| CONCIERTO DE LA ESPERANZA |
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por Erick B. Zermeño Morales (Revista Pro Opera) |
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La Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario fue el lugar idóneo para llevar a cabo el Concierto de la esperanza el pasado 25 de noviembre. En este evento participaron más de ciento cincuenta artistas que ejecutaron en más de tres horas diversas obras con el fin de obtener recursos para el Fondo 11 de septiembre que administra el Fondo Unido I.A.P., los cuales serán destinados a las familias mexicanas afectadas por los atentados de Nueva York y Washington a través de programas educativos. Esto se llevó a cabo gracias al esfuerzo realizado por el Fideicomiso para la Cultura México-Estados Unidos en conjunto con la UNAM, en donde se pudo observar en todo momento el compromiso de cada participante y del público. Para dar inicio a este concierto, la reconocida soprano jalisciense Gilda Cruz-Romo dio la bienvenida a los asistentes y participó con la lectura de un poema de Octavio Paz. Después de una gran ovación a la diva mexicana, se dio paso a la primera parte de este concierto en donde se ejecutaron obras de Aaron Copland, Manuel Toussaint, Federico Ibarra y Arturo Márquez, en donde participaron la flautista Marisa Canales, el chelista Carlos Prieto, dirigidos por Carlos Miguel Prieto, Román Revueltas y Benjamín Juárez Echenique acompañados por la Orquesta de las Américas.
En esta obra, que dirigió Benjamín Juárez Echenique, destacó sobre todo la voz de Irasema que se adecuó muy bien a la música y a las intenciones del texto, lo que se unió correctamente con la voz del bajo estounidense que tuvo una dicción del aceptable del castellano con un timbre natural. Al finalizar dicha obra, continuó el segmento dedicado a la ópera con la participación de la mezzosoprano Kimball Wheeler, quien cantó Mon coeur s´ouvre a ta voix de Samson et Dalila de Saint-Saëns con una línea de canto irregular y fuera de tono. Luego fue el turno del barítono Jorge Lagunes que interpretó las coplas de Escamillo con soltura y buena técnica, aunque algo presuroso. Para continuar con el homenaje a Giuseppe Verdi, el tenor Dante Alcalá cantó el dueto de Manrico y Azucena con Kimball Wheeler. Para cerrar el segmento dedicado a la lírica, escuchamos el cuarteto de Rigoletto con Irasema Terrazas, Dante Alcalá, Kimball Wheeler y Jorge Lagunes. Después del segundo intermedio, dedicado a la canción popular, subió al podio Enrique Patrón de Rueda para seguir a Eugenia León con Piensa en mí de Agustín Lara y al tenor Fernando de la Mora con Be my love quien emitió al final un do sobreagudo -o de pecho-. María Luisa Tamez participó con las Carceleras de Ruperto Chapí, acto seguido la soprano regiomontana Eugenia Garza entonó Contigo en la distancia y Jorge Lagunes la romanza de los Vareadores de Luisa Fernanda. De Astor Piazzola, escuchamos Los pájaros perdidos con Eugenia León en una interpretación que dejó emocionado al público por su entrega y calidez que convirtió a su intervención como uno de los mejores números de la noche. Eugenia Garza volvió al escenario con Summertime de Porgy and Bess de Gershwin y María Luisa Tamez demostró su gracia y salero con la picardía de La tarántula de Jerónimo Giménez. Para cerrar, De la Mora cantó Granada de Agustín Lara y como encore, el tenor mexicano anunció que la maestra Gilda Cruz-Romo cantaría con el conjunto de artistas la canción Un viejo amor. El momento más emotivo de la noche fue volver a ver a la gran soprano mexicana compartir el escenario con los jóvenes cantantes y entonar unos compases de esta canción con todo el sentimiento que la ha caracterizado. La presencia de esta artista de fama internacional cerró de la mejor manera este evento cuya noble causa fue celebrada por todos los aficionados a la música. |