Madama Butterfly (Teatro Municipal de Santiago)

por Johnny Teperman A.

 

--Con una espectacular produccion retorna la opera "Madame Butterfly" al Teatro Municipal--
SANTIAGO, Por Johnny Teperman A.-

La espectacular produccion montada para la popular opera "Madama Butterfly" de Giacomo Puccini, tuvo como resultado, que el Teatro Municipal ofreciera durante el mes de septiembre, lo mejor de su temporada lirica del año 2001.
Todo lo prometido, todo lo anticipado, se concreto en una feliz realidad en este quinto titulo de los seis programados para este año.
Junto a lo anterior hay que hacer presentes que el elenco artistico cumplio en forma notable con lo exigido, partiendo con el excelente conjunto extranjero, pero especialmente sorprendiendo con la participacion del elenco nacional, en que la soprano Cecilia Frigerio -quien ya habia encarnado a Cio Cio San en varias ocasiones-, ofrecio
lo mejor de su arte, superando todo lo previsto y obteniendo el reconocimiento del conocedor publico chileno, que la ovaciono en cada una de sus presentaciones.

El elenco internacional destaco la presencia de la soprano china Xiu Wei Sun, de destaca trayectoria mundial, quien llego a lucirse a Chile tras ofrecer su Cio Cio San en la Scala de Milan.
Junto al britanico Bounaventura Bottone, de ascendencia italiana, ofrecieron un hermoso duo de interpretes. Su Pinkerton del primer acto especialmente, permitio aquilatar una voz dulce y una gran presencia escenica.
Tanto Xiu Wei Sun como Cecilia Frigerio superaron con gran talento, el complejo rol de la protagonista, el cual es muy complejo, de muchas exigencias y gran extension.

En el aspecto teatral, a pesar de una figura un poco alta para el rol de la joven geisha, mostro un innegable porte teatral. Sus actitudes de resignada y sufrida mujer oriental, que pasa de la risa al llanto, fueron plenamente logrados por ella, incluso sus desplazamientos por el escenario, fueron de gran naturalidad.
Lo propio vale para la interprete china, quien tiene una logica mayor facilidad para adaptarse al rol. Ambas, en todo caso, se lucieron con el esperado "un bel di vedremo".
Jose Azocar, el Pinkerton de la version chilena, ofrecio una de sus mejores presentaciones del a¤o (su duo del fin del primer acto con Cecilia Frigerio "viene la sera", fue hermoso y muy aplaudido).
Otras figuras de esta opera, que se ofrecio 10 veces en el mes de septiembre (incluso en la gala de Fiestas Patrias), fueron el baritono argentino Luis Gaeta, como Sharpless y las mezzosopranos Alejandra Malvino, argentina y la chilena Carmen Luisa Letelier, en el emotivo rol de Susuki.
Muy en lo suyo, siempre a gran altura, consagrandose como el mejor de Sudamerica, el Coro Profesional del Municipal que dirige el uruguayo Jorge Klastornick, cumplio en forma sobresaliente.
Asimismo, hay que alabar a ambos directores, el afamado italiano Maurizio Arena y el talentoso joven conductor macional, Rodolfo Fischer, junto a una cada vez mejor y mas solida Orquesta Filarmonica de Santiago.
Como lo anticiparan las propias autoridades del Municipal, se podria presenciar una "Madame Butterfly" nunca vista antes en Sudamerica y traida directamente desde Japon y asi sucedio, ya que esta obra solo cosecho elogios, tanto de publico como de criticos.

La produccion del famoso director teatral Keita Asari se presento por la primera vez en America, luego que antes solo habia sido vista en Japon, Florencia y el Teatro a la Scala de Milan.
Para hacerla posible, vinieron desde Tokio un equipo integrado por asistentes del escenografo, vestuarista, iluminador, coreografo y peluqueros, entre otros.
La escenografia tuvo sorprendentes elementos que fueron muy novedosos y muy bien apreciados por el publico de Chile. Por ejemplo, la escena del matrimonio jamas se habia presentado en este pais a la usanza tradicional, en que se deben cuidar detalles desde como doblar un paño o que tipo de pescado y hojas van en cada plato. Tambien
se puso en escena un jardin zen.
Otra novedad, es que la escenografia -la casa de Cio Cio San por ejemplo- se armo a la vista del publico, con comparsas que habian seguido instrucciones de los tecnicos que viajaron desde Japon.
El proceso de las pelucas tambien fue un detalle importante en esta produccion, en la que se requerian ocho tipos diferentes, dependiendo de las circunstancias o el rango social.
Sin duda, la puesta en escena de "Madame Butterfly" constituyo todo un hito en la historia del Teatro Municipal y sus presentaciones, quedaran grabados en los miles de espectadores que repletaron el recinto en las 10 ocasiones.