Il barbiere di Siviglia' en el Met, enero 14, 2001

por Luis Gutiérrez

 

Director musical Yves Abel
Productor original John Cox
Escenografía Robin Wagner
Vestuario Patricia Zipprodt
Iluminación Gil Wechsler
Dirección de escena Zoe Pappas

Fiorello Rodion Pogossov
Conde Almaviva Juan Diego Flórez
Figaro Dwayne Croft
Dottore Bartolo Paul Plishka
Rosina Ruth Ann Swenson
Don Basilio Simone Alaimo
Berta Janet Hopkins
Un oficial Anthony Laciura

La presentación del tenor peruano Juan Diego Flórez (sic) en el Metropolitan fue, como se esperaba, todo un éxito. El joven cantante, de recién cumplidos 29 años, encarnó a un atrevido y romántico Conte di Almaviva que alcanza su
objetivo, el amor de Rosina, con base en su natural encanto y algo de la ayuda del factotum de Sevilla. Su voz, técnica musical, presencia física y habilidad histriónica acabaron conquistando un público que recientemente se
ha alejado por una alguna extraña de razón del genio del Cisne de Pesaro.

Hay que decir que tuvo un inicio algo vacilante, quizás por nervios, en "Ecco, ridente in cielo", pero ya para su canzone "Se il mio nome saper voi bramate" Juan Diego tenía al público en el bolsillo. Su actuación como el veterinario borracho y el "asistente" del maestro de música le dieron una seguridad tal que al cantar el aria final, normalmente omitida, "Cessa di più resistere", obtuvo un aplauso de casi cinco minutos, que en un escenario como el Met se siente como un siglo.

Por supuesto que la producción de John Cox y la dirección de escena de Zoe Pappas, colaboraron al éxito de esta función. La producción, que ya cuenta con más de 15 años en el repertorio del Met, se basa en un escenario giratorio que presenta cinco escenas perfectamente adecuadas al desarrollo de la conocida historia. La directora de escena logró unos efectos en verdad cómicos, al contrastar la agilidad juvenil de Lindoro, con la pesadez paquidérmica, pero muy chistosa, del Bartolo de Paul Plishka. Este veterano cantante, con más de cuarenta años de tablas fue capaz de cantar un tutor mucho más que adecuado. Plishka es como los vinos que al envejecer ganan no solo experiencia, sino cuerpo en su voz y seguridad en su actuación musical e histriónica.

En cambio, hubo tres protagonistas que no estuvieron a la altura de los dos anteriores. El barítono de la casa, Dwayne Croft, cantó un correcto en las notas, pero musicalmente desapasionado Figaro. En mi opinión se oyó muy
higiénico, es decir le faltó esa salsa tan necesaria para el pillo que es el barbero. Ruth Ann Swenson se oyó muy forzada en las notas graves de Rosina, muchas por cierto ya que Rossini escribió el papel para una tessitura de
mezzo casi contralto; en cambio, en las notas agudas se oyó estupenda. A Simone Alaimo le faltó esa voz de bajo profundo que hace sentir que "La calunnia" se oiga en realidad como "un colpo di cannone", y le sobraron muchas payasadas.

La dirección de musical de Yves Abel fue adecuada, aunque ciertos tempi sonaron lentos durante la obertura y el temporal. En resumen, puedo informar que asistí a una más que satisfactoria función de 'Il barbiere di Siviglia', en la que, como el estreno, la estrella fue el tenor que interpretó al Conte di Almaviva, Manuel García en 1816 y Juan
Diego Flórez en 2002.