CRONICAS DE LA ACTIVIDAD LIRICA  DE BUENOS AIRES

por Alberto González

6 de abril de 2000

Fue la actividad privada la que inauguró la temporada lírica 2000 de Buenos Aires. Comenzó el 3 de marzo con dos títulos desconocidos para el público argentino. Como ser Lucrecia Borgia y Roberto Devereux, ambas de Donizetti, en el marco de un Festival Donizetti en el teatro Avenida. La Protagonista de estas dos óperas fue la soprano Adelaida Negri, que con su fundación "La casa de la opera" organizó estas presentaciones, donde se destacaron junto a ella jóvenes cantantes argentinos.

Quiero destacar el esfuerzo grandísimo de esta fundación, ya que el costo de la locación del teatro más los altísimos costos que implica la puesta en escena de cualquier ópera con su correspondiente difusión en los medios de prensa, significa trabajar a pérdida, y sólo se pueden realizar estas fiestas del arte lírico, sólo gracias a la buena voluntad de los artistas, ya que el sponsoreo es nulo.(Digo fiesta porque los precios de las localidades era bajo y el producto muy bueno).

Me es necesario contarles ésto, ya que en Argentina tenemos este nuevo empresariado de la globalización que devoran  todo y no devuelven nada a la sociedad. Imaginen: que que si ni siquiera pagan sus impuestos, menos colaboran todavía con la cultura de esta nación.

 "Lucrecia Borgia" contó con la conducción orquestal de Susana Frangi, destacada pianista y directora, más o menos conocida en otros países de Latinoamérica y bastante relegada en nuestro medio (quizás el podio de la orquesta es un privilegio sólo de los hombres).Las orquesta de Susana Frangi fue rica de de matices y de una solidez bastante infrecuente en este tipo de orquestas armadas con poco tiempo de ensayo, aunque estén conformadas con excelentísimos músicos del Teatro Colón. La puesta en escena  fue de Daniel Veneri y contó con muy buenos jóvenes cantantes  como la mezzosoprano María Luján Mirabelli, el barítono Leonardo López Linares, el tenor Gustavo López Manzitti y el bajo Víctor Castell, que supieron estar al nivel de una gran protagonista donizettiana como Adelaida Negri.

"Roberto Devereux" (le sucedió  sólo a menos de 20 días después)

Fue una puesta en escena bastante osada y sugestiva del regisseur Eduardo Rodríguez Arguibel y del escenógrafo Daniel Feijóo. La conducción orquestal fue del maestro Horacio Rogner y contó con un elenco muy sólido.

Roberto Devereux fue Carlos Duarte, IsabelI; Adelaida Negri, Sara: María Luján Mirabelli, Nottinghan: Omar Carrión.
¡Cuánto "bel canto"· en este drama! Sólo un gran inspirado como Donizetti podría escribir tantos gorgoritos y coloraturas en una historia donde el discurso del poder y el desamor se encuentran y se destruyen mutuamente. (Dónde los cantantes deben ser instrumentos perfectos y  a la vez seres humanos  que sienten y se estremecen ante un destino que no pueden manejar, pero que la Voz deben Si manejar.)

Es en esta ópera donde me quedó para siempre claro el por qué?, sólo la Callas y la Negri pudieron sólo ellas cantar este rol de Isabel I como también otras heroínas de Donizetti. Las comparaciones son odiosas pues desmerecen la individualidad y la identidad creativa de los artistas ,pero la Negri siempre fue comparada con la Callas, porque las dos humanizaron estos terribles roles tan vocálicos y musicales; pero la Callas a su manera y la Negri a la suya..... Bueno! es que dos cantantes con la sangre ardiente de dos razas mediterráneas no pueden dejar de sentirse mujeres de una sangre que cuando bulle se expresan.