| Sarasota Opera 2007 |
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por Luis Angel Catoni |
| Por septimo año
consecutivo he asistido a uno de los "fines de semanas para
visitantes" que durante su temporada ofrece la Opera de Sarasota.
En ellos es posible asistir en un fin de semana a todas las producciones
de su temporada, que hogaño se han limitado a tres ya que
la temporada se ha acortado dado que al terminar el teatro ha cerrado
por un año para unas muy esperadas y necesarias obras de remodelacion.
Sin embargo la temporada de Sarasota siempre es interesante pues
ofrece no solo unas muy cuidadas producciones con repartos en general
homogeneos, sino que ademas presentan obras no habituales en el repertorio
de otras compañias de incluso mayor numero de titulos. Este
repertorio lo presentan en dos ciclos que ya llevan unos años
ofreciendo. El primero es el Ciclo Verdi que tiene como meta presentar
todas las obras de Verdi y, donde las revisiones y diferencias sean
substanciales, en sus diversas versiones. Asi otros años he
podido ver alli las dos versiones del Macbeth y Le Trouvere, version
francesa de Il Trovatore. En años anteriores tambien presentaron
ambas versiones de La Forza del Destino y Simon Boccanegra. Complementandolo
y paralerlamente presentan el ciclo de Reposiciones de Obras Maestras
y en el se han presentado en otros años obras como L'Amore
dei Tre Re, Lakme, Les Pecheurs de Perles, L'Arlesiana, La Jolie
Fille de Perth, Koenigskinder, Maskarade y varias otras, muchas en
estreno en Estados Unidos. Este año como parte del Ciclo Verdi
se presento Attila, y como parte del de Obras Maestras el estreno
americano de Halka de Moniusko. La temporada se completo con Madama
Butterfly. Tras asistir a esta temporada uno se lleva una sensacion de sorpresa ofensiva y de absoluta indignacion. Como se atreven? Un vio tres operas y en ninguna de ellas hubo un intento de "recrearlas" para "mejorarlas". Se situo Madama Butterfly, por favor!, nada menos que en Japon! Vaya usted a saber! Se presento a la protagonista...vestida de japonesa!!!! y el decorado mostraba una casa japonesa con un jardin.... lleno de flores!! Habrase visto? Se atrevieron a seguir lo que Puccini, secundado por Giacosa e Illica, habia pensado. Manda narices! No hubo numero de lesbianismo entre Butterfly y Suzuki durante el duo de las flores. Sharpless se fumaba un cigarrillo normal y no alguna otra hierba mas "sofisticada". Increible! Pero donde se ha creido esta gente que vive? Estamos en el siglo XIX, los directores se han adueñado del mundo de la opera y lo han modernizado porque las operas en particular y la Opera como genero sencillamente no funcionaba antes de ellos. Sarasota, hay que despertarse y ponerse al dia. Asi no se va a ningun sitio! Ademas sirven mal a su publico, pues luego hemos de volver al mundo real y encararnos con pizzas por entregas a la casa de Eboli o el coro cantando en inodoros en el Ballo in Maschera. Despues de todo Donizetti, Verdi, Rossini, Puccini, Piave, Cammarano, Giacosa, Illica y Romani estan todos muertos y su obra se puede someter a manipulacion que conlleven modernos mensajes sociopoliticos metidos con calzador con los que estos directores justifiquen esos cachets exorbitantes que se meten en el bolsillo. A quien le importa? Attila un huno de verdad y Ezio vestido de general romano? Cosas del pasado. Danzas polacas en Moniusko? No se podia haber metido mejor la Macarena o la Lambada e invitar el publico a participar? Por favor! Seamos un poco originales! Si no, van a continuar llenando el teatro y van a tener cada vez mas gente asistiendo a sus espectaculos... gente como yo, que espera con ansiedad su fin de semana anual en Sarasota para ver Opera como fue concebida y de la manera que uno la vio por tantos años. Se desea, por supuesto que las mejoras en el teatro den paso a mejores condiciones tecnicas, pero que la filosofia de la Opera de Sarasota permanezca inamovible por un largo futuro. Cabeza de la compañia es el director artistico Victor de Renzi, que no solo dirige las operas italianas con nervio, energia y gran cuidado hasta el ultimo detalle (y tiene una orquesta extraordinaria a su mando) sino que tiene la ultima palabra en todo lo artistico, dirija el o no. Siente un gran amor por la opera y la tradicion (y ello no significa la carencia de un punto de vista moderno, pues se abren muchos cortes tradicionales y el acercamiento a obras como Attila es el del estilo de las grandes obras del belcantismo romantico, con cabalettas cantadas dos veces y con ornamentaciones en las repeticiones) y ello se transmite a todo lo que hace la compañia. Las escenificaciones son bellisimas, con decorados que son directo homenaje a los antiguos telones y el carton piedra, siempre realisticos y exquisitamente equilibrados. Uno se pregunta como se logra todo esto en un escenario tan pequeño, pero ese no es nuestro problema. Daba gusto ver la Butterfly, el Attila nos devolvio a los tiempos de que se ve una montaña cuando se ha de ver