Juventus Lyrica: "La flauta mágica"

por Gustavo G. Otero

 

Buenos Aires. 25 de noviembre de 2001. Teatro Avenida. La Flauta Mágica. Ópera en 2 actos. Música de Wolfgang A. Mozart. Texto de Emanuel Schikaneder. Iluminación: Roberto Traferri. Vestuario, Escenografía y Puesta en Escena: Ana D'Anna. Coro de Juventus Lyrica (Dir.: Antonio María Russo). Orquesta Asociación de Profesores de la Orquesta Estable del Teatro Colón. Elenco: Enrique Folger (Tamino). Sonia Stelman (Pamina). Lucas Debevec-Mayer (Papageno). Oreste Chlopecki (Sarastro). Soledad de la Rosa (Reina de la Noche). María Daneri (Primera Dama). Mariana Rewerski (Segunda Dama). Mónica Sardi (Tercera Dama). Alberto Jáuregui Lorda (Orador). Gabriel Centeno (Monostatos). Cecilia Layseca (Papagena). Patricia Douce (Primer Genio). María Laura Martorell (Segundo Genio). Raquel Winnika (Tercer Genio). Maximiliano Michailovsky y Maico Hsiao (Hombres de Armas y Sacerdotes). Dirección Musical: Antonio María Russo. Espectáculo presentado y Producido por la Asociación de Ópera Juventus Lyrica.


Para cualquier emprendimiento operístico que se desarrolle fuera de los teatros y subsidios oficiales es un gran desafío representar obras con un buen nivel de calidad.
Estas dificultades se acrecientan cuando el perfil del emprendimiento es el de dar lugar a jóvenes interpretes, para que hagan sus primeras armas en el canto lírico, pudiendo medirse con el público en una representación completa de una obra, incluyendo todos los elementos.
Cuanto más difícil es si la obra elegida resulta "La Flauta Mágica" que requiere más de una decena de cantantes solistas y coro, en una obra en la que si algo sale mal se nota inmediatamente y se efectúa con excelencia el público sólo dirá que salió todo bien.

De todas estas dificultades salió airosa la Asociación de Ópera Juventus Lyrica en el cierre de su tercer temporada.

Ana D'Anna efectuó un movimiento escénico inteligente y sumamente creativo, con una creación escenográfica austera pero adecuada perfectamente a la obra, que fue iluminada en forma magistral.
Entre otros hallazgos destacamos las distintas apariciones de los tres genios en diferentes partes de la sala, las soluciones para el pasaje por el fuego y el agua y la marcación actoral de las tres Damas que estaban unidas por la cola de los vestidos.
Todos esto redundó en un espectáculo donde la magia estuvo presente.

El elenco resultó parejo y sin fisuras, lo que habla a las claras de una buena selección de cantantes para desempeñar los distintos roles.

Del nutrido elenco destacamos a Soledad de la Rosa (Reina de la Noche) quien con gran seguridad encaró su difícil parte. A Lucas Debevec-Mayer que con voz bien timbrada y buena actuación compuso un querible Papageno. La musicalidad y entrega de Enrique Folger, Sonia Stelman y Cecilia Layseca. La armonía vocal de las Tres Damas y los Tres Genios. El histrionismo de Gabriel Centeno como Monostatos.
Como ya lo dijimos el resto del elenco resultó parejo y adecuado a cada rol.

Muy bien el coro y correcta la orquesta, a pesar de las pifias de los bronces (mal recurrente en las orquestas argentinas); bajo la dirección del experimentado maestro Antonio Russo.

En suma: un excelente final para la temporada 2001 de Juventus Lyrica, esperando el mismo nivel de calidad para el año entrante.