Concierto de Rolando Villazon. Concert Association of Florida.
Sala de Conciertos del Centro de Artes Escenicas de Miami. 28 de noviembre de 2008

por Luis Angel Catoni

 

Se anuncio este concierto en Miami como el primero en la carrera brillantisima de Rolando Villazon. No se si esto es cierto, pero de ser asi me siento honrado de haber asistido a tan importante momento en la carrera de este espectacular artista. Tras su esplendido Faust en Bastille en el 2006 he seguido con mucho interes la carrera de Villazon y con muchas ganas asisti al esperadisimo Duca de Rigoletto en el Met el pasado diciembre. El artista canto a pesar de no estar en sus mejores condiciones pues era la transmision por radio, pero no quede contento. Por ello tenia muchisima expectacion por este concierto, y no me senti en absoluto defraudado.

Fue la ocasion para “estrenarme” en la Sala de Conciertos del nuevo complejo miamense inagurado hace apenas dos meses. Los que leen mis cronicas ya leyeron mis comentarios sobre el teatro de opera. Pues lo mismo repito para la sala de concertos. Poco espacio (quizas un poco mas) en los vestibulos y pasillos, ascensores pequeños y distanciados (ademas de poco claro en la numeracion de pisos; es divertido ver a la gente subiendo y bajando buscando su localidad, y una espectadora ya se proclamaba experta en el asunto y abiertamente ofrecia su aviso al que el interesara), ni un solo asiento para sentarse en los vestibulos y pasillos, y los baños pequeños. Para colmo en este edificio en el ultimo piso hay bar, pero si se ha de ceder a los efectos diureticos del café que alli se vende (a precio diez veces mayor que el de la gasolina, pues cobran $3 por una taza) se ha de bajar un piso pues en el ultimo nivel no hay servicios sanitarios. Donde se fueron los $240 que costo este complejo? No lo se, pero ni en baños ni en asientos fuera de la sala se gasto mucho. La acustica se supone que es perfecta y controlada por ordenadores que ajustan los paneles moviles y unos paneles sobre el hemiciclo segun el tipo de espectaculo y musica que se ofrezca. Pues que bien. Porque resulto que desde donde yo estaba el metal de la orquesta era ensordecedor y cuando ellos tocaban no se oia nada mas, ni la voz ni la muy decente cuerda de la orquesta, o la seccion de maderas. Yo me maravillo de las salas que se construian antaño de manera empirica y salian unas acusticas perfectas. Pero habia que gastarse los $240 millones en algo, vamos.

La Concert Association of Florida contrato musicos y los presento bajo el pomposo nombre de Festival Symphony Orchestra. Yo me temia lo peor, pero, salvo el mentionado desequilibrio no imputable a los musicos ni al director, la cosa funciono bastante bien. La cuerda sono firme, tersa y compacta, las maderas se amalgamaron bien y el metal fuerte pero bastante musical en cuanto a afinacion y calidad de sonido. Las piezas orquestales (obertura de Le Nozze di Figaro, interludios de Carmen, obertura de La Forza del Destino y el Intermezzo de Manon Lescaut) fueron bastante escuchables de por si y no el relleno rutinario que suelen ser estas obras en este tipo de concertos. Buena la labor del director Luciano Acocella que tambien acompaño muy bien las arias del tenor.

Tras la inevitable aparicion sobre el hemiciclo de la directora de la Concert Assiciation of Florida Judy Drucker con su corte, comenzo el concierto. Tras la obertura mozartiana Villazon salio y tras los aplausos de rigor ataco Il mio tersoro de Don Giovanni. Apenas un minuto en la obra y al atacar la primera nota del primer melisma corto subitamente y señalo al maestro a que se detuviera. Habia visto como un espectador mayor habia tenido un accidente (ignoro si fue una caida o que fue) y espero a que pudieran asistir a la persona y sacarla de la sala. Supongo que la colocarian en el suelo del vestibulo pues alli no hay una miserable silla para sentarse. Una vez superado el incidente Villazon volvio a comenzar.

Uno es mozartiano y en general esta incomodo cuando los no especialistas se atreven con Mozart aunque solo sea para calentar la voz. Sin embargo Villazon sin llegar a los extremos estilisticos ni a los alardes de otros tenores que acomente los largos melismas en un solo fiato ofrecio un Mozart no solo valido, sino calido, como un vigor y un brillo vocal no habitual en los que normalmente cantan esta pieza. Hubo sus pianos y su gran linea,pero nos ofrecio un Don Ottavio mas viril y decidido, menos vacilante y flojo.

Siguio el Kuda, Kuda de Evgeny Oniegin de Tchaikowsky. Aqui ya empezo Villazon a ofrecer lo que es su arma fuerte, el lirismo lleno de romanticismo que transmite perfectamente a traves de su calida voz. Y cabe decir que no recurrio a ningun efecto facil sino que se mantuvo en los canones musicales y del buen gusto.

Tras los interludios de Bizet Ofrecio Villazon su apasionada aria de la flor de Carmen, que empezo como una mera narracion para irse caldeando en la mas intensa pasion. El crescendo emotional a lo largo de la obra fue admirable. Aqui estallo una gran ovacion.

Acabo la primera parte con el Pourquoi me reveiller de Werther. Dificil es convencerme en esta obra que no es mi favorita y que dificilmente aguanto si no es por uno de los pocos grandes que hicieron de esta obra caballo de batalla. Pero de una manera muy diferente pero muy valida me convencio el tenor. Dio es verdad una rendicion mas carnosa que los tenores liricos del aria francesa, pero era una carnosidad y una musculatura puramente romantica, no cayendo en excesos y exaruptos cuasi veristas a la cual han recurrido compañeros ilustres.

Tras la obertura de La Forza del Destino se lanzo el tenor con dos arias de Verdi, las de Luisa Miller y Macbeth, con sus respective recitativos. A mi entender aqui se alcazaron las mas altas cotas de la noche, ya que Villazon canto con entrega, estilo, fraseo haciendo uso de todos sus recursos vocales y musicales. Dos de mis paginas favoritas de Verdi para el tenor fueron un puro regalo y una delicia que solo hace añorar verle ese Rodolfo… pues el Macduff seria mucho pedir ya que creo que pocos teatros se podrian dar el lujo de contratar a este gran artista para tan breve cometido

El Intermezzo de Manon Lescaut dio paso a dos paginas de zarzuela, Paxarin que tu vuela de la Picara Molinera de Luna y la popular No puede ser de La Tabernera del Puerto. En ambas estuvo Villazon a la altura, encontrando en la primera esa frescura que rezuma de la pagina, y en la segunda esa pasion que roza el desespero. El unico reproche de la noche fue el final de la pagina de Sorozabal. Cayo por unica vez en el efecto facil y menos musical, el llamado peyorativamente efecto zarzuelero consistente en prolongar el agudo hasta que se acaba el aire para luego respirar para rematar la frase. Hubiera sido major un agudo algo mas corto pero acabar en el mismo fiato. Pero solo es un detalle en una velada por lo demas memorable.

Como propinas ofrecio el tenor una preciosa version del Lamento de Federico de L’Arlesiana de Cilea, el Amor ti vieta de Fedora de Giordano y una vivaz version de la Danza rossiniana donde el artista se paseo por el escenario cantando, saltando y bailando. El publico deliraba.

HAPPY LISTENING! FELIZ ESCUCHA! FELICE ASCOLTO! FELIÇ ASCOLTAR!
Luis Angel Catoni
barbiere@bellsouth.net
Ho da fare un dramma buffo e non trovo l'argomento.