|
|
| ADIOS DON HELENIO |
|
El tenor catalán Carlo del Monte, cuyo nombre era Helenio Barjau Vallmitjana, falleció en el Estado de México, México por causas naturales el pasado viernes 15 de septiembre a la edad de 77 años. Nacido el 7 de enero de 1923 en La Sagrera, San Andrés, cerca de Barcelona, España, llegó a México en el buque Sinaya en 1939. Inició su trayectoria en el Orfeo Catalá y en 1952 debutó en el Teatro del Palacio de Bellas Artes como Arturo di Bucklaw al lado de María Callas y el tenor siciliano Giuseppe Di Stefano en Lucia di Lammermoor. Ese mismo año cantó en Bellas Artes el papel de Manrico para continuar con una carrera en la radio y la naciente televisión, por lo que al poco tiempo audicionó en el Carnegie Hall para el empresario Sol Hurok. Fue discípulo de la soprano Conchita Badía, maestra de Montserrat Caballé así como de Edoardo Pedrazzoli en Milán y su carrera se consolidó al cantar en Valencia, Blanes, Barcelona, Mallorca, Milán, Roma, Islandia, en la XXII edición del Festival del Maggio Musicale Fiorentino, en la Opéra de París con el papel del tenor italiano con Rita Gorrr y Régine Crespin, así como en el Festival de Wexford en Irlanda como Jacopo de I due Foscari bajo la dirección de Sir John Barbirolli. Grabó en Roma para EMI el rol de Rinuccio de la ópera Gianni Schichi con Tito Gobbi bajo la batuta de Gabriele Santini, La Traviata con Victoria de los Ángeles y Mario Sereni dirigidos por Tullio Serafin, así como el himno antifranquista catalán L´emigrant (El emigrante). Asimismo, fue un gran intérprete de zarzuela, de las cuales grabó El joven piloto de Tellería, la primera ópera completa en vasco llamada Zigor (Castigo) de Escudero, un recital con el director Ígor Markevich, cinco obras completas con el compositor Federico Moreno Torroba, entre ellas Luisa Fernanda, el disco 17 canciones canciones catalanas acompañado por Conchita Badía, así como el álbum Mis canciones favoritas. Entre sus roles se encuentran Rodolfo de La Bohème de Puccini, Pinkerton, Edgardo, Hoffmann, el Duque de Mantua de Rigoletto. Nuestras condolencias a su esposa y a sus cinco hijos. Descanse en paz Don Helenio quien alguna vez dijera: "Nunca dejaré de cantar y el día que muera, les cantaré a todos desde el cielo".
Erick B. Zermeño Morales |