La serva padrona en México, el 21 de agosto de 2001

por Luis Gutierrez

 

Director concertador: Luis Fernando Luna
Directora de escena: Luz María Meza
Escenografía: Arturo López Castillo
Vestuario: René Durón
Iluminación: Gerardo Arévalo

Uberto: Arturo López Castillo
Serpina: Lourdes Ambriz
Vespone (papel mudo): Mauricio Somuano

Puedo afirmar que fui bastante afortunado al presenciar esta puesta en escena de una pieza de la que todos hablamos y que todos creemos conocer, pero que pocos, muy pocos desafortunadamente, hemos visto sobre un escenario.

Giovanni Battista Pergolesi estrenó el 5 de septiembre de 1833 su opera seria Il prigionero superbo en el Teatro San Bartolomeo de Nápoles. En los intermedios de los tres actos de la ópera presentó las dos escenas cómicas que hoy conocemos como La serva padrona, con libreto de Gennaro Antonio Federico. El éxito del intermedio fue tal que se presentó en no menos de 60 ciudades italianas antes de llegar a París en 1746, donde inicialmente pasó desapercibida. En su segunda presentación parisina, en 1752, se convirtió en el centro de la controversia conocida como la Querelle des Bouffons, siendo así el antecedente inmediato del género conocido como opéra comique y por supuesto uno de los pilares de lo que sería la opera buffa italiana. Además de históricamente importante y musicalmente pieza de controversia La serva padrona es una maravilla melódica que interpretada en la forma en que se ha hecho anoche, provoca un real placer. Lourdes Ambriz, en mi opinión la soprano lírica mexicana más importante de nuestros días, logra una caracterización vocal y dramática formidable. En sus arias estuvo formidable, proyectando en el pequeño Teatro Helénico del sur de la ciudad, su hermosa y bien entrenada voz, especialmente en su alegre aria de la primera parte 'Stizzoso, mio stizzoso' y en la reflexiva 'A Serpina penserete' de la segunda; muy buena también fue su personificación dramática de esa maravilla de picardía e inteligencia que es Serpina, prima hermana de Colombina y de las heroínas de Mozart, Susanna, Zerlina y Despina. El Uberto de Arturo López Castillo, no se quedó a la zaga de su serva, logrando una hermosa interpretación, especialmente en su aria 'Son imbrogliatio io già', alternando elementos serios y bufos. Como actor arrancó risas de varios adultos y de los pocos niños presentes.

Hay que mencionar que López Castillo no sólo fue Uberto, sino que diseña la escenografía y es el alma de la compañía Opera Brevis, asociación que corre los riesgos de esta producción, que es un ejemplo vivo de que para hacer arte no es indispensable un gran presupuesto. Lo que se requiere es, sobre todo, un gran talento, mucho amor por el arte y por los semejantes, y sí, algo de dinero.

El pequeño Teatro Helénico no estaba lleno como yo esperaba, muy probablemente por falta de publicidad, por lo menos es lo que prefiero pensar por salud mental. Aquellos que estén en disponibilidad de asistir al teatro helénico en el sur de la ciudad de México, no deben dejar de pasar la oportunidad de presenciar La serva padrona el 28 de agosto o el 4 de septiembre a las 8.30 de la noche.