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"La Traviata" - Festival Internacional Tamaulipas 2001 |
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por Erick Zermeño
Morales |
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Con gusto volvimos nuevamente a este Festival que comienza a convertirse en uno de los más importantes del país por su calidad y constancia en el ámbito operístico. La edición del año 2001 también se sumó a la conmemoración del fallecimiento de Giuseppe Verdi, al presentar La Traviata para ofrecerla en Ciudad Victoria, Tampico, Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo. La prima se llevó a cabo en Ciudad Victoria, en el Teatro Amalia G. Castillo con un elenco internacional formado por la soprano rusa Olga Makarina y el tenor valenciano Javier Palacios. Para la segunda función, que fue a la que asistimos, tuvo como protagonista a la soprano regiomontana Ivonne Garza quien mostró seguridad vocal desde el inicio con una dicción limpia, timbre brillante y frases bien construidas, lo que le permitió matizar y moverse por las intrincadas partes del personaje. Como Alfredo Germont se presentó el tenor maltés Juan Gambina con un desempeño irregular aunque con conocimiento de su parte que pudo demostrar al interpretar la difícil cabaletta aunque sin pena ni gloria. El antagónico Giorgio Germont fue representado por el barítono Jesús Suaste con recursos vocales e histriónicos de alto nivel que desarrolló hasta el final, lo que provocó una emoción contenida en el público que estalló al final de la función a pesar de que quedó a deber la cabaletta de rigor. El reparto se completó con las voces de Verónica Alexanderson como Flora, el bajo regiomontano Raymundo Lobo, el tenor regio Gabriel González Meléndez como Gaston, el bajo también regio Rafael Blázquez que hizo de Doctor Grenvil, el barítono Pablo Ávila como el Marqués d´Obigny y la sonorense Ivette Pérez que cantó Annina. Al frente de la Orquesta Sinfónica del Festival Internacional
Tamaulipas, estuvo el italiano Guido Maria Guida, estudioso director
que llevó la partitura con tempi dinámicos y que exigió
en todo momento los matices requeridos por el compositor, así
como a los cantantes, a quienes siguió de cerca en entradas
y fiati. En la régie se encontró José Antonio Morales con un trazo escénico correcto pero con una visión lineal y estática de la historia a la que sumó un elemento que estuvo fuera de lugar: en la escena de Teneste la promessa, no fue Violetta quien leyó la epístola, sino la voz en off de Suaste que se escuchaba a través de un micrófono, lo que mermó el dramatismo que debe recaer en la soprano. Sin duda, la especialidad de Morales es la Carmen de Bizet, en la cual no tiene rival como lo ha demostrado. La producción fue proporcionada en parte por el Instituto Nacional de Bellas Artes con el diseño original de David Antón que resultó muy adecuada y de buen gusto. Por estos y otros elementos presenciamos con gusto una función que estuvo a la altura de cualquier teatro del mundo.
También en el marco del Festival Internacional Tamaulipas 2001, se presentó una Gala de Opereta con la Compañía de Budapest ofrecida en los municipios de Tampico, Matamoros, Reynosa, Nuevo Laredo y Ciudad Mante. Esta compañía proveniente de Hungría se formó en 1997, la cual incluye a 150 personas con un cuerpo de baile y cinco solistas de las tesituras apropiadas para el género con los que han realizado giras por Italia, Francia, Australia, Alemania, Israel, entre otros. Los integrantes de este grupo ofrecieron para esta Gala fragmentos de famosas operetas cantadas en húngaro como El barón gitano, La Condesa Maritza, La viuda alegre, El país de las sonrisas y La reina de las Czardas, entre otros. La plantilla de cantantes se formó por las sopranos Nelly Pérchy y Nelly Fésus; los tenores Gyoso Leblanc y Jozsef Bozo y el barítono Zoltán Császar, todos dirigidos por Antal Szalai que se completó con vistosa escenografía y vestuario. Por segunda ocasión nos es grato felicitar a los organizadores
de este Festival encabezados por Fernando Mier y Terán que
representa un gran esfuerzo por llevar el arte operístico a
todo el estado de Tamaulipas para apreciar la respuesta del público
con los foros a su total capacidad y con el deseo de ver más
espectáculos de tal calidad. |