Giussepe Verdi - AIDA
Miami, 28 de octubre de 2006

por Luis Angel Catoni

 

Una nueva era para la opera y las artes escenicas acaba de empezar en Miami. Un nuevo centro de artes escenicas, el Carnival Center for de Performing Arts, segun su nombre oficial, ha abierto sus puertas este mes. Esta sera la unica vez, salvo que sea estrictamente necesario, en que me referire al centro por su nombre oficial, ya que si creo que ya es triste que instituciones y personas pongan su nombre a un edificio como este solo por el hecho de que financiaron parcialmente su construccion (se deberia dar el nombre de artistas o de personas que se dedicaron su trabajo a la sociedad enriqueciendo asi nuestras vidas) es realmente una burla que la institucion que albergara nuestras artes mas solemnes y refinadas lleve un nombre tan frivolo como Carnival (carnaval o feria) tan solo por la famosa linea de cruceros. Aqui queda dicho. En mi humilde opinion.

La construccion del centro ha sido un proyecto de largos años desde que originalmente se propuso. Por fin la primera piedra se puso en 1998. Aun pasarian un par de años para la segunda que lanzaria definitivamente el proyecto. Despues de varios escandalos politicos, administrativos y financieros en la major tradicion de Miami, recortes en el proyecto que aun asi se paso de presupuesto por muchisimos millones de dolares y tres años de retraso sobre la fecha original de inaguracion, tenemos una institucion que supuestamente compite con las mejores del pais (es la segunda en tamaño tras Lincoln Center). Y esta a la altura? Ciertamente algo major que el antiguo Auditorio si que es, pero hay tambien muchas decepciones

En primer lugar, como es posible que un proyecto de esta magnitud se haya desarrollado sin considerar que los ciudadanos de Miami utilizan su propia transportacion ya que el transporte publico en Miami no es ni conveniente ni confiable para muchos de ellos? Resulta ridiculo pagar $8 por una entrada a la opera (me descubro ante Florida Grand Opera por ofrecer la posibilidad de asistir a la opera entre semana por tal precio en asientos que si biern estan altos en el teatro gozan de excelente visibilidad) para pagar $15 por un estacionar el automovil en un lote hasta tres o cuatro manzanas de distancia, $20 si se utiliza el valet parking.

Lo que hemos hecho muchos es dejar el auto en el aparcamento de una estacion de Metrorail ($4) y luego utilizar el tren para desplazarse hasta el teatro ($1.50 cada trayecto). No es mala solucion si el espectaculo no acaba muy tarde, ya que Metrorail ciera sus servicios a medianoche. Pero esta Aida inagural comenzo a las 7 de la tarde, como todas las primeras funciones, y dada la duracion de funciones e intermedios acabo tarde. Para cuando hube salido del teatro (esa es otra historia que luego detallare) llegue a tiempo de tomar el ultimo tren. No se que pasara cuando las funciones empiecen a las 8 PM, como el resto de las funciones de noche de Aida. El centro cuenta con dos grandes locales, un teatro de opera y una sala de conciertos. Con esta Aida me estrene en el teatro de opera. Esperaba los amplios vestibules y foyers tal como hay en Broward y Palm Beach. Pero me encontre con un vestibulo de tamaño medio inconvenientemente partido por la mitad por una rampa para sillas de ruedas. Subiendo encontre que hay servicio de bar en cada piso, pero en unos corredores muy estrechos y por todas partes donde fui habia multitudes apelotonadas. No abandone mi asiento en los dos ultimo intermedios, ya que no hay, fuera de la sala, un solo asiento en todo el teatro para sentarse. Tan solo hay tres elevadores, la mitad del tamaño de los de Palm Beach, donde hay tres a cada lado del teatro.

Para los que tenemos problemas con escaleras (y recordemos que el sur de la Florida esta lleno de gente mayor que forman buena parte del publico para este tipo de espectaculos) hubo una larga espera al final de la funcion hasta que pudimos bajar y salir del teatro. Me tomo unos 25 minutos desde que acabaron los aplausos hasta salir a la calle. Las filas para los servicios sanitarios (si, los hay en cada piso, pero, al menos en el caso de los hombres, cada uno tiene dos urinales y un cubiculo) seguian siendo largas. Que estos problemas existan en una estructura construida hace 50 o 100 años es comprensible, pero teniamos el viejo auditorio como ejemplo. Por lo visto ni los arquitectos ni los diseñadores se pasaron por alli para analizar cuales eran los problemas e intentar solucionarlos.

