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| Donizetti: Formación y aprendizaje (1801-1826) |
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La mayor parte de los agradecimientos por que el genio de Donizetti se haya podido expresar en gran forma, se la debemos a Giovanni Simone Mayr (Mensdorf, Baviera, 1763 - Bérgamo, 1845), compositor y pedagogo de fama europea. Las "Lecciones Caritativas de Música" fundadas por Mayr en 1806 y surgidas del espíritu reformador e igualitario del iluminismo y de la masonería de inspiración romántica y del Risorgimento (Mayr estaba fichado por la policía) son, de hecho, el primer conservatorio de música del Reino de Italia. Con estos principios Mayr pretende, por un lado, dar una instrucción y quizá un futuro a los hijos de las clases menos pudientes, por l otro, proporcionar cantantes profesionales y válidos a la capilla musical de la Basílica de Santa Maria Maggiore, de la que depende. El reglamento de la escuela prescribe de hecho, como condición ineludible, la posesión de una "voz bella" adaptada al coro de voces blancas para las funciones religiosas que tenían lugar en la Basílica. El niño Donizetti, cuando en abril de 1806, y acompañado por su padre, solicita su admisión, no posee probablemente una voz bella y grande, como lo juzga la comisión examinadora: "Tiene buen oído, la voz no es particular y sería admisible para una prueba de los tres meses". En el primer informe del rendimiento escolar, con fecha de 13 de setiembre de 1806 Mayr, a pesar de reconocer la diligencia, la buena disposición y los progresos en la lectura musical del alumno, confirma que "la voz es defectuosa de garganta". Pasados los tres meses de prueba, el Maestro bávaro, que ya intuye el talento del muchacho, intenta por todos los medios retenerlo en la escuela, aunque sea en oposición al reglamento redactado por él mismo: permite de esta forma a la joven promesa permanecer en las Lecciones Caritativas durante nueve años, hasta octubre de 1815. éste será el año que marcará la primera separación del joven Donizetti de su ciudad natal. "Dotado de propensión, talento y genio para la composición...": son éstas las palabras utilizadas por Mayr en una súplica a la Congregación de Caridad para describir el talento de su alumno, en un intento de obtener para él una beca que le permitirá completar sus estudios en Bolonia bajo la guía del célebre Padre Mattei, "la más sólida y perfecta, que alaba hoy en día toda Italia". El Padre Stanislao Mattei (1750-1825), fraile menor, primero alumno y luego sucesor del más famoso Padre Giovan Battista Martini en la dirección del Liceo Filarmónico de Bolonia, es el mayor teórico y pedagogo musical de la Italia de su tiempo. Además de Donizetti contará con otros alumnos excepcionales como Giovanni Battista Velluti, Francesco Morlacchi, Giovanni Pacini, Giovanni Tadolini y, grande ente los grandes, Gioacchino Rossini. Sobre los métodos didácticos de Mattei tenemos noticia precisamente gracias al genial Rossini, su alumno entre 1806 y 1810: "El Padre Mattei tenía pocos rivales en habilidad con la pluma en la mano pero era, por otra parte, terriblemente taciturno y silencioso; había que arrancarle a la fuerza de la boca sus explicaciones. Cuando yo le solicitaba aclaraciones, siempre me respondía: es costumbre escribir así". Donizetti deja Bolonia en noviembre de 1817, volviendo a Bérgamo, donde permanecerá hasta finales de 1821: le espera una actividad de compositor de ocasión, en una continua búsqueda de textos teatrales; colabora mientras con Mayr en su función de compositor de música sacra y escribe al mismo tiempo gran cantidad de música de cámara (cuartetos, música para pianoforte solo y a cuatro manos,...) escuchada en los mejores "salones" d la ciudad donde ha sido introducido por su maestro. El bagaje técnico que Donizetti adquieres gracias a tantos años de activo estudio con Mayr y con el Padre Mattei es suficiente para permitirle asentarse en el género musical más ambicionado y rentable para un músico de su época: el melodrama. Esa propensión ya había sido expresada en los años de estudio en Bolonia: allí tendrá lugar, de hecho, la composición de su primera ópera Il Pigmalione en setiembre de 1816, acto único para tenor y soprano, con libretto de autor desconocido, y que no será estrenada hasta 1960. El debut teatral de Donizetti ocurrirá en Venecia, en el Teatro San Luca, el 14 de noviembre de 1818, con la ópera Enrico di Borgogna. El resultado de la velada es satisfactorio, siendo la ópera juzgada en un articulo aparecido en un periódico de la época como "regular, razonada y oportunamente vivaz y briosa" (Nuovo Osservatore Veneziano, 17 de noviembre de 1818). Patrici Martínez-Bernad |