunos opinan que se suicidó. De esa manera
terminó la trayectoria trágica de esa artista sin par y comenzó
el mito y la glorificación. Maria Callas llegó a ocupar un lugar
de privilegio a causa de su voz rendidora y personal, su carisma, su musicalidad,
sus dotes de intérprete y su acrisolado profesionalismo. Además,
por la devolución del Bel canto a un plano de privilegio a través
de la reconstrucción estilística y a la revaloración de otros
lenguajes operísticos que se hallaban extraviados en manos de colegas menos
inspirados. Tan importante fue su presencia, que casi todo el mundo está
de acuerdo en que el acontecer lírico se divien en "antes" y
"después" de Maria Callas. Si bien el órgano vocal
de Callas fue tildado de metálico y poco cálido (al mostrar un heterogéneo
mosaico colorístico) fue desde el inicio un notable instrumento para dar
vida a cualquier frase que lo usara como vehículo. Y si bien supo pulir
su arte hasta límites insospechados y llegar a un refinamiento expresivo
único en la historia de la ópera, ya desde sus comienzos fue una
maestra en el terreno del decir. Después, lo sería también
en la ciencia del canto spianato y del fraseo refinado. Simultáneamente,
la profundidad y la madurez marcharon en relación inversa con el estado
del órgano vocal, y la osadía de los primeros años, el arrojo
de los sobreagudos y la sonoridad de los graves de pecho dejaron el paso a una
voz cada vez más delgada, fibrosa, rebelde, nostálgica, gutural
y refugiada en los resonadores faciales. Los problemas que terminaron con su gloriosa
carrera se dividen entre la tendencia a la lenta oscilación de las notas
agudas, que se agravó inexorablemente luego del tratamiento de adelgazamiento
y que existía antes y fue dominada alrededor de 1951, y un hoyo que se
produjo en el centro del registro, producto de un previo abuso del canto de pecho.
Las virtudes principales de esa voz fueron una notable adecuación a los
sentimientos de cada personaje, las ilimitades posibilidades para esfumar sonidos,
el don del canto ornamentado, un volumen nada despreciable y, como si fuera poco,
una extensión de casi tres octavas que se mantuvo inalterada por más
de una década. FUENTE: "CALLAS Y 99 CONTEMPORANEOS"
- Miguel Patrón Marchand

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de diciembre de 1938 - Nació en Sydney (Australia) la mezzosoprano
YVONNE MINTON. Estudió con Marjorie Walker en el Conservatorio de
Sydney, luego con Henry Cummings y Joan Cross en Londres; debutó como Lucretia
(The Rape of Lucretia de Britten), City Literary Institute, Londres, 1964. Ha
cantado en el Covent Garden desde 1965; creó allí el rol de Thea
(The Knot Garden de Tippett) en 1970. Debut en la Opera de Colonia como Sesto
(La Clemenza di Tito), 1969; debut en Bayreuth como Brangäne, (Tristan und
Isolde, 1974). Octavian (Der Rosenkavalier) fue su rol de debut en la Opera de
Chicago (1970), en el Metropolitan (1973; su única aparición) y
la Opera de París (1976). FUENTE: "THE METROPOLITAN
OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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5
de Diciembre |
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5 de diciembre de
1602 - Estreno en el Palazzo Pitti (Florencia) de la ópera en un
prólogo y seis escenas "EURIDICE" de Giulio Caccini; con
libretto de Ottavio Rinuccini. FUENTE: "THE METROPOLITAN
OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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de diciembre de 1946 - Nació en Barcelona (España) el tenor
JOSÉ CARRERAS. Luego de estudiar con Jaime Puig en el Conservatorio
de Barcelona y más tarde, con Juan Ruax, debutó como Ismaele (Nabucco).
Alentado por Montserrat Caballé, cantó el rol de Gennaro en Lucrezia
Borgia junto a la citada soprano (Barcelona, 1970); ganó el Concurso Verdi
en Parma (1971), y cantó Un ballo in maschera e I Lombardi allí
(1972). Luego de su debut en la New York City Opera como Pinkerton (Madama Butterfly,
1972), cantó con aquella compañía por tres años, en
los siguientes roles: Alfredo (Traviata), Rodolfo (Bohème), Edgardo (Lucia)
Duca di Mantova (Rigoletto) y Cavaradossi (Tosca). Debutó en la Opera de
San Francisco (Rodolfo, 1973) y en el Covent Garden (Alfredo, 1974). Su debut
en el Metropolitan fue como Cavaradossi (18 de noviembre de 1974), regresando
a la sala neoyorquina para cantar más de cincuenta funciones como Rodolfo
(Bohème), Maurizio (Adriana Lecouvreur), Nemorino (L'elisir d'amore), Rodolfo
(Luisa Miller), Alvaro (Forza del destino) y Don José (Carmen). Otros debuts:
La Scala (Riccardo, 1975), Salzburgo (Don Carlo, 1976), Colón de Buenos
Aires (Alfredo, 1973) y Chicago (Riccardo, 1976). La voz dulce, clara y cálida
de tenor lírico de José Carreras y su apuesta presencia escénica
despiertan la comparación con su primer ídolo, Giuseppe Di Stefano.
Carreras ha abordado posteriormente roles más pesados, especialmente a
pedido de Karajan, para quien cantó Radamés en Salzburgo (1979).
Tras habérsele diagnosticado leucemia en julio de 1987 Carreras permaneció
alejado de toda actividad artística por el término un año
y se sometió a un tratamiento de autotransplante de médula ósea.
Afortunadamente, salió triunfante de esa difícil batalla que el
destino le había impuesto y retornó al canto el 21 de julio de 1988
en un concierto en el Arco de Triunfo de Barcelona. FUENTE:
"THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster
NOTAS DE LA COORDINADORA DE LA SECCION.

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de diciembre de 1962 - Nació en Rosario (Argentina) el tenor JOSÉ
CURA. Inició su formación musical como alumno de guitarra del
maestro Juan Di Lorenzo y, a los 15 años, debutó como director de
coro. Luego estudia composición con Carlos Castro y piano con Zulma Cabrera.
Entonces su meta era componer y dirigir, e inició estudios de dirección
y composición en la Universidad de Rosario, donde fue asistente del director
del coro, Carlos Gantus. Un día éste oyó a su asistente vocalizar
improvisaciones jazzísticas y aconsejó al joven José que
estudiara canto. Después de dedicarse a dirigir y componer, en 1988 Cura
conoció en Buenos Aires al maestro Horacio Amauri, quien le impartió
las bases definitivas de su técnica vocal. Tres años después
se trasladó a Italia y se estableció en Verona hasta que, en 1995,
se mudó a París, donde reside con su esposa y sus tres hijos.