El interior de la sala esta bien. Construido al estilo italliano con una platea y cuatro pisos con galerias de butacas al fondo y palcos a los lados, tiene lineas muy sobrias y parece que hay excelente visibilidad en todas partes. Yo estaba en el extremo inquierdo de la tercera fila del ultimo piso y no tengo quejas. Excepto por ese horrible telon. A quien se le ocurrio poner esa pieza haraposa y de multiples colores como complemento a una sala de lineas muy sobrias? Me habian dicho que la acustica era muy buena. No estoy del todo de acuerdo. Las voces tenian una especie de eco y carencia de morbidez que le daban una caracteristica algo spectral. En muchos momentos desaparecieron tras el sonido que venia del foso (que es una verdadera belleza donde ya me veo a la gran orquesta para Elektra o Tristan!). P.S. Asisti a una segunda funcion en otra localidad y las condiciones acusticas eran muy diferentes. Las voces sonaban mas calidas y con mas presencia y el equilibrio con el foso era mucho mejor.

Antes de empezar la opera y precediendo al himno national que tradicionalmente abre la temporada Robert Heuer, el director de la compañia, salio frente al telon a reconocer el acontecimiento y destacar la presencia de varios artistas vinculados a la historia de Florida Grand Opera, entre ellos Renata Scotto, Roberta Peters, Diana Soviero, Richard Buckley, Bliss Hebert, Allen Charles Klein, Rosalind Elias, Allan Glassman y varios mas.

Ahora la representacion en si. Florida Grand Opera ha esperado largo tiempo para reponer Aida (hace unos tres años se anuncio una production que finalmente fue cancelada) y no habia mejor opera para comenzar la nueva etapa en un nuevo teatro que, y esto es un hecho, les permitira acometer proyectos imposibles de realizar en el viejo auditorio. Ya hay noticias de novedades futuras (para el año proximo habra Nabucco, Jenufa y Pecheurs de Perles entre otras). El problema es que Aida es casi imposible de programar hoy en dia si hemos de parangonar los repartos con los que todos tenemos en nuestras mentes de las grabaciones ya historicas o representaciones vistas hace 30 o 40 años. Entonces se podia escoger entre Corelli, Bergonzi, Tucker, Vickers, del Monaco o King, por nombrar solo algunos, para Radames, o Price, Tucci, Stella, Arroyo, Tebaldi o Callas para el papel protagonista. Simionato, Cossotto, Gorr, Dunn, o Bumbry podian ser Amneris y McNeil, Cappuccilli, Merrill. Milnes o Manuguerra el Amonasro. Hoy hay crisis para algunos de estos roles, y si solo pensamos que Radames encuentra en Armiliato su mejor encarnacion y como alternativa estan los Fraccaros, Farinas y semejantes, resulta un verdadero reto programar Aida hoy dia con un reparto medianamente decente. FGO tuvo exito en buena parte con un reparto que dio varios momentos muy brillantes, pero desde luego sin llegar al nivel de muchas de mis Aidas anteriores (el que yo, viajero frecuente en busca de funciones operisticas, llevara casi 20 años sin ver una Aida en vivo es ya sintomatico). Recuerdo la de La Scala con Arroyo, Cossotto, Domingo, Cappuccilli y Ghiaurov, la del Liceo con Caballe, Berini, Domingo y Mastromei, otra en el Liceo con Molnar Talajic, Cossotto y Lavirgen, en Orange con Cruz Romo, Bumbry y Wixell (alli el Radames fue flojo) o mi primera Aida, en el Liceo en un lejano 1968 con Ella Lee, Nel Rankin, Lavirgen y Cesare Bardelli. La ultima fue en 1987 con Chiara, Cossotto, Bartolini y McNeil. Desde luego no me gusta hacer comparaciones, pero no hago esta mencion por comparar interpretaciones individuales, sino por señalar el momento de crisis que atravesamos en lo que a cantantes verdianos se refiere (aunque por otro lado sea motivo de jubilo el esplendido momento que atravesamos para la interpretacion rossiniana a pesar de que ha hayan pasado su mayor momento de gloria nombres tan espectaculares en este repertorio como Horne, Blake, Merritt y Ramey).

