| "ALICIA" en Bellas Artes |
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por Luis Gutiérrez |
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'Alicia' en Bellas Artes. 6-12-2001 Director musical: Eduardo Diazmuñoz Alicia: Elena de Haro (actriz) 'Alicia' compuesta por el mexicano Federico Ibarra con un libreto
de su compatriota José Ramón Enríquez fue estrenada
en el Teatro de las Bellas Artes en 1995 y regresa a clausurar la
temporada 2001 de la Compañía de La estructura de la obra es peculiar. Alicia, quien es indiscutiblemente
el personaje principal de la obra, es interpretada por una actriz
que no canta en ningún momento. Existen varios números
de danza y corales, como el El primer acto consiste en una serie de episodios inconexos, y por ello exasperantes, aunque es claro que este es parte del objetivo buscado por Ibarra. A mí me parecieron muy agradables el de la plática de Alicia con la Oruga, cantada bellamente por el barítono Armando Gama, y las intervenciones de la Tortuga y el Grifo, quienes bailando un sabroso tango exhibieron voces muy atractivas, especialmente la cachonda Tortuga de Ana Luisa Méndez. La escena más "operística" de la obra sucede al iniciar el segundo acto, cuando la Reina de Corazones canta una frase que todos conocemos "¡Que le corten la cabeza!", seguida por la exclamación del Rey "¡Y el meñique en cada pie!". Celia Gómez, la Reina, logró un muy adecuado momento de tensión parecido a aquel en 'Turandot', cuando el Príncipe de Persia es enviado al cadalso, al momento de ordenar la decapitación de la Gran Duquesa, Twedledee, Tweedledum y de algunos "naipes" que pintaban rosas blancas de color rojo. El personaje masculino protagonista es, creo, el omnipresente, sabio y enigmático Gato de Cheshire a quien Dante Lorenzo Alcalá prestó su bella voz, aunque al final se oía cada vez menos ya que acusaba claramente un problema de cansancio, o de malestar físico. 'Alicia' no es, todavía, parte primordial del repertorio operístico
mexicano, sin embargo es una obra interesante, que representada por
artistas de mayor renombre podría ser un mayor imán
de taquilla. A decir verdad, creo que al terminar de obra me sentí
más satisfecho que en muchísimas ocasiones cuando he
salido de una obra consagrada", pero que a veces, muchas por
desgracia, es interpretada sin alma o mérito artístico.
Tengo la impresión que la Compañía de Ópera
de Bellas Artes nos depara ciertos aspectos renovadores bienvenidos,
si no es que hasta innovadores, en el futuro cercano. Ojalá
que así sea. |