"ALICIA" en Bellas Artes

por Luis Gutiérrez

 

'Alicia' en Bellas Artes. 6-12-2001

Director musical: Eduardo Diazmuñoz
Director de escena: Luis Miguel Lombana
Escenografía: Laura Rode
Vestuario: Carlo Demichelis
Iluminación: Angel Ancona
Coreografía: Paula Klegge

Alicia: Elena de Haro (actriz)
Gato de Cheshire: Dante Lorenzo Alcalá
Conejo Blanco: Mauricio Esquivel
Oruga: Armando Gama
Reina de corazones: Celia Gómez
Gran Duquesa: Mayté Cervantes
Tortuga: Ana Luisa Méndez
Grifo: Martín Luna
Tweedledee: Sebastián Rosas
Tweedledum: Jorge Alejandro Suárez
Sombrerero: Rafael Sevilla
Lirón: Sergio Meneses
Rey de Corazones: Roberto Aznar
Pájaro Dodó: Daniel Cervantes
Ratón: José Luis Eleazar
Liebre de Marzo: Walberto Esquivel

'Alicia' compuesta por el mexicano Federico Ibarra con un libreto de su compatriota José Ramón Enríquez fue estrenada en el Teatro de las Bellas Artes en 1995 y regresa a clausurar la temporada 2001 de la Compañía de
Ópera de Bellas Artes. Su libreto está basado en las "historias infantiles" de Charles Lutwidge Dodgson (1832-1898), aka Lewis Carroll, 'Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas' y su secuela 'A través del espejo';
afortunadamente los autores de esta obra de teatro musical fueron directamente a las fuentes, sin hacer escala en la película de Disney, una de las peores de los afamados estudios cinematográficos.

La estructura de la obra es peculiar. Alicia, quien es indiscutiblemente el personaje principal de la obra, es interpretada por una actriz que no canta en ningún momento. Existen varios números de danza y corales, como el
inicial en el que los miembros del coro vestidos como los espermatozoides de la última historia de la película de Wooddy Allen 'Todo lo que usted deseba saber sobre el sexo y no se atrevía a preguntar', reciben a una intelectual
Alicia, que juega una partida de ajedrez sentada en una colosal silla. El tema musical que inicia suavemente en la orquesta se usará al final de la ópera, para así cerrar un círculo musical, y dramático, perfecto.

El primer acto consiste en una serie de episodios inconexos, y por ello exasperantes, aunque es claro que este es parte del objetivo buscado por Ibarra. A mí me parecieron muy agradables el de la plática de Alicia con la Oruga, cantada bellamente por el barítono Armando Gama, y las intervenciones de la Tortuga y el Grifo, quienes bailando un sabroso tango exhibieron voces muy atractivas, especialmente la cachonda Tortuga de Ana Luisa Méndez.

La escena más "operística" de la obra sucede al iniciar el segundo acto, cuando la Reina de Corazones canta una frase que todos conocemos "¡Que le corten la cabeza!", seguida por la exclamación del Rey "¡Y el meñique en cada pie!". Celia Gómez, la Reina, logró un muy adecuado momento de tensión parecido a aquel en 'Turandot', cuando el Príncipe de Persia es enviado al cadalso, al momento de ordenar la decapitación de la Gran Duquesa, Twedledee, Tweedledum y de algunos "naipes" que pintaban rosas blancas de color rojo.

El personaje masculino protagonista es, creo, el omnipresente, sabio y enigmático Gato de Cheshire a quien Dante Lorenzo Alcalá prestó su bella voz, aunque al final se oía cada vez menos ya que acusaba claramente un problema de cansancio, o de malestar físico.

'Alicia' no es, todavía, parte primordial del repertorio operístico mexicano, sin embargo es una obra interesante, que representada por artistas de mayor renombre podría ser un mayor imán de taquilla. A decir verdad, creo que al terminar de obra me sentí más satisfecho que en muchísimas ocasiones cuando he salido de una obra consagrada", pero que a veces, muchas por desgracia, es interpretada sin alma o mérito artístico. Tengo la impresión que la Compañía de Ópera de Bellas Artes nos depara ciertos aspectos renovadores bienvenidos, si no es que hasta innovadores, en el futuro cercano. Ojalá que así sea.