Con todo esto en mi mente me acerque a la funcion de Aida. Y, como era de esperar en un teatro nuevo con todas las possibilities FGO se propuso montar un gran espectaculo desde el punto de vista visual y para ello contaron con el que supuestamente era el mejor elemento para garantizar este exito, el tandem formado por Bliss Hebert y Allen Charles Klein, artifices de tantos exitos en la compañia. Parecen estar en su salsa cuando el tema de la opera toca lo fantastico, lo exotico o lo antiguo, y asi recuerdo sus maravillosas producciones de Poppea, Hoffmann y muy especialmente la extraordinariamente rica production de Turandot, orgullo de la FGO y de largo la mejor que he visto nunca, y eso include la extravagantemente excesiva production de Zeffirelli en el Met. Nunca olvidare el maravilloso desfile en que van llegando y acomodandose los personajes para la escena de los enigmas, y por ello esperaba ansiosamente la Escena Triunfal. Pues bien, al production fue en general buena pero me desilusiono un poco, Los decorados de Allen Charles Klein eran mas bien sencillos, consisitiendo fundamentalmente en un conjunto de plataformas que se acomodaban para las diferentes escenas. Se complementaban con algunos telones y apliques. Con la muy efectiva iluminacion y los bellisimos vestuarios el efecto total fue esplendido desde el punto de vista plastico. Pero la direccion y los movimientos no estuvieron tan a la altura en algunos momentos. De entrada hubo otra vez el error de intentar escenificar el preludio. Mientras suena la orquesta vemos como sube el telon y poco a poco se va iluminando una alta plataforma la izquierda apareciendo Ramphis sobre ella y Radames se coloca de cara a el en la parte baja del escenario. Por que? Hay algun problema con que el telon suba y sorprendamos al sumo sacerdote y al militar al final de su conversacion sin tener que pasar por esa preparacion? Despues de todo las primeras palabras de Ramphis son "Si, corre voce" (Si, se dice...). No sabemos cuanto ha durado la conversacion, pero de ella escuchamos exactamente, ni una palabra ,as, ni una menos, lo necesario para poder continuar entendiendo la opera. El resto del cuadro funciono bastante bien salvo que el Rey, un hombre bastante bajito, se subia por la misma plataforma y acababa rodeado de unos guardias altisimos. La escena del templo funciono bien salvo el ballet. La bailarina solista parecia mas bailar flamenco. De hecho, de los tres ballets tan solo el de los niños en la camara de Amneris funciono, con una coreografia variada e imaginativa, divertida, ora al unisono ora en contrapunto. El de la escena triunfal fue perfectamente olvidable. En esta escena esperaba alguna originalidad, alguna idea imaginativa para presentar la famosa marcha. Lo unico que sucedio fue que dos grandes estructuras conteniendo incienso ardiendo fueron traidas a escena y colocadas a cada lado de la gran plataforma piramidal que que acogia a la mayor parte del coro. Gran decepcion. El tercer acto no presento mayores problemas salvo al final, cuando Radames en vez de entregarse a Ramphis lo hace a unos guardias cantando su frase "Sacerdote, io resto a te" de cara al publico. Algo mas problematica fue la escena del juicio. El duo inicial funciono bien, pero cuando los sacerdotes cruzaron la escena de camino a la camara judicial de hecho iban hacia arriba! El juicio se supone que tiene lugar en una camara debajo del templo. El efecto de los sacerdotes fuera de la escena sono muy bien, mientras Amneris cantaba sus frases desde una gran plataforma con un aplique en forma de esfinge delante. Al final de la escena la esfinge subia revelando la tumba donde dos guardias lanzan a Radames desde delante. Uno se imaginaba que la escena final se veria sin solucion de continuidad pero no, hubo telon y pausa. Creo que el hacer que la esfinge fuera "La fatal pietra" que se supone cierre la tumba desde arriba fue forzar algo los hechos, pero pase. Dicho sea de paso, deberia haber algun regidor controlando quien entra y sale de la escena, ya que durante durante esta escena desde las localidades altas se veia circular personal por detras de la gran plataforma. Al comenzar la escena final Amneris se hallaba desmayada sobre la gran plataforma sobre la tumba tal cual habia caido en el cuadro anterior mientras los amantes cantan su duo final, incorporandose al final para cantar sus frases. A pesar de sus decepciones la produccion en general funciono y tuvo un gran exito y creo que con unos retoques podria convertirse en una de las perlas de la compañia.

