"ATTILA" EN EL TEATRO DE LA BASTILLA

por Gustavo Gabriel Otero

 

Ópera de la Bastilla, París, Francia: 9 de octubre de 2001. Attila, ópera en un prólogo y tres actos, libro de Temistocle Solera, música de Giuseppe Verdi. Iluminación: Philippe Albaric. Vestuario: Patrice Cauchetier. Decorados: Philippe Miesch. Dirección Escénica: José Dayan y Jeane Moreau. Orquesta y Coro de la Ópera Nacional de París. Director del Coro: David Levi. Elenco: Samuel Ramey (Attila), Carlo Guelfi (Ezio), María Guleghina (Odabella), Franco Farina (Foresto), Mihajlo Arsenski (Uldino). Igor Matioukhine (Leone). Director Musical: Pinchas Steinberg.


Attila es una partitura donde pese a la fuerza dramática que Verdi intentó poner en muchos fragmentos no bastan para elevarla a un primer plano dentro de su obra, pero es necesario recordar que es natural y absolutamente lógico que no todas las óperas de un compositor tengan el mismo nivel de creatividad y originalidad. Y es correcto que no sólo haya que remitirse a recordar a las más logradas de ellas. Por eso parece pertinente que "Attila" también encuentre su lugar en la programación de los distintos teatros de ópera del mundo en este año verdiano.
Con esta producción la obra entra en el repertorio de la ópera de la Bastilla.
Lamentablemente en la función que presenciamos una huelga del personal técnico obligó a efectuar la representación de la obra en versión de concierto, por lo que no podemos juzgar a la controvertida (según los medios de prensa franceses) puesta en escena de José Dayan y Jeanne Moreau.

El elenco tuvo como puntos superlativos la actuación de Samuel Ramey y María Guleghina.
Samuel Ramey en el escenario no interpreta el personaje de "Attila" sino que es "Attila", esto lo habíamos pensado cuando lo vimos en el Teatro Colón, pero lo pudimos constatar en esta función efectuada sin trajes y sin escena. El barítono es un cantante estupendo. Su voz no tiene debilidades en ningún pasaje de su extensión, con bajos de una solidez férrea y agudos firmes y sin estridencias.
La soprano, originaria de la ciudad de Odessa. María Guleghina compone una Odabella espectacular, sorprende con un canto de enorme caudal y afinaciones precisas, además de una impactante presencia escénica.
Inadecuado para el personaje de Foresto resultó el tenor Franco Farina, quien tiene graves problemas en la zona aguda de su registro y fue abucheado por parte del público.
Correcto el Ezio del barítono Carlo Guelfi, como asimismo los comprimarios.

Muy bueno el desempeño del Coro y la Orquesta de la Ópera Nacional de París dirigidos respectivamente por David Levi y Pinchas Steinberg.

Agradecemos a la Oficina de Prensa de la Ópera de la Bastilla, en especial a la señora Pierrete Chastel y a Helene Coudray, la oportunidad de presenciar esta interesante obra de Giuseppe Verdi.

Página web de la ópera de Paris: www.opera-de-paris.fr