una montaña, y la Halka fue tan lujosa como el espacio lo permitia. Tampoco se quedan cortos en los vestuarios, y como los directores en vez de poner la obra a su propio servicio se ponen ellos mismos al servicio del drama, el texto y la musica el resultado es infaliblemente de un alto nivel de calidad. Los culpables de tales atentados a la modernizacion, revolucion y acercamientos novedosos fueron los directores Stephanie Sundine, Pat Diamond y Martha Collins asi como los diseñadores David P. Gordon, Michael Schweikardt y Jeffrey W. Dean (decorados) y Evan Ayotte y Howard Tsvi Kaplan (vestuarios) para Butterfly, Halka y Attila respectivamente. Mtro. de Renzi, el culpable del exito de la Opera de Sarasota, ha elevado la institucion desde una condicion muy provinciana a una de las mas interesantes del pais captando la atencion de todo el mundo. Desde luego seria facil tomar la decision de acometer el Ciclo Verdi o el de Obras Maestras y llevarlo a cabo. Lo dificil es obtener el nivel de calidad en esas funciones dadas las condiciones y tamaño del teatro y escenario y la localizacion de la compañia. Para lograrlo se debe contar con dos instituciones fundamentales sin las cuales no hay posibilidad de triunfo: el coro y la orquesta. De Renzi ha logrado formar lo que bajo cualquier baremo y patron es una excelente orquesta de muchisima mayor calidad que las que tocan en otros sitios mas importantes alrededor del mundo. Son sensibles a el y a cualquier director invitado (no olvidare nunca las memorables desde el punto de vista orquestal Nozze di Figaro que alli escuche el año pasado dirigida por Anthony Barrese) y solo cabe esperar que cuando se amplie el foso para dar capacidad a una orquesta mas grande capaz de tocar las mas grandes obras los niveles permanezcan inmutables. El coro esta formado en su mayoria por los artistas del programa Studio Artists, dirigido a cantantes en preparacion, residentes alli durante la temporada. El nivel varia ligeramente de año en año aunque nunca baja del nivel de "bueno". Este año fue uno de los de mayor calidad de los siete que llevo asistiendo a Sarasota, y las operas lo merecian, ya que las tres tienen partes corales muy importantes. Como antes mencione, Victor de Renzi dirigio ambas obras italianas con un acercamientp tradicional, pero sin descartar las modernas tendencias a abrir cortes (casi todas las cabalettas Attila se cantaron dos veces y se abrieron cortes en el acto I de Madama Butterfly) y el uso de adornos y variaciones en las repeticiones en Attila. Pero sobre todo habia nervio, emocion y vida, nada de esas lecturas literales pero frias que tanto se oyen de muchos directores "genios" de hoy dia. Para Halka David Neely se asomo al podio y procuro dar emocion y cierto sentido dramatico a una obra cuyo contenido es mayormente lirico, la accion nula y la unica diferencia de situacion dramatica entre el cuadro inicial y el final es que la protagonista se ha suicidado. Sin embargo la obra esta llena de musica muy bella e intensamente lirica (quizas el tenor se lleva lo mejor en este sentido) que alterna con otras de caracter festivo, incluyendo unas danzas muy espectaculares, y Neely hizo que cada momento brillara por sus propios meritos. Para los bailes, que tuvieron un merecidisimo y particular exito Sarasota se hizo con los servicios del brillante conjunto Lira Dancers de Chicago que se especializa en folklore polaco. Los repartos estuvieron en conjunto muy equilibrados y, exceptuado un caso, los artistas cumplieron satisfactoriamente su cometido. Como Cio-Cio-San Julie Makerov mostro una voz un tanto oscura y pesada para el primer acto de la obra, que no obstante se saco con suficiencia (no hubo Re bemol, quedandose en el Si bemol optativo al final de la salida) con gran fraseo y actuacion a pesar de su talla fisica (es muy alta). Pero donde empezo a echar chispas fue en el segundo acto (la opera se dio en tres) y estuvo magnifica en todos los sentidos. No solo supero la orquesta con facilidad en los momentos mas fuertes, sino que no perdio el enfoque hacia los detalles que tienen estos actos (hubo gran quimica con su Sharpless en el duo de la carta) y cualquier obstaculo fisico o vocal (dado su tamaño y el color de su voz) que tuviera de entrada se compenso con su dimension artistica en el canto y en al actuacion. Estuvo excelentemente secundada por Vanessa Cariddi como Suzuki, sus voces fundiendose perfectamente en el duetto. Pero la mezzo brillo con luz propia por su cuidadosamente mediida creacion del personaje. Maurizio O'Reilly fue un Pinkerton brillante, trivial en el primer acto hasta la entrada del Bonzo, intenso en el duo y con los convenientes remordimientos en el ultimo acto. El instrumento de Mark Womak no tiene gran interes per se, pero lo utilizo para crear un consul muy detallado y sobrio que adivinaba la tragedia en la que acabaria la obra. Su participacion en el gran duo de la carta fue brillante y entregada. Muy buen Goro el de Brian Frutiger y el Bonzo de Todd Robinson mientras