En 1992 conoce al tenor Vittorio Terranova quien le enseña a dominar el
estilo de canto italiano. La primera actuación profesional de Cura tuvo
lugar en un concierto al aire libre en Génova. Su debut en escena fue en
Pollicino de Henze, con el personaje de El Padre. Nuevamente en Génova
encarna al Remendao (Carmen) y el Capitán de Arcabuceros (Simón
Boccanegra), únicos roles comprimarios de la carrera de Cura. En marzo
de 1993 interpreta su primer personaje importante: Jan, en La Señorita
Julia de Bibalo, en Trieste. Se luce especialmente en Turín en El caso
Makropoulos, de Janacek. En 1994, como Ismael en Nabucco, junto a Renato Bruson
y Ghena Dimitrova, se presenta en su primer rol importante de una obra del repertorio
tradicional. Después de La Forza del Destino en Turín, en febrero
de 1994, interpretó a Ruggiero en el estreno mundial de la tercera versión
de La Rondine, de Puccini. Durante el verano de ese año, en el Festival
de Martina Franca, cantó en Le Villi, primera ópera de ese compositor,
rara vez representada, ocasión que fue objeto de una grabación tomada
en vivo. En septiembre de 1994 José Cura ganó el concurso Operalia
Internacional. Poco después se presentó por primera vez en los Estados
Unidos, cantando el rol de Loris de Fedora (Giordano) en la Opera de Chicago junto
a Mirella Freni. En diciembre debutó como solista en el Teatro Colón
(antes había cantado en el coro) en un concierto que compartió con
su compatriota, la mezzo Cecilia Díaz, también ganadora de ese concurso
y regresó a Italia donde encarnó a Paolo el Hermoso, en Francesca
da Rimini, de Zandonai, en Palermo y Loris, en Trieste. En junio de 1995 efectuó
su debut londinense como Stiffelio en la ópera homónima que inauguró
el Festival Verdi, que tuvo lugar en la Opera Real. Al mes siguiente cantó
su primer Cavaradossi de Tosca en el Festival Puccini de Torre del Lago, donde
había residido el compositor. En septiembre debutó cantando nuevamente
Ismaele en la Opera Bastille de París y, después de participar en
Fedora en Londres, encarnó a Osaka, de la infrecuentemente representada
Iris, de Mascagni (que también se llevó al disco) en la apertura
de la temporada de la Opera de Roma, en enero de 1996. El 30 de ese mes interpretó
su primer Samson en Samson et Dalila, de Saint-Saëns en Londres. Para sus
debuts en Los Angeles y San Francisco agregó dos personajes más
a su repertorio: Pollione (Norma) y Don José (Carmen). Después
de Il Corsaro de Verdi y Tosca, en Londres, en mayo de 1996, tomó parte
en The Puccini Spectacular en Melbourne y Sydney: 250 artistas en escena durante
tres horas de música, teatro y fuegos artificiales en un espectáculo
con fragmentos de las óperas más populares de ese compositor, especialmente
montado para el debut australiano del tenor. En diciembre participó en
el episodio dedicado a Puccini de Grandes Compositores, la serie de documentales
de la BBC. El 22 de ese mes la RAI transmitió la puesta en escena de Cavalleria
rusticana concebida por Liliana Cavani, con Cura y Waltraud Meier como protagonistas
y Ricardo Muti en el podio (esta producción había sido grabada durante
el Festival de Ravena, en el que Cura cantó su primer Turiddu). Tres
días después, su debut en Pagliacci de Leoncavallo, en el Concertgebouw
de Amsterdam, fue transmitido en vivo por Eurovision. La primera vez que el tenor
cantó en el celebérrimo Teatro Alla Scala, de Milán, fue
en La Gioconda, de Ponchielli, en enero de 1997. Tres meses después, al
presentarse en su primer Otello con la Filarmónica de Berlín, dirigida
por Claudio Abbado, el importante diario italiano La Nazione resumió la
opinión del público y crítica en general afirmando: "José
Cura: un nuevo Otello ha nacido". Y esa opinión no se debió
solo por su asombroso rendimiento vocal, sino que también por su caracterización
electrizante del torturado moro, uno de los personajes más exigentes del
repertorio. Justamente, Cura además debe su fama a las personificaciones
carismáticas de los personajes que interpreta. A sus dotes de actor nato
se agrega que tiene el physique du role necesario para ser totalmente creíble
en escena. No en vano siempre fue un buen deportista (es cinturón negro
de kung-fu) y sigue manteniéndose en forma. En febrero recibió
el premio de los críticos italianos como mejor cantante masculino por sus
actuaciones en Iris, Cavalleria e Il Corsaro. "Opera Now", la importante
publicación británica, lo nombró Artista del Año de
1997/98. Este año, su Radamés de Aida, fue aclamado en Tokyo,
donde se presentó para la inauguración del Teatro Imperial y lo
mismo ocurrió cuando interpretó ese rol al reemplazar a Luciano
Pavarotti en la reapertura oficial del Teatro Massimo de Palermo, en abril.
En la temporada 1999 hizo su debut operístico en el Teatro Colón
de Buenos Aires con su personalísimo Otello. FUENTE:
Comentarios aparecidos en la edición del CD "Arias de Puccini"
interpretadas por José Cura.

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6
de Diciembre |
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6 de diciembre de
1794 - Nació en Nápoles (Italia) el bajo LUIGI LABLACHE.
