EL BARBERO DE SEVILLA (Santander)

por Fernando Segura

 
El sábado en Santander tuvimos la segunda jornada operística programada dentro de la Temporada Lírica de este año. La celebérrima obra de Rossini, "El barbero de Sevilla", visitaba la capital cántabra con un elenco nacional, con hasta 3 cántabros en sus principales papeles.

La colorista puesta en escena corría a cargo de J. C. Plaza, y la dirección musical de Miquel Ortega, asiduo ya en nuestro Palacio de Festivales, y acertado, como siempre, en la dirección de la orquesta sinfónica de la Ciudad de Oviedo (OSCO).

Manuel Lanza bordó un Fígaro sensacional. Demostró que este rol le va a la perfección, y alcanzó el mayor éxito de la noche entre su público. Lo mismo que la soprano María José Moreno, cada vez más sólida en el escenario y con un "instrumento" impresionante. Nos ofreció una Rosina llena de expresividad. Bravo por ambos.

El tenor José Antonio Campo, si bien demostró poseer una voz apropiada para el papel, no me pareció tener la técnica correcta para afrontar las tan complicadas agilidades de las arias rossinianas. El "ecco ridente..." no fue todo lo bueno que cabría esperar. Fue a más a lo largo de la Opera, e interpretativamente estuvo muy bien.

El asturiano Zapater, con su Basilio, nos enseñó que puede ser el Ghiaurov español, y demostró el buen bajo que es, aún con dificultades en el registro agudo. Enric Serra interpretó un Doctor Bartolo muy correcto y con unas dósis cómicas justas. Marina Pardo, la otra cántabra del elenco, junto a Lanza y Campo, estuvo muy bien en el papel de Berta, mostrando una vez más su bella voz de mezzo y sus dotes interpretativas.
Como siempre, López Galindo, cumplió a las mil maravillas con su Fiorello, lo mismo que el resto de voces y el Coro de hombres.

En resumen, un nuevo éxito de la Temporada Lírica, que año tras año se supera. Ahora nos preparamos para la Tosca que se interpretará en diciembre...