THAIS (Massenet). Palm Beach Opera, Enero 26 / 29, 2007

por Luis Angel Catoni

 

Es un hecho. Estamos viviendo la "Massenet renaissance". De la misma manera que hara unas cuatro decadas pasamos por el redescubrimiento de Donizetti y Bellini y hace dos estaba en su apogeo la "Rossini renaissance". Si hace cincuenta años a Massenet tan solo se le conocia, incluso entre los buenos aficionados, por su Manon y su Werther, hoy buena parte de su produccion ha reaparecido por compañias o festivales importantes y mas de media docena de sus titulos estan apareciendo con cierta regularidad en las temporadas importantes en todo el mundo. Cendrillon, Herodiade, Le Cid, Thais, Esclarmonde, Le Roi di Lahore, La Navarraise, Sapho, Don Quichotte son todos titulos con los cuales los amantes de la opera se han podido familiarizar modernamente a traves de grabaciones o videos y se pueden ver con frecuencia en los cartelones de las temporadas importantes

No me atrae particularmente Massenet, como no me atrae particularmente Gounod. Creo que son herederos de la tradicion francesa de la "opera espectaculo" y sus obras estan llenas de muchas situaciones y momentos triviales acompañados por musica trivial. Tienen, desde luego, grandes momentos con sus caracteristicas melodias, en general mas endulcoradas y liricas que de contenido dramatico (excepcion a esto es el cuadro de St. Sulpice de Manon y buena parte del Werther) pero en medio hay mucha paja. Y musica que la acompaña. Con Verdi y Puccini, por ejemplo, estas situaciones estan integradas y magistarlmente utilizadas para una funcion dramatica. Con Massenet parece que el autor era consciente de lo poco que importaban en la obra y simplemente dejara de esmerarse. Dos ejemplos. Nada importante sucede en el segundo acto de La Boheme excepto la presentacion de Mussetta. Y sin embargo que genio el de Puccini poniendo musica a tan festivo acontecimiento. Y su musicalizacion de la escena de  la posada en su Manon Lescaut es magistral en todos los sentidos, mientras que no me causa el menor interes el primer acto de Manon de Massenet mientras la protagonista y des Grieux no esten cantando.

Vi mi primera Thais hara unos 30 años con Michele LeBris y Matteo Manuguerra, la primera vez que vi a este gran baritono. Y mi conclusion en aquel momento fue "que manera de desperdiciar tan gran artista cantando esta opera" No habia vuelto a ver la obra hasta ahora en estas representaciones en West Palm Beach por la Palm Beach Opera. Y a pesar de lso buenos resultados artisticos de las representaciones (especialmente el segundo reparto) mi opinion permanece inmutable.
 
A pesar de ello felicidades a Palm Beach Opera para aventurarse en el terreno poco familiar. Esta presentacion (asi como la proxima produccion, la rossiniana "Italiana in Algeri") muestra que la compañia tiene metas artisticas y no se cierra a una programacion totalmente popular que quizas les llenaria mas el teatro. Estaba a unos dos tercios del aforo la primera noche y casi lleno la matine del lunes, al menos el balcon superior.

Por primera vez Palm Beach Opear conto con una directora en la orquesta, Keri-Lynn Wilson, cuyo debut no pudo ser mas afortunado. Saco el maximo partido de la partitura, que alterna entre la musica trivial, las melodias endulcoradas y un canto declamado muy al estilo wagneriano para mucha de la musica de Athanael y los cenobitas. Logro ensamblarlo todo de manera eficiente y comunicarse efectivamente con ese pequeño tesoro que es la Orquesta de PBO.. El conjunto sono muy bien y la sincronizacion con la escena fue casi perfecta. Acentua los momentos intensos (que no hay muchos) y dio cierta brillantez a los momentos por otro lado triviales. El coro estuvo bien pero sin alcanzar los niveles de las ultimas temporadas. Mencion especial se debe hacer, desde luego, del concertino, Eliot Chapo, que dio una intensa y liricamente bella lectura de la famosa "Meditacion".

La produccion estuvo muy adecuada al caracter de la opera, con el toque justo de espectacularidad, kitsch y austeridad en algunos momentos. Dirigida por Renaud Doucet y diseñada por Andre Barbe, todo se presentaba a traves de lo que parecia ser un gran ojo que mostraba el ya obligatorio decorado unico que sin embargo a traves de adecuada iluminacion, bello vestuario y cuadros bien montados diferenciaron brillantemente cada una de las escenas de la obra. Las bailarinas estuvieron adecuadas, mas que presentando un ballet autonomo, integrando sus movimientos en la accion de la obra complementandola.
 
Para Thais hay que contar con una cantante que ademas de vestir el papel pueda producir los tonos sensuales que puedan encantar al oyente cuando se lanza en esas melodias tan tipicas de Massenet. En el primer reparto Danielle Streiff carecio de esas caracteristicas. Su instrumento tiene un punto agrio que impide transmitir esa sensualidad. Contrariamente a Puccini, donde hay mucha pasion y una voz no estrictamente bella puede apuntarse un exito, en Massenet todo es delicadeza y estricto liricismo. En la noche inagural no transmitio ninguan de las dos cosas. Si, canto con musicalidad y entrega, pero carecio del obligatorio y necesario encanto.

Su Athanael fue Gaetan Laperrierre, un baritono lirico que empezo algo frio pero se fue calentando terminando como un mas que adecuado monje. Sin embargo hubiera debido transmitir un poco mas de ese tormento que su personaje acaba sufriendo al final de la velada.

Mark Thomsen fue un cumplido Nicias, un rol bastante ingrato. Sono mas como un tenor de caracter dando la adecuada banalidad a su rol. Sam Smith fue un Palemon adecuado aunque una vo mas rica y solemne hubiera sido bienvenida. Las voces de Marianne Cope y  Sarah Lambert se fundieron bien como Crobyle y Myrtale mientras Emily Martin produjo unas vocalizaciones brillantes como La Charmeuse. Monika Krajewska presento una efectiva Abadesa Albine mientras que la voz del tenor Eduardo Aladren compuso un buen criado de Nicias.

Para el segunto reparto se conto con una pareja mas a tono con la situacion. Georgia Jarman es una soprano de voz brillante de lirico-ligera que se proyecta bien y canta con buen legato. Definitivamente su Thais tuvo mucho mas caracter permitiendo al oyente disfrutar de las melodias en su adecuado cartacter dulce. Su Athanael fue Patrice Berger, una voz mas grande y oscura, un bass-baryton con un acusado vibrato que afeaba sus primeras intervenciones pero que al calentarse se integraba en la voz casi desapareciendo por completo al final. Su encarnacion del monje fue mas efectiva y mostro mejor la evolucion del personaje de redentor a atormentado.

HAPPY LISTENING / FELIZ ESCUCHA /FELICE ASCOLTO / FELIÇ ASCOLTAR
Luis Angel Catoni
barbiere@bellsouth.net
Ho da fare un dramma buffo e non trovo l'argomento.