Idomeneo (Met, NY - 13/10/2001)

por Luis Gutiérrez

 

Director concertador James Levine
Producción original Jean-Pierre Ponnelle
Escenografía y vestuario Jean-Pierre Ponnelle
Iluminación Gil Wechsler
Dirección escénica David Kneuss

Ilia Dawn Upshaw
Idamante Susan Graham
Elettra Carol Vaness
Arbace Mark Oswald
Idomeneo Plácido Domingo
Sumo Sacerdote de Neptuno Antonio Barasorda
La Voz (de Neptuno) John Relyea

Después de asistir al debut de Anton Raaff en el Concert Spirituel de París, Mozart escribió a su padre el 12 de junio de 1778: "...por otro lado, Raaff ha perfeccionado totalmente el aria de bravura, los Pasagges y las Roulades.
Es un maestro de esto, y con esa precisa y clara articulación, logra una gran belleza...". Mozart compuso con las cualidades mencionadas en 1780 - 1781 el aria principal del papel titular de su nueva ópera, 'Fuor del mar',
aunque estaba preocupado por las deficiencias vocales del intérprete ya que "él es, después de todo, un hombre viejo..."

En la actual producción del Met, Idomeneo es interpretado por el tenor epónimo Plácido Domingo, quien tiene algunas de las cualidades de Raaff, como una buena y clara dicción, aunque carece de la habilidad de cantar bien
sea "pasagges", es decir largas secciones vocales en las que se muestre virtuosismo, o "roulades", es decir rápidas figuras vocales ornamentadas.
Como resultado de esto, 'Fuor del mar' se presenta en una versión nunca imaginada por Mozart, o bien por los principales editores de Idomeneo, Breitkopf & Hartel en 1881 y Daniel Heartz, quien preparó la edición de la
Neue Mozart Ausgabe en 1972. Todos los "pasagges" y todas las "roulades" fueron eliminados del aria, aún forzando la música notablemente al decir 'mai non cessa minacciar'. Además de este trabajo de carnicero, la última
aria compuesta para Raaff, 'Torna la pace' se omitió, lo que en mi opinión muestra una gran falta de visión, dados los tiempos que desafortunadamente vivimos.

En el lado brillante de la función, muy brillante por cierto, Susan Graham interpretó a un inolvidable Idamante, no solo por su canto y musicalidad perfectos, sino también por su estupenda actuación. Su primer aria, 'Non ho
culpa' fue un prodigio de esa expresión tan buscada en esta ópera, más una obra del movimiento "Sturm und Drang" que una "opera seria" o una "tragédie lyrique". Durante los números de conjunto, ella llevó la voz cantante en
una forma tal que quizás hubiera agradado más a Mozart que lo que seguramente hiciera el incompetente Del Prato.

De las dos princesas, la griega, Elettra fue una parodia de sí misma, no por incompetencia de Carol Vaness, sino por la ignorancia absoluta de David Kneuss, quien seguramente desconoce que fue Mozart quien parodió a Elettra,
no en "Idomeneo" sino en "Così fan tutte". La s carcajadas que se oyeron durante 'Tutte nel cor vi sento' fueron provocadas por las exageraciones que Carol Vaness tuvo que "ejecutar" forzada por el "bárbaro de la ópera" en
cuestión, algo totalmente inexcusable si es que se entiende el texto que canta Elettra. La princesa frigia, Ilia, fue interpretada con cierta indolencia por Dawn Upshaw, aunque siempre con la ternura con la que se debe
interpretar este personaje.

Un comentario sobre Arbace. Fue cantado por un barítono, aún considerando que Mozart compuso la parte para un tenor. De hecho que su aria debe cortarse cuando canta un tenor, con objeto de aligerar una obra cuyas
convenciones son poco entendidas por la mayoría del público.

El coro hizo un gran trabajo, siendo ello una sorpresa, al menos para mí. Se nota cierto rejuvenecimiento en el coro, pues se pudieron detectar nuevas caras, más frescas y jóvenes que las usuales. La orquesta tuvo una
interpretación formidable, bajo la batuta James Levine, el Director musical, quien entiende claramente lo que "Sturm und Drang" significa, demostrado por esos momentos cuando ello es evidente, como durante las primeras arias de
Idamante y Elettra, o en los famosos coros 'Pietà! Numi, pietà' y 'O voto tremendo'. Desafortunadamente James Levine, el Director Artístico del Met, tiene la tendencia de agradar al público y a los cantantes estrellas más de
lo normal, cuando se trata de Mozart, como esta noche Domingo, o como hace algunos años cuando Cecilia Bartoli cantó las "arias alternativas" de Susanna "Le nozze di Figaro".

Para finalizar, he de decir, que fue una función excitante, aún considerando mis justificadas quejas. Tan excitante, que pienso regresar en enero para disfrutar el reparto alterno en otra función de "Idomeneo".