De padres de ascendencia francesa e irlandesa, estudió con Valesi en el
Conservatorio della Pietà dei Turchini, Nápoles; debutó en
La Molinara de Fioravanti, San Carlino, Nápoles, 1812; más tarde,
canta en Messina y Palermo antes de su exitoso debut en La Scala como Dandini
(Cenerentola), 1821. Cantó allí hasta 1823, y regresó en
1826 y 1828. Fue un miembro de la compañía Barbaia en Viena desde
1924, cantó en el funeral de Beethoven (Requiem de Mozart, 1827). Regresó
a Nápoles, apareciendo en óperas de Bellini, Donizetti y Rossini
en el San Carlo de Nápoles. Después de su debut en Londres como
Geronimo (Il Matrimonio Segreto) en el King's Theater (más tarde Her's
Majesty's), cantó allí aproximadamente cada temporada hasta 1852;
en 1836-37 enseñó canto a la Princesa Victoria. En París,
cantó en el Théâtre Italien desde 1830 (debut como Geronimo)
hasta 1851, creando el rol de Walton en I Puritani (1835) y los roles titulares
en las óperas de Donizetti Marino Faliero (1835) y Don Pasquale (1843);
más tarde fue considerado como un clásico de la interpretación
cómica. Después del cierre del Her Majesty's en 1852, cantó
en San Petersburgo, pero en 1854 vuelve al Covent Garden en algunos de sus roles
favoritos, tales como Leporello, Don Bartolo de Rossini, Don Pasquale y Baldassarre
(Favorita). Lablache se retiró en 1856 y falleció en Nápoles,
el 23 de enero de 1858. El distinguido bajo Luigi Lablache fue la figura dominante
en su registro por muchos años y su imponente figura, la potente y timbrada
voz le valió la curiosa calificación de "Napoleón de
los bajos" durante su estada en París. Era un señor del canto,
apreciado hasta en la corte rusa, donde trabó amistad con el Zar. Participó
de varios estrenos y su Don Pasquale fue particularmente antológico y le
deparó a Donizetti un gran éxito parisiense formando un cuarteto
estelar con la Grisi, Mario y Tamburini. Publicó finalmente un método
de canto. FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA"
- David Hamilton - Simon and Schuster "HISTORIA DE LOS CANTANTES LIRICOS"
- Néstor Echevarría  |
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de diciembre de 1804 - Nació en Hamburto (Alemania) la soprano
WILHELMINE SCHRÖDER-DEVRIENT. Estudió con su padre (barítono)
y con su madre (actriz), más tarde con Giuseppe Mozzati, en Viena; después
de varias actuaciones en teatro, realizó su debut operístico como
Pamina (Zauberflöte), Kärntnertortheater, 1821. El año siguiente
cantó Agathe (Der Freischütz) dirigida por Weber, y un sensacional
Fidelio presenciado por Beethoven. Fue miembro del Teatro Imperial de Dresde,
1823-47, creó tres roles para Wagner, quien la admiraba enormemente: Adriano
(Rienzi); Senta (Fliegende Höllander) y Venus (Tannhäuser). En París
(1830-32), cantó Donna Anna y la Desdemona de Rossini; en Londres (1832-33,
1837), Euryanthe, Pamina, Amina y Norma. Schröder-Devrient ocultó
sus marcadas deficiencias vocales con su alto nivel actoral y su poder declamatorio.
Falleció en Coburg, el 26 de enero de 1860. FUENTE:
"THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 6
de diciembre de 1846 - Estreno en la Opéra-Comique de la leyenda
dramática en cuatro partes "LA DAMNATION DE FAUST" (La
Condenación de Fausto) de Hector Berlioz; con libretto del compositor y
Almire Gandonnière, basado en la versión de Gérard de Nerval
del drama de Goethe. Intérpretes de la premiére (en versión
de concierto): Duflot-Maillard, Roger, Léon, dirigidos por Berlioz.
FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" -
David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 6
de diciembre de 1876 - Estreno en el teatro Maryinsky de San Petersburgo
de la ópera en cuatro actos "VAKULA EL HERRERO" de Peter
I. Tchaikovsky; con libretto de Yakov Polonsky, basado en un relato de Gogol.
FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" -
David Hamilton - Simon and Schuster 
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7
de Diciembre |
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7 de diciembre de
1840 - Nació en Königsberg (Prusia) el compositor HERMANN
GOETZ. Estudió piano con von Büllow y composición con Ulrich.
Su Die Widerspenstigen Zähmung (1874) está considerada una de las
mejores óperas cómicas alemanas del siglo diecinueve, independiente
del wagnerianismo, Goetz estuvo siempre arraigado a las formas clásicas
de Mozart. Su ópera Francesca da Rimini fue completada por Ernst Frank
después de su prematura muerte a causa de la tuberculosis. Goetz falleció
en Hottingen, cerca de Zurich, el 3 de diciembre de 1876.
FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon
and Schuster 
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| 7
de diciembre de 1863 - Nació en Livorno (Italia) el compositor
PIETRO MASCAGNI. Estudió en el Conservatorio de Milán como alumno
de Ponchielli y de Saladino. Desde muy joven dirigió grupos operísticos
ambulantes de muy poco nivel. Luego se instaló con su esposa en Cerignola
como maestro de música y director de conjuntos de viento. Por entonces
había compuesto tres óperas: Pinotta (1880, representada en 1932),
Guglielmo Ratcliff (c. 1885, representada en 1895) y Cavalleria rusticana (1890)
con libretto de su amigo Targioni basada en el relato de Giovanni Verga. Participó
con esta última en el concurso para óperas en un acto organizado
en 1890 por la importante editorial Sonzogno de Milán, obteniendo el primer
premio. Este concurso tenía como finalidad incentivar a los jóvenes
creadores de la nueva escuela en boga: el verismo. Cavalleria rusticana se estrena
la noche del 17 de junio de 1890 en el Teatro Costanzi de Roma, alcanzando un
indescriptible triunfo. A partir de entonces (el autor tenía 26 años)
se esperaron con gran interés todas las obras que salieran de su pluma,
pero ya no pudo lograr aquel impacto, a pesar de haber compuesto varias óperas
interesantes: L'amico Fritz (1891), Iris (1898), Isabeau (1911), Il Piccolo Marat
(1922) y Nerone (1935). Mascagni falleció en Roma, el 2 de agosto de 1945. 
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| 7
de diciembre de 1898 - Estreno en el Teatro Solodovnikov de Moscú
de la ópera en dos actos "MOZART Y SALIERI" de Nicoli
Rimsky-Korsakov; con libretto de Pushkin. Intérpretes de la premiére:
Shkafer, Chaliapin, dirigidos por Truffi. FUENTE: "THE
METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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8
de Diciembre |
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8 de diciembre de
1849 - Estreno en el San Carlo de Nápoles de la ópera en
tres actos "LUISA MILLER" de Giuseppe Verdi; con libretto de
Salvatore Cammarano, basada en la obra Kabale und Liebe de Schiller. Intérpretes
de la premiére: Gazzaniga, Salandri, Malvezzi, de Bassini, Selva, Arati.
FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" -
David Hamilton - Simon and Schuster
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| 8
de diciembre de 1878 - Nació en Rottanova di Cavarzere (Venecia,
Italia) el director TULLIO SERAFIN. Después de estudiar en el Conservatorio
de Milán, debutó en Ferrara (1898) y ocupó varios puestos
en Italia, conviertiéndose en el principal director de La Scala (1909-14,
1917-18). En el Metropolitan (debut, Aida, 3 de noviembre de 1924), en diez temporadas
dirigió 504 representaciones: en su mayor parte del repertorio italiano
(incluyendo las premiéres en Estados Unidos de Turandot y Simon Boccanegra),
dirigió trabajos americanos (premiéres de King's Henchman, Peter
Ibbetson, Emperor Jones y Merry Mount) y Siegfried. Luego de abandonar el Metropolitan
fue director artístico del Teatro Real de Roma (1934-43), donde dirigió
el primer Wozzeck italiano. Regresó a América para conducir la New
York City Opera (debut, Tosca, 1952) y la Opera de Chicago (1955-58). Serafin
permaneció activo hasta los ochenta años en varios teatros italianos
y estudios de grabación. Muy admirado por su sagacidad para guiar cantantes
(entre ellos Ponselle, Callas y Sutherland), Serafin fue una autoridad y un conservador
de la tradición italiana y también, buen intérprete de la
era moderna. Falleció en Roma, el 2 febrero de 1968. FUENTE:
"THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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9
de Diciembre |
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9 de diciembre de
1836 - Estreno en el teatro Bolshoi de San Petersburgo de la ópera
en cuatro actos "UNA VIDA POR EL ZAR" de Mikhail Glinka; con
libretto de G.F. Rozen. Intérpretes de la premiére: Stepanova,
Petrova-Vorobyova, Leonov, Petrov, dirigidos por Cavos. FUENTE:
"THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 9
de diciembre de 1842 - Estreno en San Petersburgo de la ópera en
cinco actos "RUSSLAN Y LUDMILA" de Mikhail Glinka; con libretto
de V.F. Shirkov y K.A. Bakhturin, basado en el poema de Pushkin. FUENTE:
"THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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9
de diciembre de 1895 - Nació en Barcelona (España) la mezzosoprano
CONCHITA SUPERVÍA. Muy joven aún hizo su debut en Buenos
Aires, en 1910, cantando Bianca di Beaulieu, de Stiattesi, Los amantes de Teruel,
de Breton y la Lola de Cavalleria rusticana. Se trasladó luego a Italia.
En 1911 cantó Carmen, en el Petruzelli de Bari; ese año, en el Costanzi
de Roma, participó en un acontecimiento musical: el estreno italiano de
Der Rosenkavalier; cantó la parte de Octavian. En 1912 fue aplaudida
en el Liceo de Barcelona con Carmen y Samson et Dalila. La ópera de Bizet
le abriría las puertas de los principales teatros del mundo, como La Fenice
de Venecia en 1913, el Auditorium de Chicago en 1916, el Comunale de Bolonia en
1921, la Opera-Comique de París en 1932 y el Casino de Montecarlo en 1934.
Por otra parte, el papel de Carmen se había convertido en su favorito.
Sin embargo, la Supervía debería descollar fundamentalmente como
mezzosoprano de coloratura; ya en 1914 cantó una brillante Rosina, en el
Liceo de Barcelona, y luego siguieron éxitos resonantes con La Cenerentola,
en el Comunale de Bolonia, en 1921, y en el Regio de Turín, en 1922, y
L'Italiana in Algeri, Turín, en 1925 y Liceo de Barcelona, en 1929.
Con estos títulos rossinianos habría de presentarse luego muchas
veces en París, entre 1929 y 1934, y en el Covent Garden. Entre 1925 y
1929 cantó en La Scala títulos como Hänsel und Gretel, Der
Rosenkavalier (Octavian) y Le Nozze di Figaro (Cherubino). Falleció
en Londres, el 30 de marzo de 1936, a causa de un parto. Constituyó
uno de esos casos difíciles de clasificación vocal, ya que si bien
era decididamente una soprano, nunca se apartó del repertorio de mezzo.
La voz de Supervía era limitada de volumen y excesivamente clara; los agudos
carecían de pujanza y en los centros la emisión era sumamente caprina.
No obstante ello, su condición artística la elevó junto a
las colegas de más alto rango. Poseedora de una técnica vocal envidiable,
se hizo ideal intérprete de las heroínas rossinianas, dejando una
senda y un ejemplo para varias sucesoras, como la Berganza, que se especializaron
en ese repertorio. Su figura y su rostro poseían una singular belleza,
que sumada a una chispeante personalidad hicieron de ella una Carmen, una Rosina
y una Cenerentola ideales. Fue una artista muy popular, y su prematura muerte
causó consternación entre sus admiradores. FUENTE:
"100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO" - Miguel Patrón Marchand

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| 9
de diciembre de 1915 - Nació en Joroschin (cerca de Posen, que
pertenecía todavía al imperio alemán) la soprano ELISABETH
SCHWARZKOPF. Estudió canto en la "Hochschule für Musik"
de Berlín con Lula Mysz-Gmeiner quien la orientó hacia la cuerda
de contralto. También profundizó sus conocimientos musicales en
las disciplinas armonía, contrapunto, piano y violín. Ya en su registro
de soprano debutó como una de las Muchachas Flores de Parsifal en la Opera
de Charlottemburgo (primavera de 1938). En esa misma temporada abordó partes
comprimarias a la espera de un mayor perfeccionamiento vocal, este se logró
en manos de la conocida Maria Ivogün, quien con su esposo Michael Rauchaisen
la orientaron también hacia la música de cámara. Sus primeras
exhibiciones en partes principales fueron con roles de soprano de agilidad como
Oscar (Un ballo in maschera) y Zerbinetta (Ariadne auf Naxos). En 1942 dio un
recital en Viena (integrada entonces al Reich) lo que le valió un contrato
para la Opera del Estado. Entre 1943 y 1944 estuvo ausente de los escenarios a
causa de una enfermedad. Después de la guerra formó parte de un
grupo vienés integrado entre otros por Sena Jurinac, Irmgard Seefried y
Rita Streich, con el fin de interpretar obras de Mozart y Richard Strauss. Al
principio estuvieron dirigidos por Josef Krips y posteriormente por Herbert von
Karajan y Wilhelm Furtwängler, quienes los ensayaban al piano incluso antes
de las funciones, lo que dio como resultado interpretaciones cercanas a la perfección.
Su fama se extendió por toda Austria a través del Festival de Salzburgo
y su repertorio se orientó hacia las partes líricas como Pamina
(Die Zauberflöte), Liù (Turandot) y Mimì (La Bohème).
También adoptó uno de sus papeles preferidos: Donna Elvira (Don
Giovanni). En septiembre de 1947 se convirtió en una de las más
sensacionales sorpresas del Covent Garden de Londres junto a Seefried y Jurinac,
al participar en la gira de la Opera del Estado de Viena. Entre ese año
y 1953 formó parte de la compañía de la sala londinense,
cantando entre otras obras Fidelio (Marzelline), Don Giovanni, Der Rosenkavalier
(Sophie), La Traviata, Die Zauberflöte (Pamina), Die Meistersinger, Le Nozze
di Figaro (Susanna), Rigoletto, Madama Butterfly y Manon, todas en inglés.
