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3 OPERAS EN MAYO |
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por Jaime Torres Gömez |
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Durante el mes de mayo recién pasado se presentaron tres títulos de ópera, con particularidades muy disímiles en cuanto al tipo de drama, el origen de los autores y su conceptualización de este particular género artístico. Si entendemos la ópera como una obra escénico-musical en la cual los personajes, o casi todos ellos, cantan su rol, incorporando a otras manifestaciones artísticas como música (instrumental), drama, mímica, danza, escenografía, etc., podemos sostener que principalmente es la palabra cantada el elemento conductor de las representaciones operísticas que solemos ver. Tal como la entendemos hoy, el primer compositor de una ópera efectiva es Claudio Monteverdi.(1567-1643), quien fue uno de los primeros en desarrollar el Barroco, y cuyos elementos los aplicó extensamente a la ópera. LOS MAESTROS CANTORES DE NÜREMBERG A lo largo de las cinco horas y media de duración de la primera representación en Chile de esta ópera de Richard Wagner, en la que se da las espaldas a lo legendario y se vuelve hacia la tradición alemana, se encuentran vivos rasgos del sentido del humor e ironía de este insigne músico. Además, so pretexto de la grandeza del "arte alemán", se traslucen conceptos estéticos muy profundos como la exaltación del valor del arte en sí mismo -catalizador de las grandezas humanas más grandes- sin dudas constituye una apología de los superiores valores del espíritu humano. La puesta en escena del Municipal capitalino (función del 19 de mayo), estuvo con creces al nivel de los complejos requerimientos de la obra. La concertación del maestro Gabor Ötvös, digna de contarse entre las grandes referencias, con extraordinaria respuesta de la Orquesta Filarmónica de Santiago. Esperamos, pues, su valiosa colaboración de Director Titular por muchos años más.... . Muy destacable la participación del bajo-barítono Hans Tschammer en el rol de Hans Sachs, el barítono Gottfried Hornik en un referencial Sixtus Beckmesser, Adriana Nitescu como Eva y Gert Henning-Jensen en el rol de David; en menor medida, el tenor Norbert Orth como Walther, quien a pesar de ciertas dificultades vocales tuvo una digna participación. La puesta de Roberto Oswald (Régie e iluminación), Aníbal Lápiz (vestuario) y Christian Prego (escenografía), de lo mejor que nos han mostrado en Chile. El Coro Profesional del Teatro Municipal de Santiago tuvo un resultado desbordante, demostrando que está al nivel de cualquier agrupación internacional de renombre. A pesar de ciertas aprensiones sobre la duración de la obra, en que podrían cuestionarse factores de "economía de tiempo" en beneficio de la efectividad dramática, no cabe duda que se trató de una gran experiencia haber presenciado una obra relevante de la historia de la música, saldando así una gran deuda artística en Chile. LA TRAVIATA El viernes 25 pasado se ofreció una versión en concierto de la mayor parte de la ópera "La Traviata" (La Extraviada) de Giuseppe Verdi, en el Teatro de la Universidad de Chile, poniéndose término al Festival Italiano organizado por la sexagenaria Orquesta Sinfónica de Chile, y rindiéndose un primer homenaje al gran compositor italiano por el centenario de su muerte, por parte de esta agrupación. Hubo logros parciales y de conjunto admirables, destacando a una triunfadora Carolina Robleros en el rol de Violeta; excepcionales son las condiciones vocales e interpretativas de esta joven y promisoria cantante, disponiendo de un peso sonoro y extensión de registro muy adecuados para la evolución tímbrica del rol en toda la obra. De Argentina nos visitó el tenor Carlos Vittori (Alfredo Germont), de importantes medios vocales y artísticos, esperando contarlo más frecuentemente en nuestras temporadas musicales. Pablo Oyanedel hizo en general un buen Gyorgio Germont, a pesar de evidentes problemas en el registro alto. Muy buenas las intervenciones de solistas comprimarios y de la Camerata Vocal de la Universidad de Chile, de absoluto profesionalismo. Y el gran responsable del éxito de esta jornada correspondió al Director Titular y Artístico de la Sinfónica, maestro David del Pino Klinge, a quien también le deseamos continuidad en la difícil tarea de sacar adelante la difícil situación que aqueja al decano de los conjuntos sinfónicos nacionales. La concepción que tiene Del Pino de esta extraordinaria obra es del mayor halago, obteniendo una respuesta global de primer orden. Muy efectiva la ambientación dada por los adornos florales, la dosificación lumínica del emplazamiento de las velas y la disposición espacial de los artistas. Esperamos, pues, una versión "completa" de La Traviata y con este mismo cuerpo artístico. OPERA DE BEIJING EN VIÑA El domingo 27 se tuvo el privilegio de contar con la famosa Compañía de Ópera de Beijing de la Provincia de Henan de China, en nuestro Teatro Municipal de Viña. Impresionante fue la respuesta del público ante un concepto artístico prácticamente desconocido por estas latitudes, puesto que la fusión de múltiples formas artísticas como la música, el canto, la recitación, la danza, la pintura, las artes marciales y la acrobacia, constituye una representación genuina de lo denominado "Ópera del Oriente". Buscar relaciones con el concepto occidental del género, es un trabajo más que apasionante. Como dato, la historia del actual desarrollo de esta Ópera Oriental no excede más allá de los 200 años, aproximadamente, lo que nos permite aseverar que de alguna manera el concepto desarrollado por Monteverdi entre los siglos 16 y 17, perfectamente pudo haber inspirado la fusión de los elementos nativos de la idiosincrasia oriental para darle un formato de ópera, con sus respectivas variantes. Así, en vez de privilegiar el canto como hilo conductor de la trama, ésta se plasma a través de una riqueza de sugerencias de todas las artes mencionadas, pero con un común denominador del acompañamiento instrumental permanente a lo largo de cada cuadro. Podemos seguir enumerando otras relaciones, pero nos parece oportuno resaltar la calidad del espectáculo visto, todas sus simbologías extraordinariamente representadas en las danzas, artes marciales, vocalizaciones, maquillaje y escenografía esencial para cada cuadro. En definitiva, un ciento por ciento de correlación drama-exposición, y con una economía de medios admirable. Cuando se logra traspasar las fronteras idiomáticas a través de un rico lenguaje gestual, sabiamente sugerido, es posible que el espíritu humano se enriquezca notablemente y, en consecuencia, nos eleve la calidad de vida. |