La orquesta no toco del todo mal a pesar de fallos sobre todo en la seccion del viento. El segundo grupo de trompetas en la escena triunfal no tuvo gran limpieza, pero la cuerda de hecho sono bien, compacta, tersa y brillante. Que Stewart Robertson no tenga ni idea de lo que es Aida es otra cosa. Hubo un acercamiento solo aproximado al estilo verdiano con tiempos rigidos, algunos muy inadecuados, no dando nada de flexibilidad al artista para que se pudieran abandonar al canto italiano. A menudo era tan rigido que mas parecia un Mozart grandielocuente. Los artistas fueron en ocasiones ahogados por la orquesta, aunque debo señalar que la acustica era muy diferente desde mi localidad la noche inagural a la que tenia en la segunda funcion, donde las voces tenian mas presencia y el equilibrio con el foso era mas notable. Con lo cual se deduce que la acustica del nuevo teatro no es nada uniforme. Y no es su culpa exclusiva, sino lo que se ha impuesto hoy en dia en el mundo operistico, donde los directores musicales no dominan el idioma y por lo tanto son incapaces de corregir la diccion y la acentuacion de la musica de acuerdo con el texto. Parece que la tradicion del director que sabe de voces y conoce el texto al dedillo, salvo muy honrosas excepciones (y una de ellas estaba como espectador como artista invitado en esta funcion) se ha perdido para siempre.

Tanto Kate Mangiamelli como Joseph Michael Muir ofrecieron buenas prestaciones como la Sacerdotisa y el Mensajero respectivamente. mientras Valerian Ruminski fue un Rey eficiente. Morris Robinson tiene una buena voz de bajo, pero en mis experiencias con el tanto en el Met como en su Sparafucile el año pasado y ahora como Ramphis he comprobado su tendencia a la imprecision tonal lo cual empaña su prestacion. Gregg Baker hizo un buen Amonasro, pero no llego a las alturas de su brillantisimo Escamillo que con Palm Beach Opera canto en Fort Lauderdale hara una docena de años. Canto bien y con fraseo incisivo, pero la voz poderosa de entonces parece haber desaparecido, Y Amonasro requiere poder.

Como Radames estaba anunciado Andrew Richards, que se esperaba con espectacion tras su excelente Pinkerton hace dos temporadas y los exitos recientes en importantes centros europeos. Se enfermo y las doce funciones corren a cargo de Arnold Rawls anunciado para dos de las ultimas funciones. Siendo una sustitucion no me detendre a comentar en una actuacion olvidable en su mejor momento, dolorosa en sus peores.

Lo mejor vino de las dos mujeres. Como Amneris Guang Yang, para mi una perfecta desconocida, mostro una voz brillante de autentica mezzo con calidad en ambos extremos de su registro. Tiene un ligero vibrato que no molesto y practicamente desaparecio al calentarse la voz. La voz, como todas, tuvo mas presencia desde la localidad de la segunda funcion que vi. Sin embargo el primer dia hubo quizas mas entrega en toda la obra. Su Amneris fue intensa y brillante y su unica falla fue en la pronunciacion italiana, donde no se marcaron algunas consonantes dobles (como en tutto o tutti) y no se rompio adecuadamente el diptongo en palabras como “io”, “mio”, etc. con lo cual la rendicion del texto perdio fuerza en algun momento. Pero es un descubrimiento muy a tener en cuenta.

Angela Brown se presenta como la Aida del momento. La voz es muy calida y bella, el fraseo, sobre todo en los momentos liricos, es exquisito y entregado, sus pianos y filados de primer orden. Carecio (y esto fue menos evidente en mi segunda funcion desde otra localidad) del ultimo punto de fuerza dramatica , sobre todo para el concertante de la escena triunfal, y algo de abandono en el do agudo de “O patria mia” (Robertson desde luego no la ayudo nada). Pero es una artista interesante y queremos verla otra vez. El publico le dio una gran ovacion en su saludo en solitario al final de la funcion.

HAPPY LISTENING / FELIZ ESCUCHA /FELICE ASCOLTO / FELIÇ ASCOLTAR
Luis Angel Catoni
barbiere@bellsouth.net
Ho da fare un dramma buffo e non trovo l'argomento.