Sus actuaciones en Salzburgo se extendieron entre 1947 y 1964; allí incorporó
su célebre Contessa (Le Nozze di Figaro) y se afianzó en otros personajes
que le dieron fama, como Fiordiligi (Così fan tutte), Alice (Falstaff),
Donna Elvira (Don Giovanni) y la Marschallin (Der Rosenkavalier). Schwarzkopf
debutó en Italia en 1948 interpretando el "Requiem" de Mozart
en la Sagra Musicale de Perugia. El 28 de diciembre de ese año se presentó
por primera vez en La Scala como la Contessa mozartiana con un elenco dirigido
por Karajan en el que participaron Jurinac, Seefried, Taddei y Hoefermeyer en
un espectáculo organizado por la Opera de Viena. Volvió a esa compañía
en septiembre de 1951 con motivo del estreno mundial de The Rake's Progress de
Stravinsky (Anne Trulove) bajo la dirección del autor y con un elenco integrado
por Hugues Cuenod, Raffaele Arié y Otakar Kraus. Esta función inaugural
se llevó a cabo en el Teatro La Fenice de Venecia en el marco del XIV Festival
de Música Contemporánea. En diciembre del mismo año se concretaron
siete representaciones en La Scala, esta vez con la conducción de Ferdinand
Leitner. En enero de 1952 cantó su famosa Marschallin bajo Karajan y con
Jurinac, Edelmann y Della Casa, y volvió en enero de 1953 como Elsa (Lohengrin)
junto al mismo maestro y a sus colegas Windgassen, Edelmann, Metternich y Mödl.
Poco después reeditó su Donna Elvira, siempre con Karajan y los
cantantes Bruscantini, Martinis, Noni, Petri, Panerai, además de Gedda
y Simoneau alternándose en Don Ottavio. Otra actuación importante
de Schwarzkopf dentro de las actividades de La Scala fue la reedición de
las dos primeras jornadas de los Trionfi de Orff (Carmina Burana y Catulli Carmina)
y el estreno de la última, Trionfi dell'Afrodite. En mayo de 1953 y bajo
la dirección de Victor De Sabata cantó Pélleas et Mélisande
junto a Jacques Jansen y Michel Roux. En febrero de 1954 hubo otra jornada mozartiana
junto a Karajan con Le Nozze di Figaro. También participaron Jurinac, Panerai,
Petri y Seefried. Días después, Schwarzkopf encarnó a la
Marguerite de Faust, al lado de Boris Christoff y Gianni Poggi. Un exitoso regreso
se produjo en diciembre de 1955 con Die Zauberflöte, donde su Pamina estuvo
en manos de Karajan y en compañía de Nicolai Gedda, Erika Köth,
Taddei, Zaccaria y Sciutti. Otro Don Giovanni, esta vez guiado por Otto Ackermann,
se cantó en febrero de 1956 con elenco integrado por Carteri, Monti, Panerai,
Siepi, Stella y Tajo. En marzo de 1957 Karajan presentó su famosa edición
de Falstaff (que se repetiría en Viena y Salzburgo) con Schwarzkopf como
Alice, compartiendo honores y aplausos con Gobbi, Alva, Barbieri, Moffo, Panerai
y Petri. En diciembre de 1958 se hicieron algunas funciones del oratorio Eracle
de Haendel en el que participaron junto al director Lovro von Matacic los cantantes
Schwarzkopf, Barbieri, Bastianini, Corelli y Hines. No hubo nuevas representaciones
hasta mayo de 1961 cuando regresó como la Marschallin straussiana dirigida
por Karl Böhm y con actuaciones de Edelmann, Kunz, Ludwig y Rothenberger.
Cerrando ese período de aplausos milaneses repitió su exitosa Donna
Elvira junto al maestro Hermann Scherchen y los cantantes Ghiaurov, Alva, Freni,
Ganzarolli, Panerai y Leontyne Price. En 1951 Schwarzkopf se presentó
en Bayreuth como Woglinde en Der Ring y Eva en Die Meistersinger. Cantó
en la Opera de París en 1941 (Adele en Die Fledermaus) en el marco de las
representaciones dadas por la Opera de Berlín en honor a las autoridades
alemanas de ocupación. Volvió a París en 1949 con la Susanna
de Nozze di Figaro a través de la compañía de la Opera de
Viena. En la Opéra-Comique fue la Condesa de Capriccio (1962) y Fiordiligi
(1963). También fue aplaudida en Marsella y Lyon. El debut de Schwarzkopf
en Estados Unidos se produjo en el Town Hall de Nueva York y el miedo a posibles
hostilidades causadas por el origen alemán de la cantante hizo que la sala
de conciertos estuviese rodeada por un fuerte contingente policial. Afortunadamente,
el público fue conquistado de inmediato y le brindó interminables
aplausos, que no cesaron de producirse hasta su concierto de despedida en el Carnegie
Hall en la temporada 1974/75. Su primera actuación norteamericana en ópera
se produjo a través de la Opera de San Francisco y su nuevo director Kurt
Herbert Adler. La primera presentación se llevó a cabo en septiembre
de 1955 con Der Rosenkavalier con Edelmann y la dirección de Leinsdorf.
Aunque las opiniones del público estuvieron divididas, Schwarzkopf encontró
en esa compañía un incentivo para volver en reiteradas ocasiones.
En esa temporada también interpretó a Donna Elvira, con Albanese
(Donna Anna casi inconcebible), Carteri, Siepi, Peerce y Alvary. Esta versión
terminaba con la muerte de Don Giovanni. En 1956 fue Alice en Falstaff, con Warren,
Guarrera, Domínguez y Campora. También Fiordiligi en Così
fan tutte, junto a Lewis, Rankin, Munsel y Alvary. Al año siguiente hubo
un Rosenkavalier similar al anterior y una reiteración de Così fan
tutte. En 1958 presentó la novedad de La novia vendida (Maria) junto a
Tozzi y Lewis, con la conducción de Leopold Ludwig, y mostró su
Contessa de Le Nozze di Figaro compartiendo las tablas con Panerai, Modesti y
Ratti, dirigiendo el espectáculo Kurt Herbert Adler. En 1960 regresó
con su Marschallin y la Fiordiligi mozartiana. En 1962 hubo otra Marschallin y
la favorita Donna Elvira, esta vez junto a la Donna Anna de Victoria de los Angeles.
