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Director concertador James Levine
Producción original Jean-Pierre Ponnelle
Escenografía y vestuario Jean-Pierre Ponnelle
Iluminación Gil Wechsler
Dirección escénica David Kneuss
Ilia Dawn Upshaw
Idamante Susan Graham
Elettra Carol Vaness
Arbace Mark Oswald
Idomeneo Plácido Domingo
Sumo Sacerdote de Neptuno Antonio Barasorda
La Voz (de Neptuno) John Relyea
Después de asistir al debut de Anton Raaff en el Concert Spirituel
de París, Mozart escribió a su padre el 12 de junio
de 1778: "...por otro lado, Raaff ha perfeccionado totalmente
el aria de bravura, los Pasagges y las Roulades.
Es un maestro de esto, y con esa precisa y clara articulación,
logra una gran belleza...". Mozart compuso con las cualidades
mencionadas en 1780 - 1781 el aria principal del papel titular de
su nueva ópera, 'Fuor del mar',
aunque estaba preocupado por las deficiencias vocales del intérprete
ya que "él es, después de todo, un hombre viejo..."
En la actual producción del Met, Idomeneo es interpretado
por el tenor epónimo Plácido Domingo, quien tiene algunas
de las cualidades de Raaff, como una buena y clara dicción,
aunque carece de la habilidad de cantar bien
sea "pasagges", es decir largas secciones vocales en las
que se muestre virtuosismo, o "roulades", es decir rápidas
figuras vocales ornamentadas.
Como resultado de esto, 'Fuor del mar' se presenta en una versión
nunca imaginada por Mozart, o bien por los principales editores de
Idomeneo, Breitkopf & Hartel en 1881 y Daniel Heartz, quien preparó
la edición de la
Neue Mozart Ausgabe en 1972. Todos los "pasagges" y todas
las "roulades" fueron eliminados del aria, aún forzando
la música notablemente al decir 'mai non cessa minacciar'.
Además de este trabajo de carnicero, la última
aria compuesta para Raaff, 'Torna la pace' se omitió, lo que
en mi opinión muestra una gran falta de visión, dados
los tiempos que desafortunadamente vivimos.
En el lado brillante de la función, muy brillante por cierto,
Susan Graham interpretó a un inolvidable Idamante, no solo
por su canto y musicalidad perfectos, sino también por su estupenda
actuación. Su primer aria, 'Non ho
culpa' fue un prodigio de esa expresión tan buscada en esta
ópera, más una obra del movimiento "Sturm und Drang"
que una "opera seria" o una "tragédie lyrique".
Durante los números de conjunto, ella llevó la voz cantante
en
una forma tal que quizás hubiera agradado más a Mozart
que lo que seguramente hiciera el incompetente Del Prato.
De las dos princesas, la griega, Elettra fue una parodia de sí
misma, no por incompetencia de Carol Vaness, sino por la ignorancia
absoluta de David Kneuss, quien seguramente desconoce que fue Mozart
quien parodió a Elettra,
no en "Idomeneo" sino en "Così fan tutte".
La s carcajadas que se oyeron durante 'Tutte nel cor vi sento' fueron
provocadas por las exageraciones que Carol Vaness tuvo que "ejecutar"
forzada por el "bárbaro de la ópera" en
cuestión, algo totalmente inexcusable si es que se entiende
el texto que canta Elettra. La princesa frigia, Ilia, fue interpretada
con cierta indolencia por Dawn Upshaw, aunque siempre con la ternura
con la que se debe
interpretar este personaje.
Un comentario sobre Arbace. Fue cantado por un barítono, aún
considerando que Mozart compuso la parte para un tenor. De hecho que
su aria debe cortarse cuando canta un tenor, con objeto de aligerar
una obra cuyas
convenciones son poco entendidas por la mayoría del público.
El coro hizo un gran trabajo, siendo ello una sorpresa, al menos
para mí. Se nota cierto rejuvenecimiento en el coro, pues se
pudieron detectar nuevas caras, más frescas y jóvenes
que las usuales. La orquesta tuvo una
interpretación formidable, bajo la batuta James Levine, el
Director musical, quien entiende claramente lo que "Sturm und
Drang" significa, demostrado por esos momentos cuando ello es
evidente, como durante las primeras arias de
Idamante y Elettra, o en los famosos coros 'Pietà! Numi, pietà'
y 'O voto tremendo'. Desafortunadamente James Levine, el Director
Artístico del Met, tiene la tendencia de agradar al público
y a los cantantes estrellas más de
lo normal, cuando se trata de Mozart, como esta noche Domingo, o como
hace algunos años cuando Cecilia Bartoli cantó las "arias
alternativas" de Susanna "Le nozze di Figaro".
Para finalizar, he de decir, que fue una función excitante,
aún considerando mis justificadas quejas. Tan excitante, que
pienso regresar en enero para disfrutar el reparto alterno en otra
función de "Idomeneo".
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