CONCIERTO DE LOS 3 BARÍTONOS EN SANTANDER

por Fernando Segura

30 de septiembre de 2000

El pasado sábado, día 30 de septiembre, el Palacio de Festivales de Santander inauguró su temporada lírica de este año 2000 con un concierto que aprovechaba la ya machacada fórmula de unir a 3 cantantes en un mismo escenario, como hacen habitualmente los 3 tenores. En esta ocasión fueron 3 barítonos, que ya han hecho este concierto, con algún cambio de programa, en más lugares.

Pero la experiencia estuvo bien. Para abrir boca, el Palacio creo que ha acertado. Juntar en un mismo concierto a tres de las mejores voces baritonales de nuestro país, invita sin duda a la expectación.

Acompañados por la Orquesta Sinfónica de Galicia, dirigida por Víctor Pablo, Carlos Alvarez, Manuel Lanza y Carlos Chausson pusieron en escena un programa dividido en dos partes; la primera dedicada a la Zarzuela y la segunda, a la ópera.

La Orquesta, demostro porqué es una de las mejores de este país, deleitando al público presente con piezas de zarzuela muy populares que fueron desde "La leyenda del beso", "El tambor de granaderos", "Las bodas de Luis Alonso" y dos piezas operísticas, "Carmen" y la obertura de "La forza del destino".
Quizá a mi entender, la orquesta sonaba un poco fuerte en las partes en las que acompañaba a la voz, aunque también he de decir, que con el "monstruo" Carlos Alvarez, esto no parecía un problema.

Abrió el concierto, en cuanto a cantantes se refiere, Carlos Alvarez con la romanza "Adios dijiste", en la que ya demostró que tiene una voz de muchísimos quilates, y que confirmó después en la segunda parte con un espectacular "Ah!, per sempre Io ti perdei" de I Puritani, donde personalmente me entusiasmó. Chausson comenzó con "Golondrón, golondrón", se creció en el Fausto de Gounod, donde pudo mostrar su habilidad expresiva e interpretativa, y cantó el dúo de Puritanos (Il rival, salvar tu dei) con Lanza y el "Signore m’asista il cielo..." del Falstaff verdiano con Alvarez.
Lanza, que actuaba ante "su" público, cantó fenomenal la bella romanza "Los cantos alegres de los zagales", y, aunque correcto, demostró en el aria de Posa, del Don Carlo verdiano, "Per me giunto..." que quizá todavía a su voz le falte más peso para afrontar ese difícil rol.

Dos propinas dedicadas al musical americano, con una particular versión de "Siete novias para siete hermanos" (tres, en este caso, como ellos mismos indicaron), y una fuerte ovación, sirvieron para despedir este entretenido concierto, en el que personalmente eché en falta más canto, y en el que comprobé una vez más que, sobre todo Carlos Alvarez es una de las mejores voces que se pueden escuchar en la actualidad. Está en un momento a sus 33 años como para echarse a temblar...