En 1963 apareció su papel de la Condesa de Capriccio con Valletti y Prey,
dirigidos por el surgente Georges Prêtre; también reeditó
su Fiordiligi. En 1964 Schwarzkopf se despidió de San Francisco con la
Marschallin, en un espectáculo conducido por Ferdinand Leitner. En 1959
cantó óperas de Mozart en Chicago. La Marschallin fue su tarjeta
de presentación para el demasiado tardío arribo al Metropolitan
el 13 de octubre de 1964, donde cantó sólo en dos temporadas el
papel de Donna Elvira. El público bonaerense la cubrió de aplausos
y flores luego de un recital en el Teatro Colón. Elisabeth Schwarzkopf
recibió de manos de Toscanini (el 2 de octubre de 1955) el primer Orfeo
de Oro. Se retiró de la ópera en 1972 con un Rosenkavalier en Bruselas
y de las salas de concierto después de una gira europea de despedida, en
1975. Desde ese entonces ha dado clases magistrales en Europa y Estados Unidos.
Muchos años antes se había hecho ciudadana británica.
FUENTE: "CALLAS Y 99 CONTEMPORANEOS" - Miguel Patrón Marchand

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10
de Diciembre |
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10 de diciembre de
1822 - Nació en Liège (Bélgica) el compositor CÉSAR
FRANCK. Un niño prodigio en el piano, concurrió a los Conservatorios
de Liège y París, estudiando teoría con Leborne. La primer
ópera Stradella (c. 1844) y la ópera cómica Le Valet de Ferme
(1853) no fueron representadas. Frutos de su posterior fascinación con
las armonías wagnerianas fueron Hulda (1885) y el "drama lírico"
Ghiselle (inconcluso, completado por sus colegas), representadas póstumamente
(en 1894 y 1896, respectivamente) con pequeño suceso. Franck falleció
en París, el 8 de noviembre de 1890. FUENTE: "THE
METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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| 10
de diciembre de 1825 - Estreno en la Opéra-Comique de París
de la ópera en tres actos "LA DAME BLANCHE" de François-Adrien
Boieldieu; con libretto de Scribe, basado en las novelas Guy Mannering y The Monastery
de Walter Scott. Intérpretes de la premiére: Rigaut, Boulanger,
Ponchard, Henri. FUENTE: "THE METROPOLITAN OPERA
ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster 
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10
de diciembre de 1910 - Estreno en el Metropolitan de Nueva York de la
ópera en tres actos "LA FANCIULLA DEL WEST" de Giacomo
Puccini; con libretto de Carlo Zangarini y Guelfo Civinini, basado en la obra
de David Belasco. Intérpretes de la premiére: Destinn, Caruso,
Amato, dirigidos por Arturo Toscanini. FUENTE: "THE
METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA" - David Hamilton - Simon and Schuster

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de diciembre de 1919 - Nació en Porto Civitanova (Macerata, Italia)
el barítono SESTO BRUSCANTINI. Luego de recibirse de abogado estudió
canto con Luigi Ricci y por un año en la escuela del Teatro de la Opera
Real de Roma. Su debut tuvo lugar en su ciudad natal con el Colline de La Bohème,
en 1946. En 1947 ganó un concurso de la RAI. Ya orientado hacia el repertorio
del bajo buffo se presentó por primera vez en La Scala el 22 de marzo de
1949 con Il Matrimonio Segreto, junto a Christoff, Güden, Noni, Schipa y
Barbieri. En enero de 1951 fue Masetto en Don Giovanni, compartiendo el elenco
con el maestro Karajan y los cantantes De los Angeles, Petri, Taddei y Prandelli.
Poco después encarnó a Mengotto en La buona figliola de Piccini,
con Aimaro Bertasi, Carteri, Menotti, Noni, Prandelli y Taddei. También
alternó a algunas funciones del Dulcamara de L'elisir d'amore con Maionica,
al lado de Piero Guelfi, Noni y Valletti, y fue el Podestá del Werther
que reunió a Simionato con Tagliavini. En enero de 1953 Karajan lo "promovió"
a Leporello, con Petri otra vez como Don Giovanni y la compañía
de Martinis, Noni, Panerai, Schwarzkopf y Simoneau o Gedda. En marzo se realizó
la famosa producción de L'Italiana in Algeri dirigida por Giulini y protagonizada
por la Simionato. Bruscantini fue Taddeo, junto al Mustafá de Petri y al
Lindoro de Valletti. En marzo de 1954, y siempre en La Scala, nuestro artista
fue Dandini en La Cenerentola, otra vez con Giulini, Simionato y Petri. El príncipe
Ramiro fue cantado por Nicola Monti. Después se abrió un paréntesis
hasta abril de 1958 cuando apareció como Dulcamara en L'elisir d'amore
en funciones divididas con Taddei y Rossi-Lemeni. En enero de 1961 cantó
el Yeletski de La Dama de Pique junto a Gencer y Radev. Los años posteriores
lo vieron a menudo en la sala milanesa. Incluso fue Melitone en una edición
de La forza del destino de 1978, coprotagonizada por Caballé, Carreras,
Nave, Cappuccilli u Ghiaurov. Otras actuaciones italianas de importancia se
desarrollaron desde los comienzos de su carrera. En 1950 cantó el Selim
de Il Turco in Italia en el Teatro Eliseo de Roma. El resto del elenco estaba
completado por Maria Callas, Mariano Stabile, Cesare Valletti y Franco Calabrese.
En la Opera de la misma ciudad cantó mucho después el Rodrigo de
Don Carlo en funciones en que también intervinieron Gencer, Cossotto, Prevedi
y Ghiaurov. En el San Carlo de Nápoles fue Leporello en Don Giovanni (1955;
Nilsson, Valdengo, Jurinac, Noni, Dermota, Berry y Frick) y Riccardo en I Puritani
(1971; Deutekom, Gedda y Giaiotti). En Catania encarnó a Athanael en Thaïs
(1969; con Kabaivanska). El artista realizó notables trabajos para la RAI,
entre los que se pueden citar I Masnadieri (1960; Guerrini y Capecchi) y Griselda
de Scarlatti (1970; Freni, Alva, Lucchetti y Panerai). También interpretó
Rigoletto. Otros centros europeos que gozaron de su talento fueron el Festival
de Glyndebourne (1951/60) donde interpretó en el primer año aludido
un Così fan tutte (Don Alfonso) junto a Sena Jurinac y Richard Lewis. También
cantó allí Guglielmo en la misma ópera (1952), Dandini en
La Cenerentola (1953) y Figaro (Barbiere di Siviglia, 1954). En 1952 fue aplaudido
en el Festival de Salzburgo como protagonista de Don Pasquale y esta actuación
tuvo como consecuencia su aparición en la Opera del Estado de Viena. Debutó
en Francia en 1957 como Dandini. En 1960 fue Uberto en La serva padrona y en 1963
cantó el Figaro de Paisiello en le teatro Champs Elysées. Bruscantini
se presentó por primera vez en Norteamérica a través de la
Opera de Chicago con un Figaro rossiniano de 1961. En esa compañía
fue un artista muy apreciado y cantó, entre otras cosas, La Favorita (1964;
Cossotto y Kraus), L'heure espagnole (1965; Berganza, Kraus y Taddei), Rigoletto
(id. año; Scotto y Kraus) y Romeo et Juliette (1981; Freni, Kraus y Raftery).