Joanna Gates como Kate Pinkerton, Brad Ludwin como Yamadori y los parientes que adquieren condicion de solistas al abrir los cortes completaron un muy equilibrado reparto. Halka trajo el debut de la soprano polaca Maria Knapik en el rol protagonista dandole a toda la pieza un toque idiomatico. Es la suya una voz lirica con el tipico vibrato eslavo que sin embargo no obstaculiza la belleza de su actuacion. Canto con gran linea y estilo dando el necesario punto dramatico a un papel dramaticamente irrecuperable. Janusz, el hombre rico que la abandona en favor de Zofia, una chica de su misma condicion social, fue bien asumido por el baritono Jonathan Carle, que logro dar un toque de dignidad a un rol sumamente antipatico y rastrero. Pero la estrella de la noche junto con Knapik fue, en mi opinion, el tenor Benjamin Warschawski como Jontek, el amigo de Halka que ademas aspira a su amor, el cual tiene la mejor musica de la obra, y el hombre le saco todo el partido. No es una voz grande, pero tiene un bellisimo color lirico y canta con pasion y entrega mereciendo las grandes ovaciones que obtuvo. Como Zofia Courtney Ames dio humanidad a su papel logrando evitar ser la tercera en (fea) discordia, mientras que Jeffrey Tucker presto su autoritaria voz de bajo para el rol de Stolnik, su padre. Los roles secundarios fueron satisfactoriamente interpretados y los Lira Dancers dieron el toque de color polaco con sus brillantes intervenciones. Attila trajo la unica gran decepcion con la Odabella de Othalie Graham. Es la suya una voz grande pero completamente desenfocada y carente de la tecnica para cantar las coloraturas y los endiablados cambios de registro que tiene el papel. De vez en cuando colocaba bien una nota aguda, pero lo que pasaba entre esa y la nota en que terminaba la escala descendiente en el registro de pecho se dejaba al azar y era toda una sorpresa. Esta insuficiencia fue cobrandose su precio a lo largo de la noche y si en la famosa cavatina de salida uno podia apreciar el instrumento, esto desaparecia completamente convirtiendose en un sonido aspero y carrasposo hacia el final de la velada. Fue una pena, porque sus tres compañeros estuvieron a la altura de sus cometidos. El joven bajo Young-Bok Kim empezo con un vibrato que practicamente desaparecio cuando al voz se calento. Canto con autoridad y estilo verdiano, su registro fluido y uniforme del agudo al grave. Hizo una gran creacion de su escena del sueño cantando su aria con el acento dramatico justo y brillando en la cabaletta. Mantuvo el nivel en toda su actuacion hasta su muerte Shakespeariana. Como Foresto Rafael Davila mostro una voz de spinto de caracteristicas latinas capaz ademas de matizar bellamente usando la media voz y el piano. No canto el Do agudo al final de su cabaletta del primer acto pero por lo demas se mostro merecedor de roles como Radames o Manrico. Quizas las ovaciones mas grandes fueron para el baritono Todd Thomas, un habitual de Sarasota, como Ezio. Su voz carece de una brillantez intrinseca pero canta con poderio y verdadero estilo verdiano, con fraseo incisivo y nobleza de linea. Tiene, en mi opinion, algunas de las mejores frases de la opera y desde luego les saco el maximo partido. Una vez mas Brian Frutiger fue un Uldino brillante mientras que Todd Robinson fue un autoritario Leone. La temporada se clausuro con un concierto de gala con artistas jovenes, el coro y la orquesta, dirigidos por de Renzi y con fragmentos de obras significativas representadas en Sarasota en los ultimos 25 años. Como solistas hubo algunos de los artistas del programa Studio Artists asi como la soprano Julianna Di Giacomo, el tenor Eduardo Calcaño y los baritonos Gustavo Ahualli y Sean Anderson. El tenor mostro una buena voz pero mucha rigidez, envaramiento e inseguridad que parecia ser fruto de los nervios. Ello resto naturalidad y espontaniedad a su canto. El baritono Sean Anderson por el contrario se mostro muy seguro y comodo en las arias que canto (Iolanthe y Zauberflote) y parece ese el repertorio al que se debe dedicar en el futuro. La voz de Gustavo Ahualli es la de un baritono lirico con una punta oscura que lo debe hacer ideal para el repertorio belcantista brillante y el repertorio lirico italiano. Sono muy bien en el duo de Pecheurs de Perles e hizo un buen trabajo en la gran escena del Concilio de Simon Boccanegra, aunque este rol requiere un instrumento mas poderoso e incisivo. Pero la estrella del concierto, aparte de la orquesta y el coro, fue la soprano Julianna Di Giacomo. Apunten ese nombre porque es una estrella en ciernes, con una voz espectacularmente brillante y esplendorosamente bella de lirico-spinto que destaca en todos los registros y tiene un talento natural para el repetorio italiano. Canto fragmentos de Tosca, La Wally y Aroldo y fue aclamada justamente en cada uno de ellos. Asi acabo otra gran estadia en Sarasota, a la espera de la reapertura
del teatro y de I Due Foscari en el ciclo Verdi.
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