LA FLAUTA MÁGICA en la Opera de San Diego (California)

por Ramon Jacques

 

Para la inauguración de su temporada 2001, la Opera de San Diego ha ofrecido una nueva producción firmada por el austriaco Michael Hampe, que ha generado expectación, principalmente por conocer los diseños de los exóticos vestuarios de intensos colores: rosas, azules, amarillos y verdes con plumajes, obra de la diseñadora británica Zandra Rhodes, quien en su primera incursión en la opera ha dado muestras de su excéntrico gusto por la moda estilo punk o Elton John. Así, la combinación de los vestuarios con las estilizadas y abstractas escenografías ha dado como resultado una interesante y atractiva realización.

En la parte artística, el propio Hampe ha dirigido con fluidez y apego a la historia. Vocalmente, el mejor cantante del reparto ha sido el barítono danés Johannes Mannov, quien en su debut americano, ha caracterizado un Papageno con cómica seguridad y canto expresivo de detallada musicalidad. Asimismo, la soprano Jennifer Casey Cabot agradó por ser una actriz convincente como Pamina, y por su timbre suave y claro de voz. Con su desempeño escénico y la voz bien conducida de línea de canto elegante, John Osborn ha conferido al papel de Tamino un relieve muy particular. Sarastro ha sido encomendado al bajo Kevin Langan, que una vez mas ha demostrado ser un cantante confiable de presencia histriónica. Finalmente, la mezzo-soprano china Guan yang Cui ha tenido un exitoso debut americano con la virtuosa coloratura con la que ha entonado las dos arias de la reina de la noche. Al frente de la orquesta, el maestro John Fiore se ha distinguido por su espléndida y balanceada conducción.