A San Francisco llegó en 1967 con su Dulcamara (L'elisir d'amore), junto
a Grist, Kraus y Wixell. Volvió dos años después para el
mismo título y compartió el cartelón con igual elenco. en
1982 fue Dandini en La Cenerentola, con Horne, Araiza y Montarsolo. En Buenos
Aires, Bruscantini fue muy aplaudido a lo largo de varias temporadas en las que
tuvieron puntos muy altos las funciones de Il Barbiere di Siviglia (De los Angeles,
Alva, Cangalovich y Corena) en 1962, La Favorita (Cossotto y Kraus) y La Cenerentola
(Berganza) en 1967. También se trasladó a Tokyo, donde cantó
La Favorita en 1971 (siempre con Cossotto y Kraus) y La Traviata en 1973 (Scotto
y Carreras). Este artista ha tenido una prolongada carrera, repartida en sus
períodos de bajo y barítono. En el primero la voz no se caracterizó
por la "profundidad", lo que motivó una inclinación a
los papeles buffos. El segundo partió con roles belcantistas para luego
adentrarse en terrenos más dramáticos, con la inclusión de
algún ítem verdiano de gran proyección. En ambos casos la
seriedad artística, la musicalidad, la condición actoral y sentido
del estilo estuvieron presentes, configurando una personalidad popular del mundo
de la ópera de nuestros días. El timbre de Bruscantini es muy
personal y no está privado de guturalidad y nasalidad. La extensión
ha sido envidiable, con la certera ejecución de notas extremas e igualdad
de registros. La voz a veces se destimbra, lo que es aprovechado por el cantante
para dar coloridos especiales a sus papeles cómicos. En todos los casos
se ha lucido con una dicción clara y brillante y por recuperar al género
buffo de los enfoques exagerados, en defensa del estilo belcantista. Dentro de
esa literatura musical y de las que la precedieron han sido legendarios sus enfoques
de Don Bucefalo de Le Cantatrici Villane, los Figaros de Paisiello y Rossini (además
del de Mozart), Don Pasquale, Dulcamara, Dandini, Alfonso XI, Pistacchio (Il Campanello),
Geronimo, Uberto, Riccardo (I Puritani) y Sulpizio. También se ha destacado
en los mozartianos Guglielmo, Don Alfonso, Leporello y Masetto. Sus papeles verdianos
más exitosos fueron Rodrigo, Rigoletto y, en los últimos años,
Melitone. En el terreno francés, y haciendo gala de una gran versatilidad,
se lució en Zurga y Athanael. Su repertorio contaba con ciento ocho roles.
FUENTE: "CALLAS Y 99 CONTEMPORANEOS" - Miguel
Patrón Marchand 
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11
de Diciembre |
11
de diciembre de 1803 - Nació en La Côte-Saint André
(Isére, Francia) el compositor HECTOR BERLIOZ. Aunque en vida fue
muy combatido, las generaciones posteriores le asignaron un papel central en la
historia de la música del romanticismo. Enfant terrible de la música
francesa, fantástico (no sólo por el título de su obra orquestal
más importante, la Sinfonía Fantástica), profético
en las innovaciones revolucionarias del arte orquestal así como en la utilización
de "motivos evocadores", que denominaba idées fixes y que habría
de culminar en los Leitmotive de Wagner; genial en sus realizaciones, desequilibrado
(incluso insensato) en sus acciones. En su agitada vida, que transcurrió
generalmente en medio de circunstancias agobiantes, la distancia entre lo sublime
y lo ridículo era muy corta casi siempre. Durante sus 66 años de
vida, en los que hubo más fracasos que éxitos, nunca pasó
de posiciones subalternas; de ninguna de sus óperas puede decirse que se
representara una sola vez con buenos resultados. A pesar de todo, conservó
la pasión por el teatro musical. Sería erróneo descartar
su producción operística por el hecho de que en siglo y medio no
haya podido conquistar un lugar en los escenarios de su patria ni del mundo. Siempre
vuelve a aparecer, es apreciada por los aficionados a la buena música,
pocas veces se pone a disposición de círculos más amplios
por medio de representaciones bien concebidas. Hay que tener en cuenta tres obras
suyas: Benvenuto Cellini (1837), para la que Berlioz compuso más tarde
la brillante obertura El carnaval romano; la ópera en dos partes Les troyens
(1858) y la comedia musical Béatrice et Bénédict (1862).
Berlioz murió en París, el 8 de marzo de 1869. FUENTE:
"DICCIONARIO DE LA OPERA" - Kurt Pahlen 
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de diciembre de 1893 - Nació en Lanuvio (cerca de Roma, Italia)
el tenor GIACOMO LAURI-VOLPI; su verdadero nombre era Giacomo Volpi. Decimoquinto
hijo de un comerciante, quedó huérfano siendo muy niño. Ayudado
por un familiar pudo hacer estudios en la Facultad de Jurisprudencia de Roma,
donde obtuvo el título de abogado. Simultáneamente hizo estudios
de canto con Antonio Cotogni y Enrico Rosati, en la Academia de Santa Cecilia
de la capital italiana. Fue llamado al frente de batalla en 1915, y permaneció
en su puesto de lucha hasta el final de la guerra. Emma Carelli le consiguió
entonces un contrato para el Costanzi de Roma, en 1919, pero el tenor prefirió
debutar en Viterbo con el nombre de Giacomo Rubini, en el papel de Arturo en I
Puritani. Habiendo obtenido un triunfo resonante, abordó el Rigoletto,
ya con su nombre definitivo de Giacomo Lauri-Volpi. La primera presentación
en el Costanzi le deparó ovaciones clamorosas, en enero de 1920, y la oportunidad
de añadir a su repertorio Il Barbiere di Siviglia y Gianni Schicchi. Hizo
entonces su primer viaje a Buenos Aires, y cantó en el Teatro Politeama.
