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ALGO SOBRE EL DIAPASÓN

Escrito en el Foro de Web la Opera (11/05/2001)

Estos días hemos hablado bastante de I PURITANI y de su “famoso” Fa4, escrito para Rubini y que yo, cuando lo vi por primera vez en una partitura, creí que se trataba de un error de imprenta. “Non si fa MAI”, como me dijo aquel viejo maestro. Y verdaderamente, “non si faceva”. O sea que, siguiendo las inquietudes de nuestro buen amigo Daland, me gustaría decirles algo sobre el DIAPASÓN, que no es sólo el lugar donde los instrumentistas de cuerdas eligen y pisan la nota exigida (en it. “tasto”; en fr. “touche”), sino el muy conocido utensilio llamado de igual manera y que fuera inventado en 1711 por el laudista inglés John Shore. Pinggggggg, lo escuchamos, y nos brinda fielmente un La3. ¿Pero cuál? Un poco más adelante les daré una lista de las variantes en ciclos, períodos o herzios por segundo, y creo que muchos se van a asombrar, porque la historia es larga y los extremos muy alejados. Hace un ratito le decía a un amigo, en broma, por supuesto, si se imaginaba a una Zerbinetta o una Reina de la Noche cantando en el La3 563 de Marsenne (1636; llamado el “tono de cámara”)... o a un Sparafucile cantando su Fa1 en 377 (¡!)

Antes de seguir, les digo que todavía estamos en el reinado del La3 440, aunque las orquestas actuales, para desesperación de los cantantes, están todas a finadas en 442. Y si tenemos en cuenta que el calor hace subir la afinación de los vientos (que arrastran a todos a acompañarlos)... hay veces que resulta muy difícil llegar al final de una ópera sin “morir en la demanda”. Y no sólo por las notas; por las tesituras. Digamos también que si bien nos establecemos en 440, un 415 significa medio tono bajo y 392 (como en la Francia prerrevolucionaria), un tono bajo. Ese esquema es el que tendríamos en la ejecución actual del repertorio barroco, con una aceptación de las dos primeras cifras en la mayoría de los casos, dejando la restante para el repertorio francés. En otros tiempos, todo dependía de la afinación del órgano de cada iglesia (que difería sensiblemente), pero en un momento hubo que poner las cosas en orden, y de ahí las cifras y modificaciones que surgieron a lo largo del tiempo, y las diversas “oficializaciones” (que como las leyes, son modificables o derogables) que produjeron en los pasados siglos. Esto puede servir a los amigos forenses que conocen la música de sus óperas favoritas y sepan a qué atenerse cuando escuchan escrituras estratosféricas para nuestro oído actual. Creo que el estudio de este punto nos lleva a exponer el historial de las variaciones de nuestro La3 que, como dije, por ahora está oficializado en 440 Hz/segundo, pero que en la realidad, y en el repertorio sinfónico y lírico del ochocientos y novecientos, se ha elevado a 443, y a veces... más. Fíjense que la misma Tebaldi, y quizá justificando su cortedad de agudos, vivía quejándose de las afinaciones “altas”. Y tenía razón, por cierto. Lo mismo Domingo, por la misma razón. Los que tienen agudos fáciles (que no abundan) no se preocupan por el tema. Otro punto que conviene reiterar aquí es que lo importante no es tanto cantar UNA nota en una tonalidad más alta, sino sostener una tesitura que no obedece al concepto del autor. Ciertamente como sucede con el “Credeasi misera” de PURITANI.

Aquí les paso una lista altamente reveladora.

Fuente: “Dictionnaire de la Musique” de Roland de Candé.

1495 Catedral de Halberstadt 506
1511 Schlick (organista de Heidelberg) 377
1543 Santa Catalina en Hamburgo 481
1636 Marsenne (tono de capilla) 504
1636 Marsenne (tono de cámara) 563 (¡!)
1640 Organo de los franciscanos en Viena 458
1648 Espineta de Marsenne 403
1688 Hamburgo 489
1700 Diapasón medio de París 404
1751 Diapasón de Haendel 423 (para entender sus tesituras adoptadas)
1762 Mattheson en Hamburgo 408
1780 Diapasón de Mozart 422
1810 Diapasón medio de París 423
1819 Cagniard de la Tour 434
1823 Opéra-Comique de París 428
1834 Scheibler (Congreso de Stuttgart) 440
1856 Opéra de París (según Berlioz) 449
1857 Teatro San Carlo de Nápoles 445
1859 Diapasón francés “normal” 435
1859 Viena 456
1863 “Tonempfindungen” de Helmholtz 440
1879 Pianos “Steinway” (EE.UU.) 457
1885 Conferencia de Viena 435
1899 Covent Garden de Londres 440
1939 Diapasón internacional “normal” 440
1953 Conferencia de Londres 440

Esta lista nos hará comprender mejor, por ejemplo, la escritura vocal de Haendel y Mozart. Además, nos hace ver que Berlioz quería ver muertos a sus tenores intérpretes del Faust, cuyo Do#4 en 449 (y sin "falsettone") es una verdadera tortura. También notamos que ni la Tebaldi ni Domingo (ni tantos otros, por supuesto) podrían haber cantado en el San Carlo de Nápoles de 1857.

Miguel Patrón Marchand