Rigoletto se convirtió en su ópera talismán, pues le abrió
las puertas de los principales teatros de Italia y España. También
fue vehículo de su debut en La Scala, bajo la dirección de Toscanini,
en 1922. Comienza en esa fecha su trayectoria internacional, que lo dio a conocer
en las más importantes salas del mundo hasta cerca de 1960. Fue un
asiduo visitante del Colón de Buenos Aires, donde cosechó ovaciones
en Il Trovatore y menos aplausos en Pagliacci. Cantó en Chile en 1927.
Su repertorio se fue enriqueciendo con títulos dramáticos,
con un progresivo oscurecimiento de la voz y excesiva cobertura en la zona de
pasaje, que no perjudicaron en nada la emisión de sus poderosos agudos.
Entre 1929 y 1931 fue Arnoldo en las reposiciones de Guillermo Tell, que
tuvieron lugar en el Metropolitan, la Opera de Roma, La Scala, el San Carlo de
Nápoles y la Opera de París, con motivo del centenario de la última
ópera rossiniana. El 26 de enero de 1923 había debutado en el
Metropolitan con Rigoletto. Siguieron luego títulos como La Bohème,
La Traviata, Tosca, Il Barbiere di Siviglia, Anima Allegra, Cavalleria rusticana,
Madama Butterfly, Lucia di Lammermoor, Le Roi di Lahore, Andrea Chénier,
Giovanni Gallurese, Aida, Carmen, La Gioconda, Mefistofele (en giras), L' Africaine,
Gianni Schicchi, Faust, La Vestale, Il Trovatore, Turandot (estreno norteamericano,
1926), Norma, Pagliacci, Luisa Miller, el ya citado Guillermo Tell, La Sonnambula
y Manon, totalizando alrededor de trescientas representaciones. El Covent
Garden lo conoció en 1925 como Chénier, volviendo a esa sala en
1936. A partir de 1933, con Les Huguenots en la Arena de Verona, Lauri-Volpi afrontó
un repertorio más dramático. Durante la guerra permaneció
en España (Burjasot, cerca de Valencia) de donde era oriunda su esposa.
A partir de la temporada 1945-46 regresó a Italia, donde continuó
cantando alrededor de diez años más, acompañando y alentando
a Maria Callas en algunas funciones de I Puritani, Il Trovatore y Lucia di Lammermoor.
Realizó algunas grabacines de óperas completas para la compañía
Cetra, y La Bohème para el sello Remington. Ya octogenario cantó
durante una celebración del Liceo de Barcelona; mostró un timbre
intacto, y recibió una estruendosa ovación. Lauri-Volpi falleció
en Valencia, el 17 de marzo de 1979. Las condiciones más positivas
de este tenor fueron su timbre incisivo y brillante, la emisión heroica,
los excelentes agudos -y aun sobreagudos- y la eficiencia con que daba vida a
algunos personajes. Fue un eterno buscador de aplausos, y su vanidad tuvo características
legendarias. La voz en sí era poco atractiva y muy caprina; la dicción,
ya fuera en un fragmento lírico o dramático, lucía demasiado
enfática y forzada. Lauri-Volpi nunca trató de incluir inflexiones
carusianas en su canto, lo que constituyó su virtud. Se sentía cómodo
en el repertorio belcantista, y fue un ideal intérprete meyerbeeriano.
El verismo y la literatura lírica del siglo XX, salvo su excelente Calaf,
lo encontraron vocalmente desubicado. FUENTE: "100
GRANDES CANTANTES DEL PASADO" - Miguel Patrón Marchand 
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13
de Diciembre |
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13 de diciembre de
1868 - Nació en Palermo (Italia) el barítono MARIO SAMMARCO.
Estudió con Cantelli y Emerich. Debutó en el Teatro Filodramático
de esa ciudad con Faust, en noviembre de 1888. Al año siguiente cantó
Le Villi, en el Dal Verme de Milán y en 1890 fue Amonasro en Aida, en el
Regio de Parma; en ese teatro debió sustituir a Kaschmann en Ernani, obteniendo
un éxito resonante que se repitió en otras escenas. En 1894
hizo su debut en el San Carlo de Nápoles con La Damnation de Faust. En
1895, en el Real de Madrid. En esa sala cantaría entre otras Il Barbiere
di Siviglia, Hamlet y Manon de Massenet. Posteriormente se presentó
en el Comunale de Bolonia. En la temporada 1895-96 debutó en La Scala,
con Enrico VIII, de Saint-Saëns, al que siguieron La Damnation de Faust,
Hamlet, Carmen y el estreno mundial de Andrea Chénier de Giordano.
En 1897 se trasladó a Rusia (Moscú, Odesa), donde sería reclamado
hasta 1904; también cruzó el Atlántico para cantar en Buenos
Aires, regresando hasta 1915. Ese año debutó en Santiago de Chile.
Participó además en otros dos importantes estrenos mundiales: Zazá,
de Leoncavallo, en el Lírico de Milán, en 1900, y Germania de Franchetti,
en La Scala, en 1902. En 19 de octubre de 1904 debutó en el Covent
Garden, con Tosca. Regresó a esa sala anualmente hasta 1913, con una actuación
aislada en 1919. De 1906 a 1910 se presentó en el Manhattan Opera de Nueva
York, pasó en 1914 a la Opera de Chicago. En el mismo período fue
artista invitado del Liceo de Barcelona y de la Opera-Comique de París.
En 1919 protagonizó el Orfeo de Monteverdi, en el Conservatorio de Milán.
Dueño de un repertorio muy extenso, fue también primer intérprete
de los papeles de Alec en Tess; el Conde Gil, en Il Segreto di Susanna; Raffaele,
en I gioielli della Madonna; y de Zamos, en Dubarry de Camussi. Luego de su
retiro de la escena se dedicó a la enseñanzá; entre sus alumnos
más conocidos se encuentra Paul Schöffler. Falleció en Milán,
el 24 de enero de 1930. Sammarco fue un barítono lírico, especialmente
dotado para el repertorio belcantístico. Sin embargo, a causa de una especial
modalidad interpretativa, se hizo adecuado tanto para el terreno dramático
como para las obras del repertorio verista. Si bien su voz era liviana, la
excelente dicción, sumada a una emisión incisiva, le permitieron
encarnar adecuadamente a Renato, Amonasro, Barnaba y Rigoletto. Muy buen actor,
a despecho de una parte vocal inapropiada, supo sacar partido de papeles como
Scarpia o Gerard, del que fue primer intérprete. Los discos de Sammarco
son bastante buenos; resaltan las arias de Faust, Don Giovanni y Germania. La
voz surge siempre demasiado tenoril. FUENTE: "100
GRANDES CANTANTES DEL PASADO" - Miguel Patrón Marchand 
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